Somos muy ingenuos frente a Facebook. Hay gente que no lo es y «se aprovecha de nuestra nobleza». Hace un tiempo largo que vengo meditando sobre subir esta entrada. Y las invitaciones que entre ayer y hoy han dejado en mi muro me ha decidido.

Concretamente, ha sido la invitación amable a agregar el botón «no me gusta». ¿Qué se esconde detrás de esto? Carlos Leopoldo, desde el blog Techtastico, lo aclara muy bien:

Y es que el método que sugieren para agregar el falso botón es el mismo método que usaba EspiaFace, que a final de cuentas tiene como finalidad llevarte por una serie de pasos donde la gente ve una cantidad de anuncios por los que ellos ganan dinero y tú no recibes nada a cambio, solamente molesta a sus amigos de Facebook publicando en su muro una invitación para usar la aplicación y ayudar al sitio fraudulento a tener más usuarios, la molesta invitación que ya me ha aparecido decenas de veces en mi muro dice así:

Que bien, Facebook ha puesto por fin el boton NO ME GUSTA, si quieres tenerlo tu tambien pulsa en el boton que sale aqui abajo, que dice Instalar NO ME GUSTA.

Si tu también fuiste víctima del falso botón “No me gusta” ya sea porque tus amigos se lo creyeron y llenaron tu muro de mensajes de Spam o bien porque seguiste los pasos esperando tener esta funcionalidad, comparte este artículo envíandolo a tus amigos o haciendo clic en el “Me gusta».

En otras palabras, mi ingenuidad le hace ganar dinero al inescrupuloso. Pero esto no es todo.

Muchas veces se ignora que todo lo que subo al Face deja de pertenecerme. Y cuando digo todo me refiero a todo: los contenidos de mis notas, comentarios que hago, fotos… todo. Y esto es así porque cuando abrimos el perfil aceptamos esta condición… si no se acuerdan de haberlo hecho es porque hicieron lo mismo que yo: clikearon sin leer el largo y tedioso formulario. Sin embargo, la gente del Face lo leyó y se lo toma en serio. Por este motivo no suelo subir nada más que los enlaces de mi blog y no pongo mis fotos allí (son públicas, pero en una página de Picasa que no me quita la propiedad por el servicio). (Dicho sea de paso, luego del campamento de verano de los scuots alguien me pidió que subiera mis fotos al Face; le expliqué esto y le dije que por eso no lo hacía, que si las quería me trajera un cd y se las grababa… se las di y a las horas las ¡había subido él al face!!! Eso tampoco no se hace.) Las fotos de cualquier persona puede ser vista por cualquier inescrupuloso: hay trucos para hacerlo (el link es para que sepan que se puede hacer y no suban sus fotos personales que no quieren que sean vistas por cualquiera).

De la misma manera hay que tener cuidado con los datos personales que se publican en el perfil. No solamente son públicos (ojo con los celulares que cualquiera los puede conseguir así) sino que también son usados por la empresa o por las aplicaciones y juegos para vendernos publicidad (que… ¿pensaron que el Face era gratis?).

Los comentarios que hacemos entre amigos permanecen en el anonimato… O por lo menos eso creemos. Nos puede pasar como a Marta: un amigo de un amigo copio comentarios personales y los publicó en un diario. También hay programitas en la web para recuperar lo que se comentó sobre determinado tema o persona, a través de un escaneo de palabras claves (no les digo cual para no difundirlo… jeje). Así que ni siquiera los comentarios entre amigos permanecen en el anonimato. En otras palabras: el chusmerío se ha digitalizado gracias a la web 2.0.

Hay que tener cuidado también con los juegos y las aplicaciones. Es que en broma podemos hacer cosas que van contra lo que pensamos o hacemos como catolicos. Esta es una advertencia, sobre todo, para padres y educadores. Les doy como ejemplo la captura de pantalla que hice del inocente juego de formar una frase a partir de la fecha de nacimiento (tengamos en cuenta que lo usan menores):

Ahora bien: muy importante lo que sigue. Más allá de estos peligros de fraudes con nuestra confianza, el Face es un medio maravilloso que permite encontrarnos y compartir nuestra vida con los alejados. Y eso le da el suficiente valor para no dejar de usarlo (con prudencia pero sin miedos y con el gozo de generar comunión).

Y, también, podemos usarlo de manera que nos ayude a la construcción del Reino de Dios. Antonio Gonzáles nos deja estas diez formas de difundir ideas cristianas con Facebook. Se las copio porque algunos son bastantes vagos para hacer click en los enlaces:

A) Cuando alguien entra en Facebook:

Nada más entrar en Facebook, vemos la actividad de nuestros amigos ordenada en función de 3 criterios. De modo que las noticias aparecen más arriba si:

– Son más recientes

– Tienen más comentarios

– Tienen más “likes” o más gente ha dicho que “me gusta”

Estos 3 criterios dan “puntos” a las noticias. Las que tienen pocos puntos, no aparecen. Las que tienen más puntos, aparecen más arriba y durante más tiempo.

Por tanto, si una noticia te parece interesante:

1 Pincha en “like” o “me gusta”

2 Coméntala: aunque sea diciendo “:-)” o “qué buena noticia!”. De cara a Facebook, que es un programa, da los mismos “puntos” un comentario de una palabra que un tratado de un catedrático.

Con lo anterior, consigues que las noticias que han publicado tus amigos aparezcan más arriba para sus amigos cuando éstos entran en Facebook.

Además, haces que Google muestre esas noticias más arriba en las búsquedas, porque Google cuenta cada “like” o cada comentario en Facebook aproximadamente como un enlace o link que recibe esa noticia.

3 Pincha en “compartir”: esa noticia también llegará a tus amigos en cuanto entren en Facebook. Si muchos pinchan en compartir, la noticia puede recorrer el mundo en cuestión de horas. Porque “compartir” significa: quiero que la vean todos mis amigos.

B) Sin necesidad de que se entre en Facebook:

Hay una serie de actividades de Facebook, que automáticamente generan un mensaje que llega por e-mail a los usuarios a su cuenta de correo. La gente puede modificar las configuraciones que vienen por defecto, pero habitualmente no lo hace. A continuación me referiré a las configuraciones por defecto.

4 Escribe en el muro de alguien o mándale un mensaje privado: eso genera un e-mail automático a esa persona, con el mensaje. Y, además, si estaba en el muro todos los que entren en su perfil, podrán leerlo.

5 Haz grupos: en los grupos de menos de 5.000 miembros, puedes mandar un mensaje a todos los miembros del grupo. Puedes usarlo como un boletín de noticias o newsletter. Ese e-mail, además de llegar a su bandeja de entrada de Facebook, le llegará a su cuenta de correo.

Pregunta frecuente (FAQ): ¿Es mejor hacer un grupo o una página? Mejor un grupo, porque puedes mandar un e-mail a todos los miembros, si el grupo tiene menos de 5.000 miembros

C) Conectar con más gente en Facebook:

Influirás más en Facebook, si estás conectado con más gente. Por tanto:

6 Acepta a desconocidos que te agreguen como amigo: esta idea tiene su letra pequeña. No la recomiendo para menores de edad. Además, antes de aceptar a alguien desconocido, pienso que es mejor ver su perfil, para ver qué tipo de persona es, porque tal vez al verlo te das cuenta de que no te interesa estar en contacto con esa persona 🙂

7 Participa en grupos o comenta en páginas: así más gente te conoce y, si les intersa lo que dices, te pueden agregar como amigo. De modo que ya estáis en contacto.

8 Tu perfil de Facebook: cuando alguien quiera informarse sobre ti, entrará en tu perfil. Ahí puedes poner links a páginas interesantes. Además, según la información que pongas, la gente podrá encontrarte por el buscador de Facebook.

9 Si tienes blog o página web, pon en un lugar visible la dirección de tu perfil de Facebook, para que la gente pueda agregarte

10 Pon en tus e-mails tu perfil de Facebook: puede ir en tu firma, de modo que salga automáticamente en cada e-mail abajo

Como toda tecnología Facebook ni es bueno ni es malo: la bondad o maldad viene de los usos que le damos. Esto es para que lo usemos lo mejor posible.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!