Con el riesgo de ser tildado de homofóbico

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Manuel me deja un comentario donde me pido opinión sobre el contenido de un blog. Concretamente, el de dos jóvenes homosexuales que dicen que esto no influye en su vida de fe. No hablaré de ese blog, sino de la cuestión que me plantea el lector que me lo ha sugerido.

En lo particular, siempre me ha disgustado que se fuercen los pasajes bíblicos para hacer que apoyen la propia postura personal. Así hasta los OVNIS fueron avistados por personajes del Antiguo y Nuevo Testamento.

En lo referente a este tema, quedé azorado hace un tiempo atrás cuando, en un libro sobre la Iglesia y la homosexualidad (no pongo ni nombre ni autor porque acabo de buscarlo y veo que ha desaparecido de mi biblioteca) el autor (un jesuita norteamericano) decía que lo que la Sagrada Escritura condenaba era la “perversión” y no la “inversión” de los sexos. “Perverso” era quién se hacía homosexual contra lo que su naturaleza heterosexual le mandaba. El “inverso”, en cambio, era fiel a su “naturaleza”. Argumentos muy sutiles para hacer decir al Libro lo que yo quería que dijera.

En lo particular, creo que se puede ser cristiano y, a la vez, tener tendencias o maneras homosexuales (esto incluye al lesbianismo). Pero no se es fiel a Cristo cuando se tienen actos homosexuales. Aclaro que no soy “homofóbico”. Tengo fobia a las alturas y al agua (río, mar), pero no tengo ningún tipo de fobia a alguna persona en particular, ni por sus ideas ni por sus actos. Solamente distingo y digo que no todos los actos o ideas son buenos.

Frente a este tema hay que ser muy prudente, para no ofender a la persona sin dejar de decir que lo que hace no está bien. Por esto, cada vez que tengo que hablar con alguien sobre el tema, recurro al Catecismo de la Iglesia Católica. Les leo el texto y lo charlo con el que me pregunta. Siguiendo con esta costumbre, se los transcribo. A través de los comentarios, podemos seguir el dialogo. (Aclaro que no voy a contestar y a borrar automáticamente cualquier comentario ofensivo por sus expresiones).

“La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (Cf Gn 19,1-29; Rm 1,24-27; 1 Co 6,10; 1 Tm 1,10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Persona humana, 8,99). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente radicadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.” (CIC 2357/9)

1 Comentario

  1. Como laica me ha tocado aclarar cosas sobre el tema y también lo he hecho con el catecismo en la mano. No hablo yo, es la Iglesia, y no habla “la jerarquía”, es Dios por medio de su Palabra el que ha dicho lo que la Iglesia sostiene.

    Yo lo comparo con la atracción de un heterosexual hacia una persona que no le es legítimo desear, ya sea por su estado de consagrado o por tener un matrimonio válido.

    Conozco homosexuales que viven castamente su soltería, y otros /as que en aras de su inclinación han cometido hasta abortos. Es un tema muy duro de tratar, y creo que si lo hacemos con la caridad y delicadeza que le Catecismo dice, estamos y están por el buen camino.

    Pudiera ser que los interesados no nos crean y no crean por lo tanto ni a la Iglesia ni a Dios por intermedio de ella, pero luego no acomoden las cosas a su antojo.

    Saludos, padre.

  2. Interesante el tema. El fin de semana pasado hablaba con dos sacerdotes puertorriqueños sobre este tema en un retiro aqui en la Isla. (Soy Colombiano pero vivo en Puerto Rico). Comprendi y tranquilizo mi mente las dos respuestas que recibi a mis inquietudes. Mi primera inquietud tenia que ver con la persona que es homosexual, como se debia interactuar con una persona asi, por que yo tenia varios amigos a los que apreciaba mucho que son homosexuales, el sacerdote me dijo esto: “Ama al hombre pero no al pecado”. Suficiente para sentirme bien. A otro sacerdote le dije que sentia que era injusto que la iglesia no abogara por los derechos de las parejas homosexuales, que yo entendia que el matrimonio como tal no era posible, pues no se podia concebir en una union de este tipo el concepto de familia, sin embargo, que si una pareja vivia toda la vida junta pues, al faltar el otro, el sobreviviente deberia tener derecho a quedar protegido, el sacerdote ante esta inquietud me contesto lo siguiente: “La iglesia, aqui en Puerto Rico, no esta en contra de eso, quien te lo dijo?, al contrario, el arzobispo ha ido a manifestarse sobre estos derechos al congreso, pero no solo las parejas del mismo sexo, por ejemplo, que pasa cuando una sobrina cuida a una tia enferma viven durante mucho tiempo y fallece la tia, deberia quedar desamparada la sobrina, y que pasa si son dos hermanos a los que les pasa esta situacion o dos hermanas que han vivido toda la vida juntas, o mejor aun, que pasa si dos mujeres u hombres enviudan y no tienen hijos y deciden irse a vivir en compañia, a compartir un apartamento, a no dejarse solos, al fallecer uno y no tener herederos legales, no deberia el sobreviviente tener algun derecho?”. Pues esto tambien fue suficiente para mi. Asi que me alegra esta discusión, por que todos somos hijos de un mismo padre, lo que debemos hacer es que si realmente somos cristianos que se nos note.

  3. Muy bueno y claro lo suyo padre. Sin ofender dice lo que hay que decir. Saludos

  4. Me parece muy bien lo que decis, para nada homofóbico, ni cerca. Gracias por responder a lo que te pregunté. Te comento que tengo 19 años y ésta es mi posición respecto a la homosexualidad.
    Me preocupan dos posturas muy comunes hoy en día.

    En primer lugar, están los que aceptan la homosexualidad como una forma de vida sana, normal, y aceptable. Consideran que cada uno tiene derecho a hacer lo que se le cante de su vida privada, a expresar su amor como quiera y le venga bien, etc. No consideran la homosexualidad como un problema, lo ven como una posibilidad (una opción) entre muchas otras de vivir la sexualidad. Les parece de cerrado y en contra de la libertad y felicidad de las personas que otros consideren la homosexualidad como algo malo.

    Por otra parte, y ésta, por lo que vivo como cristiano, es una actitud muy frecuente en adultos católicos, están a los que la homosexualidad les da ‘asquito’. Normalmente tienen una posición muy cerrada con respecto a los homosexuales, en el sentido de que sin siquiera conocer nada sobre la persona, son capaces de excluirla, menospreciarla, pensar mal de ella, en fin, juzgarla, si se enteran que es homosexual. Les horroriza pensar en que alguien pueda sentir atracción por otro del mismo sexo. Obviamente, si sus hijos les confesaran que son homosexuales, sería la peor noticia del mundo. Piensan que si alguien es de esta condición, es porque es mala, pecaminosa, y es culpable de esto que le pasa. Admito hasta hace no tanto, pensaba así.

    Bien, lo que yo pienso es que tanto los homosexuales que ‘eligen’ ser así, como los que nacen con una tendencia ”genética” a ser atraídos por personas del mismo sexo, como los que son homosexuales por presiones sociales, ninguno es culpable ni debe ser juzgado por ser homosexual. Más aún, debe ser ayudado especialmente, con un amor enorme. No quiero ser ingenuo, diciendo que los homosexuales no tienen NADA de culpa en lo que son, pero quiero mostrar que, en mi opinión, el 90% de la homosexualidad es algo que se sufre, no que se comete. Veo que es muy frecuente el discriminar a los gays (al menos dentro de ambientes católicos) y hablar mal de ellos. Para mi, esto solo empeora su situación. Es sólo otra forma de hacernos que nos preocupa el tema, pero siendo realmente indiferentes ante una situación de sufrimiento. Otra vez, realmente sé (pienso) que hay pecado en la homosexualidad, pero para mí, las causas están más en la sociedad que en la maldad que pueda tener cada persona en su interior. La tele, el pensamiento general, el mundo, la masa, nos hacen creer que ser gays es lo más normal y sano del mundo. Los gays salen a la calle a hacer marchas pidiendo que les cumplan los ‘derechos’ de adoptar hijos y educarlos a su manera. Se invade a los adolescentes con una verdadera (y esto lo puedo asegurar porque lo viví y lo sigo viviendo) avalancha de información, imagenes y experiencias en donde el sexo fácil, la falta de compromiso y la ambigüedad de género se dan como metas y cosas valorables de una persona. Todo esto confunde a los chicos que estan en la edad de definición de personalidad, hasta el punto en que ya ni saben si les gustan las chicas o los chicos! La sobreconexión que ofrece internet no ayuda, porque chicos que estan en etapas en donde la persona es más maleable (justamente para poder darle forma para luego afirmarse) se ven parados ante toda la información del mundo a sólo un click de distancia. Esto, para mí, causa que tantos chicos se confundan y lleguen a tener problemas con la homosexualidad. No los justifico, me parece horrible que esté pasando esto, pero me gustaría que cambiemos la discriminación y la exclusión por caridad y comprensión. Yo creo que lo que esperan es alguien que los ayude, alguien que se comprometa a fondo y que le diga: ‘Acá estoy, me importás y te quiero ayudar a salir de esto.’ Porque hay una gran cantidad de homosexuales que sufren siendo así y que quisieran ser como todos. Es más, la actitud de rechazo lo único que causa es que dejen de hablar sobre lo que les pasa y se encierren en sí mismos, dificultando que se sepa del tema y que se los pueda ayudar.

    Bueno, veo que me excedí demasiado en la extensión, pero me parece sumamente importante discutir sobre esto. Es mucho el sufrimiento que causa y se juega la felicidad de muchos jóvenes. Espero no haber dicho tanta pavada.

  5. Coincido fuertemente con su reflexión. Hoy muchos católicos y católicas son tan de avanzada que ya no respetan la doctrina verdadera y comulgan felices de la vida, y critican a medio mundo tildándolo de retrógrado, en aquellas verdades fundamentales de la vida y de la sociedad.
    Carlos.

  6. La verdad es que este es un tema muy delicado y con millones de matices aunque me gustaría destacar dos cuestiones que me parecen fundamentales a la hora de abordalo.
    Primero: la perspectiva con la que se inicia el análisis de esta cuestión, es decir si a la hora de estudiar la cuestión se dá mas relevancia a la homosexualidad como fenómeno o a la persona que la vive, en otras palabras veo a un homosexual o a una persona como objeto de estudio.
    Segundo: revisar el concepto que tenemos del término “persona” y cual es el alcance de la homosexualidad en ella, es decir, hasta que punto tal cuestión afecta o no a la integridad que supone el concepto de persona.
    Creo que es un grave error prescindir de la psicología a la hora de estudiar a la homosexualidad, abordandola con dogmas que no llegan a abarcar todo los mátices que dicha peculiaridad cotiene, arrojando así respuesta que no terminan de satisfacer a nadie y mucho menos resolver nada.

  7. Me llamo Roberto y leí cuidadosamente todos los puntos y opiniones de cada persona y la verdad que el tema tiene muchas aristas, pero voy a ir directamente a mi caso, donde soy una persona mas calificada como gay y puedo jurar que mi vida no fue ni es para nada fácil, ya tengo 47 años y 20 de castidad, viví los peores momentos de este tema donde no siendo como es hoy en día, (más aceptado) fui discriminado, señalado, victima de burlas y es algo que logró tallar mi vida a su antojo. En enero pasado, soñé dos noches con la Virgen de Lujan y al corto tiempo, con una mano muy iluminad que yo la tomaba, decidí tomar mi 1º comunión en febrero y no existen palabras para poder expresar que tanto amo a Dios, al punto de que por momentos, la emoción me traicione con un nudo en la garganta, soy de un grupo de oradores y estoy haciendo catequesis para confirmarme, iba a una Parroquia donde le pregunté al catequista ( en forma muy superficial) si las personas que se suicidaban, (cosa que tuve en mente desde los 16, 18 años) llegaban al Reino del Señor y me respondió que sí y sin saberlo, me dijo que las únicas personas que no llegaban a Dios. Eran los gay y enfermos de sida, al escuchar esto, quise salir corriendo, cuando regresé a casa, mi madre me preguntó si me había pasado algo porque me notaba con un rostro desencajado, fui a otra Parroquia, me confesé y le pregunté al Padre: ¿ para que me llamó la Virgen y Dios, (sabiendo ellos que solo me tendrían en este mundo y fuera de él ya no) me dijo que esta persona no midió la respuesta al contestarla, sabiendo perfectamente que cualquier persona puede hacerlo indirecta o disimuladamente para sacar respuestas sin levantar sospechas, como fue mi caso. Ahora estoy en una nueva catequesis y hace cinco días, me confesé y le dije al Padre que yo dudaba muy seriamente que yo no sea digno de que Dios venga a mí, mi idea es de confesarlo al grupo de oradores donde pertenezco y al catequista, (pues no busco el olvido o la aprobación de los mismos) pero sí que sepan que soy diferente al resto, y este tema es algo que no me deja vivir, mi papá esta muy enfermo, tiene Alsemberg, Parkinson y está discapacitado, en el momento de su plena salud siempre discriminó verbal y enérgicamente a este tipo de personas, donde él, sin saberlo, no dejaba de lastimarme y de plantearle a Dios “porque tenia que vivir lo que sentía y si me diera una oportunidad para cambiar una hoja de mi vida para ser feliz, era ésta, la de mi homosexualidad”, ¿suena duro, no?, tengo idea de comentar mi sentir a la comunidad y dejar catequesis y mi grupo, y pedirle a Dios que tenga misericordia de mí con la Bendición y el perdón hacia mi persona, voy a misa todos los días y comulgo todos los días, (no por sentimientos de culpas) solo por el gran amor que le tengo a Jesús y a la Virgen María, desde casa, sé que El no me abandonara, pero siento que estoy traicionando a mi entorno Parroquial al ocultar lo que soy, soy “esto” y sé ubicarme correcta y respetuosamente sin mezclar las cosas. Sólo quería pedirles una oración por mí, que Dios me aclare mi pensar y perdón a todos ustedes si de alguna manera llegué a herir o molestar a alguien, pues respeto los comentarios de cada persona, pero la felicidad para algunos, no es fácil.

    He sentido cómo unos dedos largos y helados, acariciaban suavemente mi corazón, he sentido su beso de escarcha, he visto la soledad.
    Madre Teresa De Calcuta.

  8. Querido Roberto: Hay muchas teorías acerca del motivo que una persona siente atracción por otra del mismo sexo, eso no es condenable, lo condenable es que se deje guiar por su instinto. Para darte fuerzas te cuento que todos tenemos tentaciones. Yo sey una mujer casada, ¿Te imaginás que pasaría si Richard Gere se me apareciera y se me insinuara? Me gustaría sin duda, pero como católica tendría que ser fiel a mi esposo. Así como este ejemplo te puedo poner otros… imagina que encuentro un maletín repleto de dinero ¡Qué tentación quedármelo! pero los mandamientos dicen No robar. Un beso enormeeee! Mariana

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