Vía Panis

344

Unas simples sugerencias para hacer el “camino del Pan” (Vía panis) meditando sobre la Eucaristía regalada por el Señor Jesús.

 

piedad

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Al comenzar esta procesión eucarística invoquemos a Dios con la oración que Jesús, pan vivo bajado del cielo, nos enseñó.

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Primera Estación:

Primera multiplicación de los panes
Leemos el Evangelio según San Mateo (15,29-39)

Repetimos a cada exclamación:

“Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar”

Bendito sea el sacramento del pan y del vino, frutos de la tierra y del trabajo del hombre.

Bendito sea el sacramento de la Pascua, inaugurado en la última cena..

Bendito sea el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Jesús entregado por nosotros.

Bendito sea el sacramento de su amor.

Bendito sea el sacramento del don de Dios que se convierte en nuestra ofrenda.

Bendito sea e sacramento de nuestra reconciliación y de nuestra unidad.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Segunda Estación:

El que viene a mí jamás tendrá hambre
Leemos el Evangelio según San Juan (6,24-35)

Repetimos a cada exclamación:

“Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar”

Bendito sea el sacramento de la Pascua, inaugurado en la última Cena.

Bendito sea el sacramento de la caridad.

Bendito sea el sacramento de la iglesia, una y santa.

Bendito sea el sacramento que une nuestros sufrimientos al sacrificio de Cristo.

Bendito sea el sacramento que da la vida, la fuerza y la alegría.

Bendito sea el sacramento que rescata y santifica al mundo.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Tercera Estación:

Yo soy el Pan vivo bajado del cielo
Leemos el Evangelio según San Juan (6, 51-58)

Repetimos a cada oración:

Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Cristo, Hijo de Dios vivo, que nos mandaste celebrar la Eucaristía como memorial tuyo, da vida a tu Iglesia con la celebración de tus misterios.

Cristo, Señor nuestro, sacerdote único del dios altísimo, que has querido que tus ministros te representaran en la cena eucarística, haz que los que presiden nuestras misas imiten en su manera de vivir lo que celebran en el sacramento.

Cristo, pan bajado del cielo, que haces un solo cuerpo de cuantos participan de un mismo pan, aumenta la unidad y la paz entre los que creen en ti.

Cristo, médico enviado por Dios Padre , que por el pan de la Eucaristía nos das el remedio de la inmortalidad y el germen de la resurrección, da salud a los enfermos y esperanza a los pecadores.

Cristo Señor, rey al que esperamos, tú que nos mandaste celebrar la misa para anunciar tu muerte y pedir tu retorno, haz participar en tu resurrección a los que han muerto estando en tu amor.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Cuarta Estación:

Segunda multiplicación de los panes
Leemos el Evangelio según San Mateo (15,32-38)

Repetimos a cada exclamación:

Bendita sea la preciosísima Sangre de Jesús

Bendita sea la sangre de Jesús, nacido de la Virgen María.

Bendita sea la sangre que sudó en el monte Getsemaní.

Bendita sea la sangre que corrió en la flagelación.

Bendita sea la sangre que corrió de la cabeza coronada de espinas.

Bendita sea la sangre que corrió de las manos y los pies traspasados.

Bendita sea la sangre que corrió del costado abierto.

Bendita sea la sangre que nos lavó de nuestros pecados.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Quinta Estación:

Tomen: esto es mi cuerpo; esta es mi sangre.
Leemos el Evangelio según San Mateo (26,26-29)

Repetimos a cada exclamación:

Bendita sea la preciosísima Sangre de Jesús

Bendita sea la sangre que nos lavó de nuestros pecados.

Bendita sea la sangre del Cordero sin mancha que nos liberó.

Bendita sea la sangre de la Cruz que nos ha reconciliado con Dios.

Bendita sea la sangre del cáliz derramada para el perdón de los pecados.

Bendito sea el cáliz de bendición que nos hace comulgar con la sangre de Cristo.

Bendita sea la sangre de la nueva y eterna alianza.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos ……….

 

Sexta Estación:

Lo reconocieron al partir el pan
Leemos el Evangelio según San Lucas (24,13-35)

Repetimos a cada oración:

Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Cristo Jesús, sacerdote de la alianza nueva y eterna, que sobre el altar de la cruz presentaste al Padre el sacrificio perfecto, enséñanos a ofrecerlo con vos en el sacrificio de la misa.

Cristo, Señor nuestro, rey supremo de justicia y de paz, que consagraste el pan y el vino como símbolo de tu propia entrega, enséñanos a ofrecernos con vos en el sacrificio de la misa.

Cristo Jesús, verdadero adorador del padre, cuyo sacrificio ofrece tu Iglesia desde la salida del sol hasta su ocaso, reúne en tu cuerpo a los que alimentas de un mismo pan.

Cristo, Señor nuestro, pan bajado del cielo, que alimentas a tu Iglesia con tu cuerpo y con tu sangre, fortalécenos con este alimento en nuestro camino hacia el Padre.

Cristo Jesús, huésped invisible de nuestro banquete, que estás a la puerta y llamas, entra en nuestra casa y cena con nosotros.

Pidamos al Padre, como Cristo nos enseñó, nuestro pan de cada día: Padre nuestro…

Todos juntos al caminar cantamos …………

 

 

1 Comentario

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí