Testimonios de bendiciones

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38 compartires: los laicos bendicen mucho más de lo que nos parece. Este es una parte de los muchísimos testimonios que produjo en el blog y las redes sociales el artículo sobre la bendición. Hay de todo, ordenado simplemente como me fueron llegando.

La foto que acompaña al artículo es de una tranquera: la puerta de un alambrado de nuestros campos argentinos. Hay un palo grueso que sostiene todo el peso del alambrado: por eso es más grueso y fuerte que los demás. Pero pueden notar que hay otro palo más fino que está inclinado ayudándolo en es esfuerso: esas son nuestras bendiciones ¿o no?

Marcos

“Cada día al levantarme, después de hacer mis oraciones de acción de gracias, entregas y pedidos al Señor, antes de partir a mi trabajo, me despido de mi esposa y nuestra hijita bendiciéndolas, imponiéndoles mi mano en sus cabezas, haciendo una pequeña oración, culminando con la señal de la Cruz. También cuando vuelvo de mis tareas laborales, al llegar al hogar las abrazo, las beso y agradezco y bendigo a Dios el haber vuelto y reencontrarme con mi familia. Antes de recibir los alimentos, bendecimos la mesa y a la Providencia por los dones recibidos. Y al terminar cada jornada bendecimos al Señor por todo lo vivido.”

Todo esto nos llena de gracia, vemos como el Señor nos acompaña en todo momento, no nos abandona en ninguna circunstancia del día. Contarlo es una cosa, pero vivirlo todos los días es maravilloso.

Libia Luz

Yo quiero compartir mi experiencia con mi hijo y mi hija y mis dos sobrinos. Cada mañana y cada vez que se van a hacer tareas o salen para la calle les doy la bendición: “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo que Dios los bendiga y los llene de muchas bendiciones”. Y todos creen mucho cada que los bendigo, me tienen mucha fe porque siempre me dicen que les va muy bien y nunca salen sin pedir la bendición y sin que los bendiga. Dios los bendice. Y realmente esto sí es verdad. En sus vidas se ve el cambio y su preocupación por las cosas de Dios. Esto no es carreta, a mi hijo le fue muy bien en el colegio, y a mis sobrinos también les fue muy bien. Estoy muy agradecida con Dios, con lo que ha hecho en mi hogar.

Valeria

A veces pido la bendición de Dios en mi trabajo y para todos los que tenga que atender, para que me ilumine. Y también para la protección de mi familia y en especial la de mi novio. Muchas gracias por este articulo!!!! Me ayudo a recordar muchas cosas que tenía olvidadas.

Paola

Cada día bendigo a mi hijo cuando me voy a trabajar. Le hago la Señal de la cruz en la frente mientras está dormido y digo: “Que Dios te bendiga hijo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Que el Señor hoy guíe tus pasos por el camino de la santidad. Amén.” y le doy un beso en la frente. Y en familia bendecimos los alimentos con una canción: “Esta mesa será bendecida, porque el Señor derramará su amor…♫ ♪” seguro le es familiar 😉 y sino rezamos una oración cortita que mi hijo aprendió de chiquito: “Niñito Jesús que naciste en Belén, bendice estos alimentos y a nosotros también. Amén.”

Flor

Una bendición que generalmente hago es: que Jesús te bendiga, que bendiga cada uno de tus días con Su Eterno Amor y Misericordia.

Cristy

Cuando me despido de alguna persona le digo: Dios te bendiga.

Teresa

Cuando me despido de alguien (en especial de mi hijo) siempre bendigo.

Silvia

Las que recito en lo cotidiano cuando comienza el día… a Dios primeramente al abrir mis ojos como primer pensamiento… seguido de bendecirle nuevamente por el don de mi vida y las de mi familia… a mi esposo cuando sale camino al trabajo… a mis hijitas que van para la escuela… y en ciertas ocasiones en la calle a tantas personas que se cruzan en nuestro camino… a la hora de los alimentos… y por los acontecimientos del día… y por la noche… le doy una bendición a mi familia… y a punto de dormir pido a María Santísima que me bendiga el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Martha

Siempre bendigo a mi familia, y a los desvalidos.

Roberto

Bendecir a los amigos, bendecir a mi familia, bendecir los alimentos, teniendo la certeza de que Dios actúa por medio de la fe que le demostramos y bendice lo que nosotros bendecimos.

Alicia

Quiero compartir contigo mi caso personal, aunque, seguramente, coincidirá con el de muchas otras personas. Lamentablemente, descubrí un poco tarde, esto de bendecir, porque antes no era muy predicado en la iglesia. Pero desde que lo aprendí, comencé a aplicarlo en mi vida personal. En primer lugar, mis hijos, vinieron muy entusiasmados de los scouts, hace ya muchos años, porque los hacían bendecir la mesa, y comenzamos a tomar la costumbre. Luego, crecieron, y cada uno siguió su camino, pero, cada vez que nos reunimos, se hace la bendición de los alimentos y se agradece por la unión de la familia. Más adelante, aprendí que la bendición de los adultos a los niños es de gran predilección del Señor, y comencé a bendecir a mis nietos, haciendo la señal de la cruz con agua bendita en sus frentes y, ellos mismos, antes de irse, me traían el frasquito y me pedían, “la bendición, abu…”. La bendición es una gran unión de la familia, como orar por ellos y su conversión.

María Erika

Anoche mientras escuchaba el programa sobre este tema me venía a la cabeza la costumbre que tienen aquí en Brasil y que en partes muchos consideran que se está perdiendo, y por otra parte diferentes sacerdotes, obispos, etc., han pedido que se mantenga. Aparte de en muchas familias tienen la costumbre de rezar el Rosario juntos, una cosa que me llamó mucho la atención cuando llegué a Brasil y empecé a convivir con las personas es el pedido de la bendición de los hijos/as a los padres. Incluso hablando por teléfono cuando la hija/o llama a su padre o madre, lo primero que dice no es HOLA! etc., sino “benção pai/mãe”, o sea le está pidiendo la bendición. Es un gesto muy lindo, muy significativo y de gran valor. Pasa también algo semejante con las personas consagradas, el “común” digamos de la gente al sacerdote, etc., lo muchas veces lo primero que hacen cuando los encuentran es pedirle “su bendición”.

Juan José

Cuando terminamos de rezar el rosario bendecimos a todos los seres humanos sobre la faz de la tierra haciendo la señal de la cruz hacia los cuatro puntos cardinales diciendo: “Sagrado Corazón de Jesús en vos confío”

Ruthsaid

En Venezuela los hijos pedimos la bendición a los padres al levantarnos y acostarnos, y para salir de las casa. Igualmente ahora lo inculco a mis hijas y a mi esposo lo bendigo al momento de salir al trabajo: También se le pide la bendición a los abuelos, tíos…

Genoveva Luz

Tengo desde siempre la costumbre de bendecir a mis Hijos, mi esposo, amigos, la mesa a la hora de compartir el pan de cada día, a todas las personas que Dios pone en mi camino diario. Al respeto de esto quiero compartir este hermoso testimonio de la luz de Jesucristo. Siempre al despedirme decía Dios te bendiga, y un día me hizo la observación de que en ese momento en que estaba bendiciendo a esa persona debía decir… Dios te bendice. Creo que cuando uno bendice, la bendición le alcanza a uno, por eso debemos bendecir y no maldecir. Gracias Padre Fabián por permitirnos compartir estos pincelazos de Dios en nuestro corazón. Dios lo bendice.

María Laura

Cada vez que mi hija se va a la escuela o a alguna parte le doy la bendición, ella se da vuelta y me dice “beso y bendición mami”. Y le hago la señal de la cruz en la frente y ella sale chocha. Lo más lindo, con ella va una compañerita, que al ver lo que hacíamos con Male, empezó a pedirle a su mamá que también lo haga. Así que salen las dos bendecidas, cuidadas durante todo el día por el Señor y por María.

Erica

Cuando veo alguien pasar por la calle, a los transportes de pasajeros foráneos, a los policías, siempre les deseo DIOS TE BENDIGA… y por un tiempo use la frese como firma (imitando a los pintores) en alguna nota, en las tareas a los niños de catecismo firmaba con un DIOS TE BENDIGA. Y cuando rezamos el Rosario finalizamos con la bendición a través del Dulce Madre…

Sol

Cuando iba a contraer matrimonio, pensé que sería hermoso despedir a mi futuro esposo con una bendición cuando saliera a su trabajo y le prometí a Dios hacerlo todos los días, sin falta. Dios me ha concedido este deseo y me ha ayudado con esta promesa. 33 años, 9 meses y 5 días. ¡Gracias Dios mío!

Lorena

Yo siempre bendigo a mi esposo y a mis hijos, también bendigo a las personas que en algún momento de mi vida me han hecho daño, al despertar alabo y bendigo al Padre por todo lo que él me regala a diario.

Daniel

Con tu permiso lo voy a copiar y compartir… es algo que en otros países se hace habitualmente pero acá (en Argentina) lo hemos perdido… por lo menos en el sur… ¡gracias!!

Ana Olivia

Santiguarse y Persignarse

Laura

Bendigo a mis hijos con una cruz en la frente cada vez que salen de casa hacia la escuela y mientras los veo irse. También pido que el manto de la santísima virgen María cubra a todos los niños, adolecentes, maestros, padres y madres que están dirigiéndose hacia algún lado

María Luisa

Cuando niña, antes de ir a la escuela, ya sentía sobre mi frente la señal de la Cruz, de la mano de mi madre. Qué hermosa costumbre que se transmite de generación en generación. Desde que nos casamos, hace ya veinte años, con mi marido bendecimos la mesa, y qué bendición recibe la familia cuando los hijos aprenden a bendecirla también. Haciendo apostolado en el Hospital de Niños, luego de hablar con los padres o cuidadores y rezar, hacíamos bendiciones a niños internados. No crea que una es perfecta y que lo hace al pie de la letra, (excepto la bendición de los alimentos que se hace diariamente), algunas veces he olvidado hacerlas, especialmente a los hijos. ¿Será que mi ahijado me dejará que lo bendiga y le haga la señal de la Cruz en la frente? ¡Es muy vergonzoso!!! Eso sí, por facebook le he enviado mis bendiciones en mensajes que no me ha respondido, Ja, ja, ja. No sabía de la bendición de los animales

Lala

Hola, voy a contar las primeras veces que me enteré que se bendecía. Mi mamá se levantaba muy temprano en el campo y después del aseo y antes de calentar el agua para el mate, salía afuera y mirando al cielo rezaba una bendición, también el día y hora en que aparecía la luna nueva, mirándola rezaba una bendición. Bueno algunos dirán de mañana daría gracias, ella decía que rezaba una bendición, nunca supe que decía.

También rezaba cuando había tormenta esa si me la acuerdo más o menos “Sta. Bárbara bendita que en el cielo estas escrita con papel y agua bendita… ” no se mas.

Lo de mi mamá son costumbres de su tierra natal.

Pero ella solo con su saber por experiencia nos enseñó a rezar todo lo que pudo, un poco entreverado el idioma, pero estábamos muy lejos de una Iglesia como para participar más.

Después ya más grande y siendo maestra de un colegio católico, con alumnos de todo tipo porque era gratis, la Madre Superiora nos enseñó que todos los días al salir de casa rezáramos una bendición por nuestros alumnos y así se portarían bien, no me acuerdo pero creo que fue bueno. Siendo directora bendecía a las maestras siempre en privado y la verdad fue una hermosa gestión.

Estando acá en la ciudad y teniendo que hacerme cargo de una dirección en otra ciudad, desde el colectivo hasta la escuela fui bendiciendo la ciudad, la escuela, los docentes, alumnos y padres que aún no conocía a nadie y de verdad Dios me confortó con muchas alegrías en esa gestión.

Pero lo gracioso fue cuando nosotros comenzamos a hacer las CcD (Convivencias con Dios) y tomamos conciencia (esto fue antes de lo de las escuelas) de que hay que bendecir, comenzamos a bendecir los alimentos cuando estábamos solos con los chicos, pero cuando había otra gente no. Una vez llevé a los dos más chicos a una reunión de directores a otra localidad y por supuesto rezamos antes de comer. Después de unos días vino a mi casa un cuñado que renegaba de Dios, por supuesto empezamos a comer y el más chiquito de mis hijos, que tendría unos 3 o 4 años dijo -no vamos a rezar hoy- o sea hubo que rezar con cierto pudor por el visitante, pero después de ese episodio nunca más dejamos de bendecir los alimentos esté quien esté, los niños son sabios…

Ahora, o sea en mi presente bendigo todo lo que Dios me da y también cuando voy en colectivo bendigo al chófer y a los pasajeros que rezongan tanto, bendigo la gente en la peatonal que está tan apurada y no ve nada. Pero más que bendecir agradezco a Dios por cada cosa, por cada persona, por los vecinos etc.

Azucena Fátima

Mis hijos son unos grandotes y les sigo dando la bendición antes dormir y cada vez que salen, viajan o emprenden algo.

Laura Liliana

¡Bendigo a mi familia entera antes de dormir!!! Y a mis amigos del face, también les doy mi Bendición antes de cerrar.

Sonia

Bendigo a mi esposo, a mis hijos, a mis nietos, a mis nueras, a sus familias de origen, a los enfermitos a quienes les llevaba la comunión. Bendigo los alimentos, el nuevo día. A mis amigos y a los que no lo son. A los que me hacen daño y hacen que me sienta enojada, los bendigo y le pido al Señor que entre en sus vidas para iluminarlos. A los sacerdotes, para que el Espíritu de Dios haga fecundo su ministerio. Todo se me hace objeto de bendición…

Stella Maris

Mis bendiciones (además de las comidas) son para cuando mis chicos se van de casa (de viaje, por trabajo etc.) Les digo que vayan en Paz y sean cuidados por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, invocando la intercesión de María Stma. También bendigo el vehículo que conducirán con agua bendita y ruego la intercesión de San Cristóbal, San Miguel y su Ángel de la Guarda para que despejen de todo mal la ruta que transitaran. de ida y vuelta

Sol

Tengo un gran respeto y admiración por el Sacerdocio. Desde hace años, siempre que saludo a un Sacerdote, lo primero que le digo es: ” Dios le bendiga”. ¡Me sale del fondo del corazón!!!! Ellos nos brindan el consuelo y alegría de la bendición de Dios y a ellos ¿Quien les da la bendición? Yo no soy nadie, pero lo hago con todo cariño y en el nombre de mi Señor.

Constanza

A gente que no conozco a veces; una vez hablando con un sacerdote que quiero mucho me salió del corazón decirle: “Dios te bendiga”; antes de cada comida; a personas que quiero; a las mujeres embarazadas que Dios me pone en el camino; a veces cuando veo que algún ser querido va por un camino equivocado; a veces cuando se enojan conmigo sin razón; una vez por la bendición de la medalla escapulario para regalársela a una amiga le hice la señal de la cruz en la frente porque me salió en el momento; una vez a una hermana sin darme cuenta regalando la medalla escapulario por estar enferma, pero no por ser esa medalla sino porque era la única que tenía para regalarle, no caí en la cuenta de lo que estaba haciendo; cuando mando mensaje de texto; cuando se que alguien está con dificultad; cuando veo alguien desconocido o conocido sufriendo o triste o desesperado; aquellos que extraño y no veo hace bastante;… Creo que Dios me ha regalado la gracia de estar bendiciendo durante el día muchas veces, que son las que Él me inspira… y que recién me doy cuenta respondiendo ésta pregunta… ¡Gracias y Dios lo bendiga!

Sonia

Bendigo a mi esposo, a mis hijos, a mis nietos, a mis nueras, a sus familias de origen, a los enfermitos a quienes les llevaba la comunión. Bendigo los alimentos, el nuevo día. A mis amigos y a los que no lo son. A los que me hacen daño y hacen que me sienta enojada, los bendigo y le pido al Señor que entre en sus vidas para iluminarlos. A los sacerdotes, para que el Espíritu de Dios haga fecundo su ministerio. Todo se me hace objeto de bendición…

Maria

Cuando aprendí cuan buena es la bendición para mí y para el hermano empecé a bendecir a mis hijos y nietos cada vez que viajaban, salían a pescar y otras actividades fuera de la ciudad, ya sea en sus autos o transportes públicos y me siento tan en paz porque el Señor ya se encarga de ellos.

Estela

Nosotros con mi esposo, nos bendecimos todas las mañanas antes de salir a nuestros trabajos, y en la noche antes de dormir. También bendecimos los alimentos.

Ana

Una mañana salió para el trabajo y en la calle esperaba el transporte, llego un joven en una bicicleta y me robo, me quito dinero, el reloj y celular; por ultimo antes de irse me vio el anillo de graduación y me lo quitó. Cuando me quitó todo paso por mi mente maldecirlo pero inmediatamente me esforcé y le dije DIOS TE BENDIGA y como no me escucho bien me dijo ¿QUEEEEEEEEEE? Yo le repetí Dios te bendiga y en el instante callo de sus manos mi anillo y el no se dio cuenta ni escucho el sonido que hizo el anillo al caer. Dio la vuelta en su bicicleta y se fue. Cada vez que lo recuerdo le pido a Dios que lo saque a el de ese mundo perdido y en ese joven también le pido a Dios por todos los jóvenes que están por mal camino.

Marta

Siempre bendigo todo lo que me viene en mi mente mi día de vida, mi flia., mi hogar mis hijos, mis trabajos, a mis compañeros de trabajo, al jefe, el dinero que recibo y lo doy, lo que me sucede en el día, a mis antepasados, también me bendigo a mí misma, por la comprensión, por apertura para recibir todos lo que el Señor me prepara para disfrutar las riquezas, las maravillas de las naturalezas y todos lo que contiene alrededor de mi existir, también bendigo mi salud, mi cuerpo, las manos mis ojos mis oídos, mi mente, mi boca, mi pies, mi caminar para que todos sean en la dirección de mi creador procurando hacer cada día su voluntad para amarle más, bendecir a todos y en especial a aquellos que más necesitan de su amor y así ¡bendigo todo!

July

Rocío con agua bendita la casa y el auto cuando estamos por viajar, si todos lo hicieran de bendecir el auto se evitarían muchos accidentes

Juan Manuel

Con mi familia bendecimos los alimentos y nuestra oración es “Señor bendice estos alimentos que de tus manos vamos a recibir, también bendice las manos que los prepararon y a las que permitieron que llegaran a nuestra mesa, a los que no tienen que comer envíales el sustento y yo que tengo dame hambre de Tí. Amén”

A

Les cuento que yo bendije “caseramente” a mi perro Tedy cuando era cachorrito y lo pisó una moto, estaba muy dolorido ya que no estaba fracturado, sino golpeado por dentro. Esa noche le dimos novalgina, agua, le preparamos una cucha y el pobre nos miraba como pidiendo ayuda, arrastrándose. Entonces le recé a San Roque, a San Francisco de Asís, y pedía a Dios que lo bendijera, ya que era un ser vivo y además al que apreciábamos mucho. De a poco fue mejorando, ahora es un perro hermoso y el accidente una anécdota. También pido la bendición a una persona que me hirió, siempre ruego que esté bien, y que Dios lo bendiga, junto a su familia.

Es evidente que bendecimos más de lo que nos parece: ¿o me equivoco? Si hay más testimonios, compártanlos.

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