Lo que nos salva es el amor

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– No hay otra potencia capaz de renovar al hombre y a la humanidad que el Amor.

– ¿Che, te parece?

– Sí, no solamente me parece sino que lo afirmo con todas mis fuerzas.

– ¿…?

En un mundo donde el egoísmo y el misterio de la iniquidad tienen carta de ciudadanía, el hombre no es feliz. Hay un vacío en el sentido que debe tener su vida. Un vacío existencial. El egoísmo me cierra al otro y al Totalmente Otro. Y el hombre está hecho para la relación con el otro, para la comunión. Por eso esta cerradumbre lo vacía, lo amarga, lo aniquila.

El amor, por el contrario, es la donación sincera al otro. Por eso el amor es lo único capaz de sanar al hombre, a todo el hombre… a todos los hombres.

Pero… ¿no te parece una petulancia el afirmar que todos los hombres pueden ser salvados por el amor, por un amor? ¿cómo un pequeño amor humano puede sanar y salvar a la gran humanidad?

Esto no es una suposición. Es un hecho histórico. El Amor con mayúsculas, Dios, es el que salva a la humanidad. Y la salva desde lo profundo de su ser: amando. Por amor Dios regala a su Hijo. Por amor el Hijo se hace hombre. Por amor el Hijo obedece a dos creaturas: María y José. Por amor vive 30 años “escondido” trabajando. Por amor predica y hace milagros. Por amor muere en la cruz y al tercer día resucita. Por amor de su costado abierto nos dona su Espíritu, el Espíritu del Amor, el amor que “nos sala con su fuego“.

Sólo nos salva el amor. Sólo Él transforma nuestro egoísmo y vence el misterio de la iniquidad. Sólo Él nos hace hombres nuevos, capaces de amar, de donarnos, de hacer un mundo nuevo, una humanidad nueva. ¡Dejémonos amar por Él!

¿Cómo es el amor, fruto de este amor infinito? Simplemente, de la manera como se nos indicó en la Última Cena: que nos amemos con el Amor que viene de lo alto.

¿O existe otro camino?

2 Comentarios

  1. Gracias muchas gracias querido padre no sabe cuanto me ayudan sus mensajes, sus enseñanzas son luz en mi vida. Dios lo bendiga y el Espiritu Santo lo siga iluminando. Solo le ofresco mis humildes oraciones y siga para adelante.

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