Por qué leemos en Misa las guerras del Antiguo Testamento

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Es algo que me viene a la cabeza cuando leemos ciertos pasajes “violentos” del Antiguo Testamento. Y luego aclamamos: “Es Palabra de Dios”. Entonces me pregunto: ¿tiene algún sentido esto? ¿O es parte de un pasado que es mejor olvidar?

 

Cruz

Una luz sobre el hecho

Hoy me salió al encuentro, meditando el “Evangelio del día”, este texto de Orígenes. Si no saben de quién estamos hablando, pueden leer esta catequesis del Papa Benedicto. Esta otra es la continuación de la anterior y da más luces..

Este importante pensador cristiano, comentando el libro de Josué, afirma lo siguiente:

“Si las guerras (del Antiguo Testamento) no fueran símbolo de las guerras espirituales, pienso que nunca los libros históricos de los judíos se hubieran transmitido a los discípulos de Cristo que ha venido para traer la paz. Nunca los hubieran transmitido los apóstoles como lectura pública en las asambleas. ¿A qué servirían tales descripciones de guerras a aquellos que oyen a Jesús que dice: “Les dejo la paz, les doy mi paz”, (Jn 14,27) a aquellos a quienes manda Pablo: “No hagan justicia por sus propias manos” (Rm 12,19) y “¿No sería preferible soportar la injusticia y permitir ser despojados?” (1Cor 6,7).

Pablo sabe muy bien que ya no tenemos que ganar batallas materiales sino que hay que luchar con gran esfuerzo en nuestra alma contra nuestros adversarios espirituales. Como un jefe de ejército, nos da este precepto a los soldados de Cristo: “Revístanse con la armadura de Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio.” (Ef 6,11) Y para poder aprovecharnos de los ejemplos de nuestros antepasados en las guerras espirituales, quiso que sea leído en la asamblea el relato de sus hazañas. Así, si somos hombres espirituales, nosotros que sabemos que la ley es “espiritual” (cf Rm 7,14) nos acercamos en estas lecturas a las realidades espirituales en términos espirituales. (cf 1Cor 2,13) Así contemplamos a través de estas naciones que atacaron materialmente al pueblo de Israel, el poder de las “naciones espirituales” enemigas interiores, los espíritus malos que están en el aire (cf Ef 6,12) que levantan las guerras contra la Iglesia del Señor, el nuevo Israel.”

Da mucha luz sobre el significado de la violencia y el combate espiritual. Por lo menos para mí. ¿No?

1 Comentario

  1. Si, Padre Fabián, a los cristianos, al menos a mí, nos cuesta entender los pasajes del Evangelio, será porque sucede en épocas tan antiguas que escapan a nuestro actual entender. Por eso necesitamos que nos hablen adaptando el Evangelio a nuestros días, adaptando la palabra de Dios a los problemas terrenales que nos afectan, que es con lo que vivimos. Porque el hombre no es bueno ni malo, es lo que es capaz de ser de acuerdo a cómo lo han educado. Una vez me dijo un sacerdote — por el hecho que yo por esa razón y sin saber el por qué creía que pecaba siempre —que para pecar había que ser muy malo. Y a mí me gustó y tanquilizó, aunque haya utilizado la palabra malo, porque la réplica constante de los sermones que incitan a ser bueno, a ocuparse del prójimo y poner en evidencia lo que SUPUESTAMENTE no hacemos, lo único que consigue es crear culpa y en no pocos casos, rebeldía. Por eso creo que este Papa actual—para mí un mensajero de Dios en la tierra—, rescata tantos fieles, muchos más que los que la Iglesia castigadora consiguió con sus quejosos sermones. Porque habló de que hay que estar contento, de darse con personas amables, que nos hagan sentir bien y de la gran misericordia de Dios, que no viene para castigar sino para amar.
    Gracias por sus envíos. Siempre los leo.
    María Alicia Farsetti

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