Hola. Soy el Padre Fabián Castro y quiero acompañarte en este Camino Espiritual Mariano.

Desde siempre los católicos sabemos que la Virgen María es una madre que nos ayuda a encontrarnos con su hijo Jesús. Así lo quiso nuestro Señor (Jn 19,26-26). Y así lo vivió la misma Virgen María en su vida de Nazaret (Jn 2,5). Jesús mismo reconoció que su madre fue la mayor y más perfecta discípula del Señor (Lc 11,27-28).

Este Camino Espiritual que te propongo es “con María a Jesús”. Alentados por la Madre, meditamos la Palabra de Dios y entramos en comunión con el Dios vivo y verdadero revelado por Jesús. Te explico a continuación.

Cómo consagrarse a la Virgen María

Si ya estás decidido a realizar este Camino Espiritual Mariano, simplemente te doy ahora estos datos para que te inscribas y lo hagamos juntos.

La dinámica es sencilla. Durante 30 días te voy a mandar un video a un grupo de Telegram. Son cortos y sencillos. Te dan pistas para hacer una lectura orante de la Palabra de Dios en espíritu mariano.

Te preguntarás por qué usaremos Telegram y no Whatsapp para los envíos diarios. Simplemente porque es más seguro y ofrece más posibilidades para organizar los envíos. Si todavía no lo tienes en tu celular… descárgalo e instalalo. Es un buen sistema de mensajería y ¡gratis!

Durante este tiempo vas a re-descubrir quién es María; quién es Jesús; cuál es el mensaje de Jesús; cómo conseguir hoy la Vida Divina que Jesús nos regala y el papel de María en el hoy de tu vida. Parece mucho… pero ni es tanto ni es tan complicado.

Comenzamos este 7 de noviembre. La idea es que te puedas consagrar a la Virgen en tu parroquia el 8 de diciembre.

Si estás interesado… lo único que debes hacer es sumarte al Cenáculo Virtual (es decir, al grupo de Telegram) haciendo click en el siguiente botón. Allí te daremos más detalles y todo lo que necesitas para este caminar mariano. No te preocupes, solo publica el administrador, así que no te vamos a saturar con muchos mensajes.

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Si todavía no estás convencido de hacerlo porque querés saber más cosas… no te preocupes. Sigue leyendo lo que sigue.

Qué es consagrarse

Antes que nada, y para evitar todo tipo de malentendidos, recordemos el centro de nuestra fe es el Dios revelado por Jesucristo. Nada fuera de Dios es Dios. Nada fuera de Dios merece adoración. Así enseñamos los católicos. Al respecto, te comparto un texto del Papa Francisco (audiencia del 24/3/21).

Cristo es el Mediador, el puente que atravesamos para dirigirnos al Padre. Es el único Redentor: no hay co-redentores con Cristo. Es el Mediador por excelencia, es el Mediador. Cada oración que elevamos a Dios es por Cristo, con Cristo y en Cristo y se realiza gracias a su intercesión. El Espíritu Santo extiende la mediación de Cristo a todo tiempo y todo lugar: no hay otro nombre en el que podamos ser salvados (cf. Hch 4,12). Jesucristo: el único Mediador entre Dios y los hombres.

De la única mediación de Cristo toman sentido y valor las otras referencias que el cristianismo encuentra para su oración y su devoción, en primer lugar a la Virgen María, la Madre de Jesús. Ella ocupa en la vida y, por tanto, también en la oración del cristiano un lugar privilegiado, porque es la Madre de Jesús.

María está totalmente dirigida a Él. Hasta el punto que podemos decir que es más discípula que Madre. Esa indicación, en las bodas de Caná: María dice “hagan lo que Él les diga”. Siempre señala a Cristo; es la primera discípula.

Este es el rol que María ha ocupado durante toda su vida terrena y que conserva para siempre: ser humilde sierva del Señor, nada más. A un cierto punto, en los Evangelios, ella parece casi desaparecer; pero vuelve en los momentos cruciales, como en Caná, cuando el Hijo, gracias a su intervención atenta, realizó la primera “señal” (Jn 2,1-12), y después en el Gólgota, a los pies de la cruz.

Jesús extendió la maternidad de María a toda la Iglesia cuando se la encomendó al discípulo amado, poco antes de morir en la cruz. Desde ese momento, todos nosotros estamos colocados bajo su manto.

Jesús nos ha encomendado, ella nos envuelve a todos nosotros; pero como Madre, no como diosa, no como corredentora: como Madre. Es verdad que la piedad cristiana siempre le da bonitos títulos, como un hijo a la madre: ¡cuántas cosas bonitas dice un hijo a la madre a la que quiere! Pero estemos atentos: las cosas bonitas que la Iglesia y los Santos dicen de María no quita nada a la unicidad redentora de Cristo. Él es el único Redentor. Son expresiones de amor como la de un hijo a su madre (algunas veces exageradas). Pero el amor, nosotros lo sabemos, siempre nos hace hacer cosas exageradas, pero con amor.

Teniendo como base estas enseñanzas, podemos afirmar que:

la consagración a María es como ella y con ella, entregarnos a los planes salvíficos de Dios en Cristo. Es una donación a Cristo por medio de la Virgen para recibir el Espíritu Santo.

Consagrarnos a la Virgen María nos compromete como ella (y con su presencia y ayuda materna) a ser fieles a la Palabra de Dios y a la acción santificadora y evangelizadora del Espíritu Santo.

El método que te proponemos (y describimos más arriba) contiene todas estas enseñanzas. Por eso es seguro y valioso.

Por qué es importante consagrarse a la Virgen María

Entre muchos, solo te comparto estos cinco motivos que te van a beneficiar por tu consagración a la Virgen. No los explico porque en la web tienen muchas páginas que los profundizan. Simplemente te los enumero:

1.- Nos ayuda a servir mejor a Dios: ella es la servidora perfecta del Señor,

2.- Nos ayuda a ser mejores discípulos de Jesús: como lo fue ella.

3.– Nos protegerá como madre bondadosa: cumpliendo lo que le mandó su hijo en la cruz.

4.- Nos ayudará a enderezar nuestras vidas: como madre que cuida corrigiendo a sus hijos.

5.- Este es camino fácil, corto, perfecto y seguro para llegar al Señor: cómo ella y con ella, seremos discípulos plenos y libres.

Si todavía no te inscribirte para hacer el Camino Espiritual Mariano, todavía lo puedes hacer haciendo click en el siguiente botón.

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Requisitos para consagrarse a la Virgen María

La consagración a la Virgen María es un camino que podemos hacer todos: sacerdotes, laicos, o religiosos; solteros, casados o viudos; jóvenes, adultos o ancianos; santos o pecadores.

Lo último de santos o pecadores… no está porque si. Es muy importante tenerlo en cuenta.

Si estás avanzado en tu vida de fe (no digo que seas santo de altar, pero que si tu vida de unión con Dios esté crecida), entonces la consagración te ayudará a alcanzar metas más altas para tu vida de fe.

Si estás aprisionado por algún vicio o pecado… no te desanimes. Este camino también es para vos. De la mano de María irás creciendo en el camino de Jesús. Un camino de felicidad plena como nada en la tierra lo puede dar.

Así que animáte a hacer este Camino Espiritual Mariano. Te va a ayudar en este tiempo especial de tu vida.

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Yo buscaba otra cosa…

Pero igual llegaste al final de este artículo. Felicitaciones por tu lectura. Como verás, aquí, con mucha sencillez, explicamos e invitamos a hacer una Camino Espiritual de Consagración a la Virgen.

Si lo que estabas buscando era una formación sobre quién es la Virgen María, entonces te puedo ofrecer esta serie de 4 videos que hablan sobre: María de Nazaret, María del Calvario, María del Cenáculo y María de Caná. Es un estudio, desde estos cuatro lugares, sobre el papel de la Virgen María, ayer y hoy, en la Iglesia.

Y si esto tampoco era lo que buscabas… entonces vas a tener que seguir googleando para encontrarlo.

Eso sí… dejame que te pregunte: ¿pensaste que tal vez el Espíritu Santo te condujo hasta aquí para que crezcas en tu fe con una respuesta total y plena como fue la de María? Si ese es tu deseo y tu búsqueda… entonces te animo a hacer el Camino Espiritual Mariano haciendo click en el siguiente botón.

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A todos, los espero en el Cenáculo Virtual Mariano. Bendiciones.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!