Octubre misionero

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El mes de Octubre está dedicado a las Misiones. Este término estrictamente estaría reservado al anuncio del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo. Pero entre nosotros también se utiliza para designar la acción de grupos que durante el verano recorren los campos compartiendo la Buena Nueva con los habitantes de ese lugar, en su inmensa mayoría católicos. Si quisiéramos usar una expresión más estrictamente técnica, harían acciones de Nueva Evangelización.

Más allá de las palabras, durante la década de los noventa (del milenio pasado) muchísimos jóvenes dedicaban sus vacaciones a esta tarea. Cuando estaba en Feliciano teníamos tres grupos misioneros. El de pañuelo amarillo era Shekinah (puse dos fotos porque aparecen algunos en una que no están en la otra).

Los de pañuelo celeste eran de Nuestra Señora de Pompeya. En la foto también aparece una hermanita antoniana colombiana, cuyo nombre no recuerdo. En la mesa, delante de ella, hay una delicia culinaria que temo esté prohibido su consumo.

La otra foto es de los (entonces) pequeñines del grupo Emanuel, que tenían un pañuelo verde. Con ellos no salimos nunca a misionar, pero hicimos varios campamentos de verano.

Esto me vino a la memoria, y se los comparto, porque revolviendo papeles viejos me encontré con este texto. Seguramente producto de alguna de las misiones que hicimos, aunque no recuerdo cual.

Allá donde un quebracho
desvía el camino
cruzando la tranquera
ahicito nuestro destino.

A las orillas del Moreira
entre zorrinos y chanchos
un poco amojosado…
se levanta nuestro canto.

Mamacita yo te pido
le digas a Tata Dios
que pare un poco el agua
y aprete ya el calor.

Y ande orea la senda
chapaleando en alpargata
con el canto de ranas
rumbeamos pa’ las casas.

Viento, barro y agua,
algunos días de sol,
en las manos un Evangelio
anunciamos el Amor.

Amigos felicianeros… los tengo en un lugar muy importante de mi corazón.

ACTUALIZACIÓN: releyendo el poema, creo que lo escribí cuando era seminarista, en una Misión que hicimos con Gustavo Rikert y Mario Gervasoni en Aldea Perez, en el departamento Villaguay (cerca del Arroyo Moreira). Recuerdo que fue muy lluviosa y estuvimos aislados varios días por el agua. Sobre todo, me acuerdo un mediodía de domingo. Silvio Fariña (el sacerdote a cargo de nuestra formación) nos había buscado a los tres y nos había llevado al centro de misión que estaba en la ruta 18. Gustavo se marchó a Concordia porque competía en un certamen de canción Navideña. Inmediatamente luego de almorzar Silvio nos acercó a mí y a Mario al centro de misión nuestro. Pero el camino era de tierra y amenazaba un gran temporal. A mitad del trayecto nos dejó, porque temía quedarse empantanado si llovía. Comenzamos a desandar los cinco kilómetros que nos faltaban en medio de los truenos y relámpagos. En eso levanto mi mirada hacia el cielo y le grito al Señor: “¡Si vas a hacer llover… hacélo ahora!!!” No terminé de hablar que se largó un tremendo chaparrón. Gran parte del resto del trayecto lo hice perseguido por los improperios y las amenazas de golpes de Mario. Desde entonces… no lo amenazo más al Señor… me convencí que escucha y hace lo que El quiere… jeje.

1 Comentario

  1. Hola padrecito, que sorpresa al abrir mi correo y encontrarme con esas fotos, que buenos momentos, cuantas anecdotas que pasamos juntos, fueron momentos muy lindos y aprendimos muchas cosas a tu lado, sabes que nosotros los felicianeros tambien te llevamos en nuestros corazones gracias por todo Fabian.

  2. Padre Fabián, que alegría ver esto y saber que todavía recuerda los buenos momentos que hemos pasado. Me emocione mucho…. siempre estas en nuestras oraciones… muchos besos. Laura Paredes y flia.

  3. me muero con esas fotos yo no estoy en ninguna pero me mueve todo adentro yo intente con infancia misionera y logramos consolidar el grupo de la ciudad… que felicidad…. cuantos gratos recuerdos de muchas caras de esas que estan ahi… que dios los bendiga"

  4. Hola Padre Fabian me emociona saber que nos recuerda con mucha alegría han pasado como quince años de aquellas imagenes dela misma forma las recuerdo yo ¡Que hermosos momentos aquellos! los que compartiamos misionando.Siempre esta en mis oraciones y sigo mi pequeña mision en catequesis. Besos Nilda y familia.

  5. Que buenos recuerdos!!! Me reía sóla mirando las fotos… Y Ud. Padre, cuando nos volcó la comida a mi y a María José (que nos había tocado cocinar), porque según su teoría la casuela a la criolla no era como habíamos empezado a cocinar…así que después comimos con un poco de tierra jajajaa… pero quedó rico igual! Fue inolvidable nuestra adolescencia, aprendimos mucho de Ud. Padre Fabián!

  6. Hola padre Fabian,es bello encontrarse con Ud, nuevamente siempre esta en mis recuerdos con su risa y sus consejos, hermosos recuerdos viví con ese hermoso grupo..besos y muchos saludos.. Lilian ( la rellenita)

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