Bastantes se sorprendieron al leer de lo mucho que se puede hacer con poco en la evangelización a través del Facebook.

Hoy leí una columna de Rosendo Fraga en La Nación: «la revolución es el celular«. Allí plantea la penetración que tiene internet y la telefonía móvil en el mundo. A partir de eso analiza distintos casos en el mundo. Destaco esta cita:

En un análisis sociológico simple, en América latina las redes sociales son eficaces, en promedio, en los sectores altos -ya sea en lo económico como en lo educativo-, Internet lo es en los sectores medios y el celular, en los populares. En la Argentina, su penetración está entre las más altas de América latina y ya casi la mitad de quienes acceden a Internet están en las redes sociales, cuando en el mundo es la cuarta parte.

El teléfono celular es hoy usado incluso por los analfabetos, algo que no sucede con Internet y menos con las redes sociales. Pero al mismo tiempo, el uso del celular comienza cada vez a menor edad. Cuando vi a mi nieta Violeta, apenas de un año, usando como juguete preferido el celular de su papá, me sorprendí. Pero mirando con más atención, encontré a varios padres a los que les sucedía lo mismo. En consecuencia, considero que para los países de América latina, en materia de comunicación política, el gran desafío es hoy cómo usar el celular, al que acceden todos los votantes. Esto no implica desconocer la importancia de las redes sociales, como Twitter, en tanto generadoras de contenidos para los medios, aunque sea un porcentaje minoritario el que está en esta red. En el triunfo electoral de Obama, las redes sociales jugaron un rol importante. Un año y medio después, Antanas Mockus utilizó en Colombia la misma estrategia de comunicación, que resultó muy exitosa en los sectores medios de Bogotá, pero ineficaz para llegar al interior del país y en particular a la zona rural. Por esta razón, un candidato en la Argentina de hoy, antes que plantearse cómo usar con eficacia Twitter -todavía con mucho menos penetración que Facebook- debería analizar cómo utilizar el celular, que es el medio de comunicación que llega a todos los votantes. El país tiene el récord en América latina de uso de SMS por usuario, con 270 mensajes por mes cada uno. México tiene 138; Brasil, 21. (…)

El fenómeno del uso del celular se extiende en forma insospechada. En marzo, una universidad privada argentina lanzó la primera carrera universitaria por celular (la sede Rosario de la Universidad de El Salvador), que se dicta a través de celulares inteligentes para docentes y egresados de institutos terciarios. Se trata de un posgrado de Especialización sobre Educación a Distancia, que dura dos años, con sólo cuatro encuentros presenciales.

Esta es la realidad que este analista político presenta de cara a las elecciones argentinas de este año. Y es la realidad de la cual también nosotros debemos hacernos cargo. Pero surge ahora la pregunta del título: ¿cómo se puede usar el celular para evangelizar?

Existen propuestas a nivel «empresarial», como la Móvil Católico de México que manda textos bíblicos a los suscriptores.

Aquí se ofrecen archivos de audio con el rosario para bajarlos y poder rezar desde el dispositivo mp3 preferido (recordemos que casi todos los celulares ya tienen esa posibilidad).

Estas dos experiencias implican recursos organizados. ¿Conocés algunas otras? Y, a nivel personal, ¿usás el celular para evangelizar? ¿cómo?

Es mi humilde parecer que la imaginación creativa de los laicos debería explotar para utilizar este recurso cada vez más.

Actualización: una experiencia concreta. Los jóvenes recibirán un SMS diario del Papa durante la Jornada Mundial de la Juventud 2011.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!