Pare de sufrir. El misterio del mal presente en el mundo

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Y ya que estamos, terminamos con el resto de las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia Católica acerca del mal presente entre nosotros (310-314)

“Pero ¿por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal? En su poder Infinito, Dios podría siempre crear algo mejor (cf S. Tomás de A., s. th. I, 25, 6). Sin embargo, en su sabiduría y bondad infinitas, Dios quiso libremente crear un mundo “en estado de vía” hacia su perfección última. Este devenir trae consigo en el designio de Dios, junto con la aparición de ciertos seres, la desaparición de otros; junto con lo más perfecto lo menos perfecto; junto con las construcciones de la naturaleza también las destrucciones. Por tanto, con el bien físico existe también el mal físico, mientras la creación no haya alcanzado su perfección (cf S. Tomás de A., s. gent. 3, 71).

Los ángeles y los hombres, criaturas inteligentes y libres, deben caminar hacia su destino último por elección libre y amor de preferencia. Por ello pueden desviarse. De hecho pecaron. Y fue así como el mal moral entró en el mundo, incomparablemente más grave que el mal físico. Dios no es de ninguna manera, ni directa ni indirectamente, la causa del mal moral, (cf S. Agustín, lib. 1, 1, 1; S. Tomás de A., s. th. 1-2, 79, 1). Sin embargo, lo permite, respetando la libertad de su criatura, y, misteriosamente, sabe sacar de él el bien:

Porque el Dios Todopoderoso… por ser soberanamente bueno, no permitiría jamás que en sus obras existiera algún mal, si El no fuera suficientemente poderoso y bueno para hacer surgir un bien del mismo mal (S. Agustín, enchir. 11, 3).

Así, con el tiempo, se puede descubrir que Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas: “No fuisteis vosotros, dice José a sus hermanos, los que me enviasteis acá, sino Dios… aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien, para hacer sobrevivir… un pueblo numeroso” (Gn 45, 8;50, 20; cf Tb 2, 12-18 Vg.). Del mayor mal moral que ha sido cometido jamás, el rechazo y la muerte del Hijo de Dios, causado por los pecados de todos los hombres, Dios, por la superabundancia de su gracia (cf Rm 5, 20), sacó el mayor de los bienes: la glorificación de Cristo y nuestra Redención. Sin embargo, no por esto el mal se convierte en un bien.

“Todo coopera al bien de los que aman a Dios” (Rm 8, 28). El testimonio de los santos no cesa de confirmar esta verdad:

Así Santa Catalina de Siena dice a “los que se escandalizan y se rebelan por lo que les sucede”: “Todo procede del amor, todo está ordenado a la salvación del hombre, Dios no hace nada que no sea con este fin” (dial.4, 138).

Y Santo Tomás Moro, poco antes de su martirio, consuela a su hija: “Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que El quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor” (carta).

Y Juliana de Norwich: “Yo comprendí, pues, por la gracia de Dios, que era preciso mantenerme firmemente en la fe y creer con no menos firmeza que todas las cosas serán para bien…” (rev.32).

Creemos firmemente que Dios es el Señor del mundo y de la historia. Pero los caminos de su providencia nos son con frecuencia desconocidos. Sólo al final, cuando tenga fin nuestro conocimiento parcial, cuando veamos a Dios “cara a cara” (1 Co 13, 12), nos serán plenamente conocidos los caminos por los cuales, incluso a través de los dramas del mal y del pecado, Dios habrá conducido su creación hasta el reposo de ese Sabbat (cf Gn 2, 2) definitivo, en vista del cual creó el cielo y la tierra.”

(Este texto es parte de una serie que comienza en este link)

1 Comentario

  1. Gracias Padre por este nuevo aporte. Es un tema que me encanta. Le pongo un link a un post sobre textos olvidados de San Agustín sobre el tema donde también están, si le interesa, los links a los post con mi opinión sobre el problema.

    http://hombrecitogris.blogspot.com/2008/07/habla-bien-del-problema-del-mal.html

  2. Estimado Padre: En la revista de mi parroquia el Saceerdote escribió sobre el sufrimiento, tanto físico como psicológico y explicaba que el sufrimiento (que tantas veces asociamos con el mal, ya que los males nos hacen sufrir) nos acerca a la santidad porque si nuestra vida es demasiado perfecta y maravillosa nos aleja de la realidad de nuestros hermanos menos favorecidos. Gracias de nuevo por el blog. Abrazos Mariana

  3. yo creo que pare de sufrir es una porqueria es una falsedad porque el unico que hace milagros es nuestro señor Jesucristo y nadien mas pero hay mucha gente ciega

  4. gracias padre. creo que me va a servir mucho para mi monografia. cuando se dice que “¿por qué Dios no creó un mundo tan perfecto que en él no pudiera existir ningún mal?”. pienso que Dios no lo hizo porque no puede crear otro perfecto como él. segun leibnizt dice que si Dios hubiese creado un mundo perfecto sería otro Dios. pero pienso que no sería ni Dios, puesto que par que sea Dios no tiene que ser creado. por lo tanto si un mundo perfecto es creado solo sería perfecto y no DIOS.

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