No es el primer comentario que me gustaría hacer sobre el nuevo Arzobispo de Paraná. Pero va a ser la noticia en todos los medios locales mañana. Así que es bueno anticiparse un poco. Sobre todo porque fue un tema que resonó mucho al anunciarse su venida.

La Oficina de Prensa, a través de Twitter, nos informó que hoy, a las 11 hs, Mons. Puiggari ofreció una conferencia de prensa. Estos son los mensajitos:

Mons. Puiggari se encuentra en una rueda de prensa en el salon del Arzobispado.
La Iglesia debe trabajar para que no haya excluidos y por un pais reconciliado. Mons. Puiggari

El Canal Once, en su página digital, tiene extractos más largos sobre el tema. Pueden ver la nota completa aquí. Pongo algunos párrafos:

Hace falta tiempo de la historia para poder juzgar todos los hechos, pero (Tortolo) era un hombre muy preocupado por la situación que le tocó vivir.

Lamento mucho que generara polémica, porque simplemente relaté un hecho histórico.

Creo que es urgente la reconciliación en la Justicia. No voy a dar un paso para crear más antinomia. Todo el pasado, que la Iglesia no pretende taparlo, hay que dejarlo en manos de la justicia. Yo me tengo que ocupar del presente.

Le pido a Dios que de una vez por todas se solucionen todos estos temas pasados, que podamos mirar de frente una Argentina nueva. Creo que hace falta la justicia, y me gustaría una Justicia mucho más rápida.

Cuando me fui de acá, en 2002, todo esto no estaba así. Pero la historia atrae polémica, y por eso el mejor aporte que puedo hacer es el silencio, dejar que la Justicia actúe y crear siempre un manto de paz, de diálogo, de comprensión con los que han sufrido y de tratar de superar las heridas de una historia muy dolorosa.

A Tortolo lo conocí de chico. Él me ordenó. Qué puedo tener de agradecimiento a alguien que me ordenó.

En algún momento habrá que hacer una historia de la Iglesia de Entre Ríos hasta el 2000, pero hay que dar tiempo y personas idóneas.

Entre Ríos, la primera parte del conflicto, fue un lugar sereno. Yo vivía estudiando en el Seminario sabiendo lo que pasaba en el mundo, pero no teníamos radio, Internet, ni la televisión. No existía nada de eso, y uno vivía sufriendo por lo que se enteraba, pero sin datos conocidos.

En mi familia tengo parientes que han desaparecido y han muerto, entonces no me era un tema indiferente, pero lo vivía a los 20 años y con la cultura que era más aislada que hoy.

Le pido a Dios que no me encuentren en una frase que invite a la violencia, a la rebelión o a la venganza, porque en Argentina necesitamos superar este clima de irritabilidad y de agresividad.

Yo no reivindico nada, condeno toda muerte absolutamente, mucho más lo que sea tortura y terrorismo de Estado y defiendo la vida a ultranza, de cualquiera de quien piense en las antípodas que pienso yo.

Como ya dijimos alguna vez por estos lados, la violencia es de todo… menos cristiana.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!