Una bella e imperceptible flor en el campo me habla de la rica pobreza humana

444

La vi… me acerqué… le saqué la foto… seguí caminando. Fue durante el campamento scout de este comienzo de año. Al rato pasaron los chicos y le pregunté a la dirigente si había visto la flor… me miro sorprendida porque se le había pasado desapercibida. Es que no tenía más de dos centímetros y estaba sola en medio del follaje.

Es linda, ¿verdad?

Lo lindo que pasa junto a nosotros

No son pocas las cosas bellas… pero a la mayoría las ignoramos porque estamos detrás de nuestras preocupaciones. Es que para ver en profundidad debemos despojar nuestra mirada de lo urgente y de lo superfluo… todo un camino de crecimiento (ascesis).

A esta actitud la podemos definir como “pobreza de espíritu”. El Papa Francisco nos recuerda que pobreza y miseria no son lo mismo (en su mensaje de cuaresma). También invita a los jóvenes a ser pobres en el sentido evangélico:

“Ante todo, intenten ser libres en relación con las cosas. El Señor nos llama a un estilo de vida evangélico de sobriedad, a no dejarnos llevar por la cultura del consumo. Se trata de buscar lo esencial, de aprender a despojarse de tantas cosas superfluas que nos ahogan. Desprendámonos de la codicia del tener, del dinero idolatrado y después derrochado. Pongamos a Jesús en primer lugar. Él nos puede liberar de las idolatrías que nos convierten en esclavos. ¡Fíense de Dios, queridos jóvenes! Él nos conoce, nos ama y jamás se olvida de nosotros. Así como cuida de los lirios del campo (cfr. Mt 6,28), no permitirá que nos falte nada. También para superar la crisis económica hay que estar dispuestos a cambiar de estilo de vida, a evitar tanto derroche. Igual que se necesita valor para ser felices, también es necesario el valor para ser sobrios.”

Lo bello de lo cotidiano

Cuando la mirada se purifica entonces podemos comprender que mis problemas no son tan grandes como los percibo. Que el otro no es tan malo como parece a primera vista.

En lo imperfecto puedo contemplar también las huellas de lo perfecto. ¿Se dieron cuenta que el pétalo interior está comido por los bichitos pero eso no hace que la flor sea fea?

¿Podemos seguir diciendo que no hay nada bello alrededor nuestro? ¿Podemos decir que todos los que nos rodean son malos porque han hecho un acto malo?

¿Qué opinan ustedes?

5 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con Ud padrecito… pero como dijo el Padre Ariel esto es posible si caminamos en comunidad, si nos protejemos unos a otros tratando de mantener la Luz de Cristo encendida. Por esto es importante asistir a Misa, leer el evangelio y meditar… No perdernos de la invitaciòn de Cristo, asi nos desprendemos un poco de lo mundano y vemos que la gente y la naturaleza es maravillosa y debemos estar en paz con ella.

  2. Hola y qué buen comentario y linda foto. Además de belleza hay orden, equilibrio (ya que alguien se alimentó de ese pétalo y la flor sigue espléndida) armonía, etc. Derroche, abundancia de belleza. Aprender a verla, un desafío. Aprender a poner orden, a pacificar el espíritu (por tu nota anterior de la batalla espiritual), a liberarnos de pesadas cadenas… todo un programa. Muy bien las vacaciones! Saludos

  3. Nuestra pobreza ante el Misterio de Dios

    Nadie sabrá decir qué es Dios. En el mundo jamás se sabrá, ni tampoco los ángeles ni los demonios entenderán. Dios está, pero no ha de saberse qué es. No entra dentro de nuestro campo visual porque está detrás de nosotros. Podemos teorizar y decir muchas cosas inteligentes, pero Él se escapará de las ideas, de las doctrinas y de los dogmas. Lo conocemos a través del testimonio de los que lo vieron hecho carne. La historia de la Iglesia es un intento de terminar de entender lo que Jesús hizo por nosotros. Pero todo lo que está revelado también se esconde a conclusiones acabadas y estrictas que intentan hacer del misterio una propiedad privada. La hermosura de la naturaleza es reflejo de ese bello misterio.

  4. Gracias padre por tan linda reflexion. Un detalle mas. Si nos fijamos bien en esa flor, en su centro aparecen otros tres petalos formandose, como si fueran el relevo de los otros petalos, como para que no deje de existir semejante belleza. Maravillas de la creacion de Dios. Que Dios le Bendiga abundantemente padre Fabian. Julian Fernandez.

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí