San Pablo, en la carta a los Efesios, nos invita a vivir desde el conocimiento del Hijo de Dios, al estado del hombre perfecto, a la plena madurez de Cristo. Cuando esto ocurra, entonces no seremos como niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina, a merced de la malicia humana y de la astucia que conduce al error (4,13-14). Una recomendación que permanece actual, entre el maremagnum de opiniones y enseñanzas torcidas que nos rodean.

Juan ha dejado dos comentarios. Uno en una entrada titulada El método de autoredención mental:

No es por nada pero un enrosque el articulo sin sentido. Es eficas el metodo Silva! desde mi punto de vista el mayor poder esta en la mente. Leyo bien el libro?

La respuesta es: sí. Leí bien el libro. ¿Te diste cuenta que está escrito el artículo citando textualmente citas? Nadie me dijo lo que debía poner. El único que me «dictó» fue Silva. Creo haber sido fiel a lo que propone como filosofía de vida.

En el otro artículo sobre el tema, El método de control mental Silva, también dejó un comentario:

Realmente no entiendo, las intenciones del libro son buenas. Y aclara varias veces que solo para hacer el bien sirve. No le veo nada negativo a eso. Soy cristiano y sinceramente no influyo para mal en mi religion o creencias, es mas me dio ideas de como lograr superar situaciones de pecado y asi poder estar en mejor comunion con Dios… Y puedo asegurar que no veo la sustitucion de Dios por la criatura. Ademas si el objeto, intencion y circunstancia es bueno, no creo que Dios se oponga a su uso. Realmente me pregunto si leiste el libro.???

La prueba de que leí el libro es que, tomándolo nuevamente entre mis manos, te copio sus palabras finales:

Cuando estamos en el nivel alfa, somos capaces de ir hacia adelante y hacia atrás en el tiempo. Eso se llama ser eterno. Somos capaces de proyectar nuestra inteligencia infinitamente. Podemos cambiar condiciones anormales o no deseadas, somos omnipotentes.

Eternos, infinitos, omniscientes, omnipotentes. Sí, nos parecemos a nuestro Creador. Somos divinos.

Reclama tu divinidad. Sigue tu guía. Toma decisiones y actúa.

Tienes un apoyo invisible.

El otro lado y este lado están del mismo lado.

O soy muy corto de entendedera o esto es la versión actual del «serán como dioses» bíblico (Gn 3,5). Mi pregunta, Juan, es: ¿vos leíste bien ese libro del cual asegurás que Dios no tiene problemas en que lo usemos?

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!