Un teólogo cuenta su experiencia en el Concilio Vaticano II

346

La oportunidad de la charla fue el encuentro del Obispo de Roma con su presbiterio. Este 14 de febrero… casi recién renunciado.

Por eso se nos pasó por alto, tan conmocionados que estábamos con el tema.

Benedicto XVI en papamóvil

Ahora que es Papa Emérito, es bueno que volvamos a esta exposición. Se sinceró y comenzó así:

“Dadas las condiciones de mi edad, no he podido preparar un grande y verdadero discurso, como podría esperarse; pienso más bien en una pequeña charla sobre el Concilio Vaticano II, tal como yo lo he visto. Comienzo con una anécdota…”

Luego nos contó cómo era la expéctativa de los participantes:

“Así pues, fuimos al Concilio no sólo con alegría, sino con entusiasmo. Había una expectativa increíble. Esperábamos que todo se renovase, que llegara verdaderamente un nuevo Pentecostés, una nueva era de la Iglesia, porque la Iglesia era aún bastante robusta en aquel tiempo, la práctica dominical todavía buena, las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa ya se habían reducido algo, pero aún eran suficientes. No obstante, se sentía que la Iglesia no avanzaba, se reducía; que parecía una realidad del pasado y no la portadora del futuro. Y, en aquel momento, esperábamos que esta relación se renovara, cambiara; que la Iglesia fuera de nuevo una fuerza del mañana y una fuerza del hoy. Y sabíamos que la relación entre la Iglesia y el periodo moderno, desde el principio, era un poco contrastante, comenzando con el error de la Iglesia en el caso de Galileo Galilei; se pensaba corregir este comienzo equivocado y encontrar de nuevo la unión entre la Iglesia y las mejores fuerzas del mundo, para abrir el futuro de la humanidad, para abrir el verdadero progreso. Estábamos, pues, llenos de esperanza, de entusiasmo, y también de ganas de hacer nuestra parte para ello.”

El cuerpo del texto está dedicado a contar cómo se fueron dando los temas, a través de anécdotas personales. Lo pueden leer desde este link. Vale la pena si queremos tener una visión global del Concilio Vaticano II y, a la vez, un orden de importancia de los diversos documentos. Yo lo sumé a la biblioteca de textos que estoy armando en mi página Concilium.

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí