Este testimonio de Dominik Kustra nos recuerda que en el mundo hay cosas buenas. No nos podemos dejar engañar; el hombre es mejor de lo que pensamos. Se nos presenta un mundo lleno de maldad y egoísmo… pero… ¿es así?

Estas palabras nos deben quedar resonando: “Si perdemos la esperanza, ¿qué nos queda?”

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