La Corona de Adviento

791

Es una costumbre en nuestra Iglesia local encender las velitas de la Corona de Adviento como parte de la preparación a la Navidad. Se suelen bendecir en las Misas del primer Domingo de Adviento. Pero cada familia las puede usar igual aunque no estén bendecidas. En este artículo podrán conocer la espiritualidad que hay detrás de este símbolo y, al final, les doy un sencillo rito para llevar adelante la iluminación en cuatro semanas.

Corona de Adviento

Hay Coronas de Adviento de todas las formas y colores, artificiales y naturales, grandes y chicas… Así que no les puedo dar el formato concreto de cómo debe ser. Solamente les digo que su esencia es una corona (redonda) de material verde con cuatro velas. El resto… creatividad y materiales que se tiene a mano al momento de armarla.

La forma redonda hace referencia a Dios: no tiene principio ni fin, es eterno y omnipotente. El color verde se relaciona con la esperanza. Y las cuatro velitas nos recuerdan las cuatro semanas de preparación a la Fiesta de la Navidad que es el ambiente espiritual en el que se van encendiendo.

Esta corona, con su particularidad de una vela que se enciende cada domingo durante el almuerzo familiar, expresa un aspecto de la espiritualidad propia de este tiempo litúrgico. Adviento es tiempo de Esperanza en la venida de Nuestro Señor Jesucristo. Tiempo de hacer la memoria de su primera venida y fijar el rumbo a su venida final, en gloria y esplendor.

El sentido espiritual

Por eso, como tal, es tiempo de preparación del corazón, de la vida. Este texto de San Pablo (1 Tes 3,12-4,2) que se lee en la Liturgia marca el rumbo. Este tiempo está dedicado a quienes ya conocemos y vivimos nuestra fe: “de hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía” (4,1).

Esta invitación es, en primer lugar, no a crecer en las obras sino a dejar que el Señor obre en y desde nosotros. Pablo nos recomienda la apertura para “que el Señor los haga crecer cada vez más” (3,12). Y así “él fortalezca sus corazones en la santidad y los haga irreprochables delante de Dios, nuestro Padre” (3,13). Una invitación a la vida interior.

Este video está interesante. Enseña a armar una corona de adviento. Pero, lo m ás importante, dice el significado de la forma, los colores y las velas. Y, al final, da tres tips para trabajarlas en casa.

Dos escollos que sortear

El primero, el ambiente climático. Parece chiste, pero no lo es. Estamos a las puertas del verano, al contrario del hemisferio norte que ya disfrutan de las primicias del frío invernal. El invierno nos mete dentro de la intimidad de nuestras casas. El verano, al contrario, nos saca: por lo menos al patio a tomarnos una cerveza mientras nos hacemos viento para morigerar la temperatura.

Esto, lo querramos o no, influye en nuestra vida de oración. El calor nos hace perder un poco la intensidad del encuentro personal con el Señor. Por eso en este tiempo la oración se puede transformar en un verdadero “combate” (como dice el Catecismo). Corremos el riesgo de aflojar en nuestra vida de oración, con la excusa de que el calor no nos permite rezar como quisiéramos.

El segundo escollo es el ambiente cultural. Las fiestas que se acercan se han paganizado bastante, de la mano de Papá Noel y su comercialización. Y, así, nos vemos atropellado por una cultura del poseer cosas materiales, materializando nuestros criterios. Corremos el riesgo de banalizar la gratuidad de la Redención, del Amor que se manifestó en el Pesebre.

En este contexto, la corona de adviento nos recuerda que debemos dejar que el Señor nos ilumine progresivamente. Comenzando por la Vida interior, hasta “crecer cada vez más en el amor mutuo y hacia los demás” (3,12). “Comportarse para agradar a Dios”  (4,1) es el camino de santidad. En lo concreto y en lo cotidiano la Luz (1 Jn 1,5-7) gana nuestra vida y, desde allí, ilumina las realidades temporales.

“Crecer cada vez más” es la invitación para este tiempo, de esperanza y preparación.

Rito de la iluminación de la corona en la familia

El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la corona significa nuestra progresiva preparación para recibir la luz de la Navidad. La luz que emana de cada vela encendida nos recordará que Jesucristo es la luz del mundo y que quién está fuera de Él habita en las tinieblas. El color verde predominante significa la vida y la esperanza que Jesús Resucitado nos regala y de la cual ya somos herederos por el bautismo.

Los invito a que se reúnan cada domingo, antes de bendecir el almuerzo, y hagan este pequeño rito de iluminación. Sería muy bueno que lo hiciera la madre de familia (o la mayor de las mujeres presentes) como doble signo de la Iglesia como Madre que nos ilumina y del Espíritu Santo (la Ruaj Santa, el eterno femenino) que fecunda la Vida del Señor resucitado y nos ilumina la inteligencia.

En el nombre del Padre +, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

Oremos.

La tierra, Señor, se alegra en estos días,
y tu Iglesia desborda de gozo ante tu Hijo el Señor,
que se acerca como luz esplendorosa,
para iluminar a los que estamos en las tinieblas
de la ignorancia, del dolor y del pecado.

Lleno de esperanza en su venida,
tu pueblo ha preparado esta corona,
y la ha adornado con luces.

Ahora que vamos a empezar
el tiempo de preparación para la venida de tu Hijo,
te pedimos, Señor, que
mientras se acrecienta cada día
el esplendor de esta corona con nuevas luces,
a nosotros nos ilumines con el esplendor de Aquel
que, por ser la luz del mundo,
iluminará todas las oscuridades.

Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

A continuación se enciende el cirio que corresponda, según la semana de Adviento en la cual esté. Puede ser acompañado por un canto navideño, un villancico o el Padre Nuestro.

9 Comentarios

  1. Es verdad que el cansancio, el calor y la preparación para las fiestas, nos hacen aflojar a la hora de la oración.
    Pero ante esta sensación de flojera debemos buscar una solución, como hacemos cuando queremos mucho ver a alguien o estar con los que amamos.
    A mi me ayuda mucho elegir el Amanecer para estar con Dios. Es la hora más hermosa para dar gracias, para meditar y para pedir por todos.
    Espero que ésta Navidad nos encuentre a todos unidos con nuestras familias, amando al Niño Dios, que nace para traernos la Vida con mayúsculas.
    En mi Blog Refugio, hay un premio para su blog Padre, el que podrá retirar cuando quiera.
    Tuve que elegír 10 blogs… y el suyo es uno de mis preferidos.
    Dios lo bendiga.

  2. Veo que no escribe o explica sobre el color de las velas, recuerdo que en mi parroquia el año pasado fueron encendidos tres morados y el ultimo era rosado, no se si los colores tendran algun significado especial, favor de escribir al respecto. Gracias

  3. La corona de adviento no es un elemento liturgico sino de piedad popular. Eso hace que no esté definida eclesialmente en cuanto a tipos de velas o vegetales que se usan para su confección. Tampoco los accesorios que se agregan y que tienen que ver con la ornamentación artística.

    Hay quienes usan los colores en el sentido que vos decís y es porque se relaciona con las vestiduras liturgicas propios del tiempo. El violeta se usa los domingos 1, 2 y 4 de adviento. El terder domingo se denomina “de gaudete” (de gozo) y por eso se amortigua la penitencia del adviento y se significa liturgicamente usando el color rosado.

    Pero bien puede ser de esa manera como se puede usar velas de cualquier color. Porque la esencia de la corona está en encender una vela cada domingo… por eso son cuatro.

    Hay quienes también tienen la costumbre de poner una quinta vela en el centro y encenderla en la Noche Buena.

    Hay otros que dejan un espacio en el centro y en la Noche Buena ponen al Niño en el ese lugar…

    Como ves… hay para todos los gustos. Esto no es algo dogmático sino simplemente pastoral.

    Elegí el que te ayude a vivir en más profundidad a vos la preparación a la Navidad. Sabiendo que, ante todo, la corona debe significar que algo espiritual está ocurriendo en tu corazón y en el de tu familia. Y cuando digo espiritual me estoy refiriendo a la acción del Espíritu Santo, a la Gracia.

  4. Muchas gracias , La informacion es muy buena, a mi me a servido de mucho, hoy eh aprendido algo mas, Bendiciones a todos los que visitan este block!!!!

  5. mi estimado Bladimir Duran: Cuatro velas decoran la corona de ramas verdes, cuyo color se corresponde con el de las vestiduras del sacerdote a lo largo del periodo de Adviento. Tres colores litúrgicos se utilizan en la corona de Aviento: el morado, color de profundización espiritual y preparación en las velas correspondientes a las tres primeras semanas de Adviento; el color rosado se usa en la misa del Domingo Gaudete (la tercera semana de Adviento), y resulta de la mezcla del morado con el blanco, para indicar la cercanía de Navidad; finalmente, en algunas coronas de Aviento se pone una quinta vela, más grande y de color blanco, que se enciende el día de Navidad. El blanco en la liturgia simboliza pureza y tiempo de júbilo, y es usado en los momentos principales del calendario litúrgico: Navidad y Pascua.

    En las iglesias y en los hogares cristianos el encendido de las velas es una preparación para la Natividad, se comparte la luz en las largas noches de invierno, recordando a los creyentes la venida de Jesús, la luz del mundo:

  6. Gracias, me termino de completar con la oracion del momento del encendido de la vela.
    La consulta es si el segundo domingo se vuelve a encender la primera tambien. Nuevamente gracias! Saludos y Dios lo bendiga

  7. En en primer domingo se enciende una vela, al segundo domingo se enciende la primea vela y despues del rito seleccionado se enciende la segunda vela y se hace igual en los siguientes domingos y se termina con la quinta vela por lo general de color blanco que simboliza la venida de Cristo Jesús que es la luz del mundo, esto es el día de la Navidad

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí