La fecundidad en la vida evangelizadora proviene de una actitud fundamental. El Papa Francisco nos invita a hacer un examen de conciencia para descubrir, si estamos mudos en la evangelización, la causa de esa falta de palabras en nuestras acciones eclesiales.

»El Espíritu Santo es el gran olvidado en nuestras oraciones. Necesitamos, en cambio, pedir su ayuda, su fortaleza, su inspiración. El Espíritu Santo que animó completamente la vida y el ministerio de Jesús es el mismo Espíritu que hoy guía la existencia cristiana, la existencia de todo hombre y toda mujer que dicen que son y quieren ser cristianos. Poner bajo la acción del Espíritu Santo nuestra vida de cristianos y la misión, que todos hemos recibido en el Bautismo, significa reencontrar el valor apostólico necesario para superar los fáciles acomodos mundanos…Un cristiano y una comunidad »sordos» a la voz del Espíritu Santo, que empuja a llevar el Evangelio a los extremos confines de la tierra y de la sociedad se vuelven también un cristiano y una comunidad »mudos» que no hablan ni evangelizan’.

Acuérdense de rezar a menudo al Espíritu Santo para que nos ayude, nos de fortaleza, nos inspire y nos lleve adelante».

Francisco (11/01/2015)

Debemos ahora abrir con sinceridad nuestro corazón, personal y comunitario, para ver si en verdad el Santo Espíritu es invocado. Si lo invocamos y fracasamos en las empresas apostólicas… no nos asustemos porque la fecundidad es de Dios, que la da cuando y como quiere.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!