El tiempo de Cuaresma supone crecer en la vida de fe. Una vida que, apoyada en la oración, el ayuno y la caridad, nos hace cada vez más “cristianos”… otro Cristo. Hasta alcanzar su estatura, como diría San Pablo (leer Efesios 4,13-16).

examen de conciencia para el discipulado cristiano

En este tiempo es bueno examinar la propia conciencia para discernir si vivimos de acuerdo a la Palabra de Dios. Puede que el espíritu del mundo nos haya impregnado: entonces a convertirse.

Este examen de conciencia para el discipulado cristiano está tomado del Blog de “Catholic Missionary Disciples. Nos pone de frente a una serie de preguntas para que sepamos discernir si en verdad queremos crecer como discípulos de Jesús.

Preguntas para el examen de conciencia para el discipulado cristiano

+   ¿Encuentras que tu corazón está más preocupado por cómo te sientes que por las cosas que sabes que son verdaderas y buenas?

+   ¿Permites que tus emociones, deseos o pasiones gobiernen tus decisiones en vez de discernir lo que Dios quiere para tu vida y luego seguir su voluntad, dondequiera que ella te conduzca?

+   ¿Gastas dinero en salir a comer fuera, tomar café, entretenerse, o en lujos y luego no tienes suficiente para aportar a tu parroquia?

+   ¿Pasas tanto tiempo en medios sociales, Netflix y/o juegos que no tienes tiempo para rezar?

+   ¿Gastas tu energía en la búsqueda del éxito, el dinero o el poder mundano y luego no te queda nada para la familia, los amigos, el servicio y la comunidad?

+   ¿Buscas maneras de agradarte y amarte o buscas amar a los demás, sin preocuparte por lo que recibes de ellos?

+   ¿Encontraste que el orgullo te impide buscar ayuda de otros o te permites sentarte a los pies de otro (u otros) para aprender y crecer de ellos?

+   ¿Le temes a la responsabilidad de tus compañeros, porque estás asustado de que eso signifique que necesitas cambiar o haces tiempo para orar y crecer en la comunidad/responsabilidad con otros?

+   ¿Gastas energía mental en aprender acerca de intereses, pasatiempos, deportes, música, etc. y entonces tienes poco interés en aprender la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia?

+   ¿Te preocupas por construir una reputación y ser aceptado por los demás y luego evitas compartir tu fe para evitar posibles divisiones?

+   ¿Amas la alabanza del mundo y entonces la alabanza de Dios no es suficiente?

+   ¿Buscas regularmente oportunidades para pecar y pocas para arrepentirte?

+   ¿Encuentras que tu consuelo es más importante que la salvación de los demás?

Solo para discípulos valientes

La conversión a Jesús siempre nos encamina al servicio a los demás. Un servicio en actos concretos de solidaridad. Un servicio para crecer en el anuncio de la Palabra de Dios, ya sea de manera personal como integrado a tu comunidad de fe.

Este examen de conciencia para el discipulado cristiano lo que hace es simplemente que nos miremos como discípulos. Si crecemos, entonces seremos misioneros de nuestro ambiente. Es la consecuencia lógica. Y es el gran desafío de hoy en un mundo que tiene mucha hambre de Dios y pocos trabajadores en la viña del Señor.

Espacio de publicidad automática - No necesariamente estamos de acuerdo con el contenido
Artículo anteriorNepotismo: el país del amiguismo, la recomendación y el empujoncito
Artículo siguienteUn corazón frío
Portal de noticias católico. La actualidad religiosa a un clik.