Lo que uno nunca quiere escribir

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Estas son las cosas de las cuales uno nunca quisiera escribir. Y si lo hago, no es para dar una noticia sino para compartir un testimonio.

El viernes 26 de junio, a las 20.20 hs., Ana Felipa Dittler de Castro (la Pety, para sus conocidos) nos dejaba para esperarnos en la habitación que Jesús ya le tenía preparada.Tallarines

Mi mamá hace dos años y medio que padecía cáncer. Se había operado y luego tenía sesiones de quimioterapia (primero semanales y luego quincenales). Hacía veinte días que había sido desahuciada. La cuidamos en casa. Allí le volví a dar la unción de los enfermos. Luego, el último domingo, la internamos en el hospital de Hasenkamp. Allí se fue apagando de a poco. Se quejaba del dolor pero nunca de su suerte.

El último día que estuvo consciente, el jueves, ya casi no hablaba. Sólo le sonreía al que se acercaba a saludarla. En un momento, cuando estábamos sus tres hijos alrededor de la cama, haciendo un esfuerzo nos dice: “los quiero mucho”. Con mis hermanas le respondimos que nosotros también la queríamos. Entonces levantando los ojos al cielo dijo: “Gracias Señor por la familia que me diste”. Fueron las últimas palabras que le escuché decir. Al ratito salí y entró mi padre a la habitación. Entonces, lo toma de la mano y le dice: “te quiero mucho”. Mi papá le respondió que él también la quería. A eso de las siete y media de la tarde entró en coma. Estábamos mi papá y una tía. Así que llamé a mis hermanas y a sus hermanos que vinieron enseguida. La doctora nos dijo que dependía de la fuerza de su corazón. Pasamos toda la noche en vela.

Durante la jornada del viernes dormimos de a rato todos. Por la tardecita estábamos otra tía, mi papá y yo. Notamos que la respiración era cada vez más tranquila, así que llamamos al doctor de guardia. Nos charló un ratito. Yo entendí que el fin se acercaba. Estaba con el celular en la mano pensando si le mandaba o no un mensaje a mis hermanas (con la falsa alarma del día anterior no quería armar otro revuelo). En eso me manda un mensaje mi hermana del medio, Marcela. (Cosas de la Providencia: se le había caído su celular al inodoro cuando había ido al baño unas tres horas antes. Lo sacó, lo desarmó y lo dejó secar al sol. Lo había armado su marido en ese momento y me mandaba un mensaje para probar su funcionaba) Le contesto que la respiración de mami era débil. Ella le avisa a Rosana (mi hermana menor) y a los cinco minutos están las dos.

Cómo tenía el ritual de los sacramentos a mano, comencé a hacer la recomendación del alma a Dios. Son una serie de lecturas bíblicas con las cuales se acompañan al enfermo en sus últimos momentos. Mientras rezábamos el salmo 104 falleció. En ese mismo instante llegaba uno de sus hermanos desde Buenos Aires.

Desde entonces tenemos un dolor sereno. Dolor, que se expresó también en llantos, porque nuestra humanidad quisiera seguir compartiendo cara a cara con ella. Pero con la serenidad de quienes creemos en la resurrección de la carne y la vida eterna: no todo terminó, al contrario, para ella comenzó la plenitud.

La foto de arriba es de unos tallarines que me hizo. Es mi comida favorita: siempre que iba a casa tenia que amasármelos. Lo que sigue, es el salmo 104 con el cual ella entró a la Casa del Padre. Era uno de mis salmos favoritos. Ahora lo es más.

Bendice al Señor, alma mía: ¡Señor, Dios mío, qué grande eres!

Estás vestido de esplendor y majestad
y te envuelves con un manto de luz.
Tú extendiste el cielo como un toldo
y construiste tu mansión sobre las aguas.
Las nubes te sirven de carruaje y avanzas en alas del viento.
Usas como mensajeros a los vientos,
y a los relámpagos, como ministros.
Afirmaste la tierra sobre sus cimientos: ¡no se moverá jamás!

El océano la cubría como un manto,
las aguas tapaban las montañas;
pero tú las amenazaste y huyeron,
escaparon ante el fragor del trueno.
Subieron a las montañas, bajaron por los valles,
hasta el lugar que les habías señalado:
les fijaste un límite que no pasarán,
ya no volverán a cubrir la tierra.

Haces brotar fuentes en los valles,
y corren sus aguas por las quebradas.
Allí beben los animales del campo,
los asnos salvajes apagan su sed.
Las aves del cielo habitan junto a ellas
y hacen oír su canto entre las ramas.

Desde lo alto riegas las montañas,
y la tierra se sacia con el fruto de tus obras.
Haces brotar la hierba para el ganado
y las plantas que el hombre cultiva,
para sacar de la tierra el pan
y el vino que alegra el corazón del hombre,
para que él haga brillar su rostro con el aceite
y el pan reconforte su corazón.

Se llenan de savia los árboles del Señor,
los cedros del Líbano que él plantó;
allí ponen su nido los pájaros,
la cigüeña tiene su casa en los abetos;
los altos peñascos son para las cabras,
y en las rocas se refugian los erizos.

Hiciste la luna para medir el tiempo,
señalaste al sol el momento de su ocaso;
mandas la oscuridad, y cae la noche:
entonces rondan las fieras de la selva
y los cachorros rugen por la presa,
pidiendo a Dios su alimento.
Haces brillar el sol y se retiran,
van a echarse en sus guardias:
entonces sale el hombre a trabajar,
a cumplir su jornada hasta la tarde.

¡Qué variadas son tus obras, Señor!
¡Todo lo hiciste con sabiduría,
la tierra está llena de tus criaturas!

Allí está el mar, grande y dilatado, donde se agitan,
en número incontable, animales grandes y pequeños.
Por él transitan las naves,
y ese Leviatán que tú formaste para jugar con él.

Todos esperan de ti que les des la comida a su tiempo:
se la das, y ellos la recogen;
abres tu mano, y quedan saciados.

Si escondes tu rostro, se espantan;
si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo.

Si envías tu aliento, son creados,
y renuevas la superficie de la tierra.

¡Gloria al Señor para siempre, alégrese el Señor por sus obras!
El mira, y la tierra se estremece;
toca las montañas, y echan humo.

Cantaré al Señor toda mi vida;
mientras yo exista, celebraré a mi Dios:
que mi canto le sea agradable,
y yo me alegraré en el Señor.

Que los pecadores desaparezcan de la tierra
y los malvados ya no existan más.
¡Bendice al Señor, alma mía! ¡Aleluya!

Si este mundo es lindo, siendo obra del Dios bello, ¡qué hermoso debe ser estar con El!

1 Comentario

  1. Un fuerte abrazo Padre Fabián.
    Entiendo lo del dolor sereno, pero me cuesta mucho.
    No digo que no tenga que costar, lejos de mí hacerte un discurso. A veces pienso que estás más obligado que cualquiera a ser fuerte y a demandarte serenidad a toda costa. Y el abrazo humano -sumado al sobrehumano- es muy necesario.
    Sólo te mando abrazos. La foro muestra algo que también Jesús nos da todos los días de diferentes maneras, y uno no quiere perder esas cotidianidades, la ruptura de alguna de ellas nos deja enclenques. También le pasó a Jesús, ya sabe lo que se siente.
    Entre lo que uno nunca quiere escribir -ni leer- hay algo que sí quiero leer y escuchar muchas veces. Vos decis: creemos en la resurrección de la carne y la vida eterna.
    Dale, por favor, repetilo muchas veces, acá y en donde puedas, hace falta más que ningún otro mensaje.
    Hoy me lo llevo puesto, no es lo mismo creer sola que oírlo de alguien que está en pleno dolor (sereno), serenidad que no tengo ante el dolor propio y ajeno, sino una sensación muy primitiva de impotencia, bronca y odio hacia la muerte.

  2. El viernes 19/06, con Jesús, se fue mi abuelo. Comparto con vos tu dolor y esperanza. Te envío este bellisimo poema, que quizás conozcas, y aunque todavía sequemos lágrimas de nuestros ojos, pronto llegará la calma total.

    NO LLORES SI ME AMAS.
    Si conocieras el don de Dios y lo que es el cielo!

    Si pudieras oír el cántico de los ángeles y verme en medio de ellos!

    Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos; los horizontes, los campos y los nuevos senderos que atravieso!

    Si por un instante pudieras contemplar como yo, la belleza ante la cual las bellezas palidecen!

    Cómo!…¿Tu me has visto, me has amado en el país de las sombras y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?

    Créeme.Cuando la muerte venga a romper las ligaduras como ha roto las que a mí me encadenaban, cuando llegue un día que Dios ha fijado y conoce, y tu alma venga a este cielo en que te ha precedido la mía, ese día volverás a verme, sentirás que te sigo amando, que te amé, y encontrarás mi corazón con todas sus ternuras purificadas.

    Volverás a verme en transfiguración, en éxtasis, feliz! ya no esperando la muerte, sino avanzando contigo, que te llevaré de la mano por senderos nuevos de Luz…y de Vida…

    Enjuga tu llanto y no llores si me amas!

    San Agustín

  3. Amigo: te acompañamos con nuestra oración en estos momentos de dolor sereno. Gracias por tu testimonio y bendiciones para toda la familia.

  4. Gracias Padre por confiar algo tan íntimo, sabes que sos para nosotros un hermano.
    Y por supuesto que tu dolor es sereno, de lo contrario no hubieses escrito lo que escribiste, porque sino serías un desalmado y farzante.
    Pero cuando nuestra fe, esperanza y amor a Dios es plena, es así aunque a muchos les cueste.
    Cuando vemos la entrega del enfermo y su saber que se irá con Dios , de verdad te deja dolor humano sí, pero un gozo en el corazón que si lo manifestas te dicen que sos desalmado.
    Cuando partió mi mamá fue así , la lloré, mi teoria es que es puro egoismo humano, lloramos por lo que perdemos, no por lo que se va a perder quien se va,bueno acá me matan.
    Pero yo lo siento así , se que mi santa mamá está con Dios y está haciendo mucho para que yo tambien llegué algun dia frente a El.
    Sabes que acá estamos los dos. Un abrazo

  5. Cariños y nuestra oración al buen Señor por Pety.
    Nuestro abrazo para ti, querido Fabián.
    El abrazo fraterno de Julieta y los Celamitas….
    te queremos….
    Renzo, Pilar, Bety y Richard.

  6. Un gran abrazo. Mi cariño y mis oraciones para Ud., Pety y toda su familia en estos difíciles momentos.

  7. A pesar de la distancia. Mi cariño y mi oracion. En estos momentos de dolor sereno.Unida en jesus y Maria desde Feliciano

  8. Yo fui testigo de ese dolor sereno,pero tambien fui testigo de un montón de fe.Nunca vi partir a una persona rodeada de tanta fortaleza espiritual de sus tres hijos. Nunca olvidaré esa misa,nunca, quería que sepas que tus palabras llegaron a lo mas profundo de mi carazón. Todo mi cariño para vos y aca estoy. Un beso

  9. lo siento!

    no lo había leído antes… gracias por contarnos,

    un abrazo muy fuerte, para ti y para toda la familia, ahora ya podemos pedirle a tu mamá que le hable a Jesús de nosotros 🙂

  10. Reciên caigo …No sabîa quien era “La Pety”…Gracias a Dios,lo tenemos a Êl para darnos la fuerza y serenidad necesaria para sobrellevar los momentos mâs difîciles…
    ——————Un cariñoso abrazo

  11. wes padre orare +por el eterno descanso de su madre que el seÑor lo bendiga y consuele carlos y alicia achi soriano

  12. padre:gracias por compartirnos su dolor.hace 2 años tambien mi madre acudio al llamado de nuestro Señor brevemente le cuento;ella tenia 81 año de edad y 4 de estar postrada en cama x su enf.eramos 9 hijos yo le pedi a Dios que nos permitiera estar todos con ella para entregarsela y Bendito sea Dios x que melo concedio;llegamos 8 y fue una experiencia muy larga de contar porque vivimos en carne propia la lucha de nuestro padre Dios para ganar el alma de mi madre arrebatandosela al mal,vimos el gran poder de la oracion ante la presencia del maligno, lo que ahi nos sucedio en mis 59 años de edad jamas lo habia visto ni experimentado, fuimos apoyados espiritualmente por un sacerdote, padre Jose Luis de villa cuauhtemoc, tamaulipas mex.solo falto la presencia de 1 hermano pero se comunico con mimadre por tel.ella no hablaba ni caminaba su rostro tenia una expresion de dolor, angustia y cansancio y al morir su rostro mostro una paz serena.y eso me llena de gozo porque se que Dios perdono y esta con El.le envio 1 abrazo Padre y sin duda su mama esta con El Señor porque ella y su papa de ud. le entregaron uno de sus hijos para su servicio.Bendicones para Ud.y su familia

  13. el 7 de mayo 2011 mi mamá fue recibida por Jesús en la casa del Padre, el dolor que tenemos los hijos es grande, tenemos el consuelo de saber que está gozando de la compañia de los familiares que partieron primero, comparto con ustedes mi dolor y les pido oración, bendiciones para todos los que lean este comentario, unidos en el amor de Jesucristo Nuestro Señor y Salvador. Mirta

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