Si, leyeron bien el t√≠tulo: el asado argentino (hecho con carne de la cual nos abstenemos los viernes de cuaresma) nos ilumina como vivir bien la cuaresma. ¬ŅQu√© les parece?

asado de cuaresma

El proceso de un buen asado

El asador en la Argentina es alguien que conoce su oficio. Normalmente el asado (antes de la crisis √©ramos muy, pero muy carn√≠voros nosotros… ahora se ha distanciado bastante el goce del asado… pero de vez en cuando se hace…) es (era) la comida de los domingos en familia. As√≠ que un asado mal cocido‚Ķ es motivo de escarnio familiar‚Ķ de esas cargadas que siempre comienzan ‚Äú¬ŅTe acord√°s cuando‚Ķ?‚ÄĚ y permanencen en el tiempo. El asador suele ser el var√≥n mayor de la casa. Del resto (pan, ensaladas, postre‚Ķ) se encargan las otras personas.

Para hacer un asado cada cocinero tiene su propia receta. Pero en términos generales se dan estos pasos:

  1.  Tener un lugar adecuado que conste de un espacio para hacer fuego y una parrilla. Mejor si es bajo techo.
  2.  Acumular le√Īa o carb√≥n.
  3.  Comprar una buena carne. Si es posible, hacerse amigo del carnicero para que le haga un buen corte.
  4.  Encender el fuego y dejar que se hagan las brasas.
  5. Servirse algo para calmar la sed porque el fuego de la parrilla deshidrata. Puede ser vino, cerveza, gancia, fernet‚Ķ al gusto del asador. En este momento se suelen comenzar a reunirse los otros hombres presentes en la casa‚Ķ para no dejarlo solo al ‚Äúcumpa‚ÄĚ.
  6.  Salar la carne.
  7.  Poner la parrilla sobre las llamas y luego limpiarla con un papel.
  8.  Poner la parrilla junto al fuego‚Ķ poner una peque√Īa capa de brasas debajo‚Ķ poner la carne sobre la parrilla y taparla.
  9.  Servirse otra vuelta de l√≠quido para calmar la sed. Suele traerse en este momento una ‚Äúpicada‚ÄĚ para ir abriendo el apetito.
  10.  Controlar las brasas e ir agregando cuando hagan falta.
  11.  Dar vuelta la carne y ponerle el chimichurri. Un buen asador solamente da vuelta una vez la carne.
  12.  Cuando falten unos 10 minutos pegarle un grito a las mujeres para que terminen de preparar la mesa y llamen a los gurises para que se sienten.
  13.  Cuando ya est√°n todos sentados, incluidos los hombres, aparece triunfalmente el asador con una bandeja sobre la cual hay algunos trozos de asado. Normalmente se sirven primero los chorizos y las achuras y en una segunda tanda la carne. Los que saben servir bien cortan peque√Īos trozos de carne y le sirven todas las veces que quieran: as√≠ rinde m√°s. El asador sirve a cada uno de los presentes con la bandeja. Nadie corta la carne en la parrilla si no es el.
  14.  Cuando ya est√°n todos casi bien comidos alguno de los presentes salta con un grito: ‚ÄúUn aplauso para el asador‚ÄĚ.
  15.  Postre y sobremesa de larga charla, regada con alg√ļn vinito‚Ķ total es domingo y hoy no se trabaja.

Como ver√°n, 15 pasos para hacer un proceso disgno de un buen paladar

El m√≠stico n√ļmero 40

La cuaresma viene de la imitaci√≥n a Jesucristo que antes de su vida p√ļblica estuvo en el desierto durante 40 d√≠as. As√≠ nos lo cuenta Marcos:

‚ÄúEn seguida el Esp√≠ritu lo llev√≥ al desierto, donde estuvo cuarenta d√≠as y fue tentado por Satan√°s. Viv√≠a entre las fieras, y los √°ngeles lo serv√≠an.‚ÄĚ (Mc 1, 12-13)

El 40 en el Antiguo Testamento

El n√ļmero 40 se utiliza varias veces en la Biblia. Y su uso tiene que ver siempre con un tiempo previo a algo nuevo que est√° por suceder.

As√≠ vemos que durante el diluvio la lluvia cay√≥ ‚Äúdurante cuarenta d√≠as y cuarenta noches‚ÄĚ (Gn 7,17).

Mois√©s permanece en el Sina√≠, con el Se√Īor, cuarenta d√≠as y cuarenta noches, sin comer ni beber, cuando recibe las tablas las palabras de la alianza, es decir, los diez Mandamientos (Ex 34,28).

El Pueblo de Israel, guiado por Mois√©s, caminara luego durante cuarenta a√Īos por el desierto antes de entrar a la tierra prometida, a causa de su infidelidad (Dt 29,4).

Tambi√©n se nos cuenta que El√≠as camin√≥ cuarenta d√≠as y cuarenta noches hasta la monta√Īa de Dios, el Horeb o Sina√≠ (1 Re 19,8).

O que Jonás anunció que Nínive sería destruida al cabo de cuarenta días (Jon 3,4).

El 40 en el Nuevo Testamento

Con respecto a Jes√ļs, Jos√© lo present√≥ en el Templo a los cuarenta d√≠as de nacido (Lc 2,22) como lo estipulaba la ley (Neh 10.37). Jes√ļs pasa cuarenta d√≠as en el desierto antes de su vida como maestro itinerante, como ya lo dijimos en la cita de Marcos.

Por √ļltimo, luego de su resurrecci√≥n, Jes√ļs se manifest√≥ a los ap√≥stoles d√°ndoles numerosas pruebas de que viv√≠a, y durante cuarenta d√≠as se le apareci√≥ y les habl√≥ del Reino de Dios (Hch 1,3).

El 40 como proceso

De todas estas citas (hay varias m√°s) podemos descubrir que el n√ļmero 40 habla de un proceso previo a algo muy importante que va a pasar. El acontecimiento llega cuando se ha cumplido ese lapso de tiempo. As√≠ que lo relacionado con el cuarenta se vive en la esperanza de que cosas nuevas y maravillosas de parte de que se Dios est√°n viniendo.

Quien est√° sumergido en la din√°mica de los 40 espera esa plenitud pero ya disfrutando en el presente, en el transcurso del proceso, de aquello que se espera.

Los cuarenta no nos hablan tanto de algo que se espera sino de Alguien que est√° actuando en el coraz√≥n de la persona y en el coraz√≥n del Pueblo. Un detalle de la cita de Marcos que no debemos dejar a un lado: ‚Äúel Esp√≠ritu lo llevo‚Ķ‚ÄĚ.

asado argentino

Ah‚Ķ y el asado‚Ķ ¬Ņqu√©?

En la manera de cocinar describimos dos cosas.

Una serie de ritos

Por un lado, una parte que se ve: una serie de ritos que se hacen de manera progresiva para alcanzar la meta, el resultado deseado.

As√≠ la cuaresma es una serie de actividades humanas que se van haciendo para lograr la conversi√≥n del coraz√≥n. La Iglesia, siguiendo las ense√Īanzas de Jes√ļs en el Serm√≥n del Monte, las resume en tres: oraci√≥n, ayuno (mortificaci√≥n) y limosna (solidaridad).

Un esfuerzo espiritual

El asador hace un esfuerzo porque hay algo que lo mueve: el espíritu de la familia reunida a la cual se agasaja con algo que nos hacer ser parte de una fiesta.

La cuaresma tambi√©n tiene un esp√≠ritu que nos gu√≠a. M√°s bien lo dir√≠amos con may√ļsculas: el Esp√≠ritu Santo es qui√©n nos gu√≠a para que busquemos conocer m√°s a Dios y practicar en profundidad las ense√Īanzas de Jes√ļs. Si nos falta ese Esp√≠ritu caemos en obras vac√≠as que no nos hacen gozar y son solo una carga.

De la misma manera que un asador es muy difícil que se tome todo el trabajo de hacer un asado para él solo… si no está el espíritu familiar alentándolo simplemente no vale la pena y se compra hecho o se hace otra cosa.

Como vemos, el asadito de los domingos nos ense√Īa a vivir en plenitud la cuaresma. ¬ŅLes parece que es as√≠? Lo seguimos charlando en las redes sociales.

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