Lo absoluto nos interpela

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“Yo soy” dice Jesús. Lo absoluto nos sale al encuentro. Lo absoluto desestabiliza nuestra tranquilidad, nuestra modorra existencial. Hay alguien que se anima a presentarse con una pretensión de absoluto.

“Yo soy”. En medio de un mundo que se queda en los medios, en lo instantáneo, en lo coyuntural, aparece Jesús queriendo llevarnos hacia el “más allá” de lo cercano, hacia el misterio del Absoluto que me pide también una respuesta mía… que esté a la altura del pedido.

¿Cómo conciliar esto con nuestra cultura? ¿Cómo hacer que se encuentre y se siga a Aquel que lo pide todo, porque lo es todo, cuando no alcanzamos a ver más allá de nuestras narices, de nuestro egoísmo; cuando el misterio de la iniquidad nos tiene encerrados en el individualismo y cercena nuestras ansias más profundas?

Es evidente que si no hay “conversión”, cambio de nuestro “verso” para estar de acuerdo con el “verso” de Dios, nunca podremos entrar en sintonía con Él. No porque Dios sea impotente, sino por nuestra libertad.

Y Jesús precisamente nos dice esto: “yo soy… conviértanse”.

5 Comentarios

  1. DIOS no nos pide que tengamos sentimientos, es decir : siento que me ama, siento que lo amo, siento que me ayuda, siento que me , mm…NO, DIOS DICE: SÍGUEME! Deja todo y SÍGUEME! NO NOS DA OPCIONES, ESO ES FE, ES CUESTIÓN DE FÉ,
    NO DEBO aceptar la cruz porque …..o pedir a JESÚS que me consuele porque….no no debo ser yo, la que decide, debo entregarle todo, primero mi nada, luego todo lo que EL ME DA, TODO! y a partir de ahí la vida se transforma en un caminar en FÉ, FÉ que acepta, o mejor dicho, no es que acepte, sino que sigue a DIOS, SOLO A DIOS, y recordando a JOB, DICE: ..”TÚ me lo has dado, TÚ me lo has quitado, BENDITO SEAS SEÑOR!”.

  2. Padre con sus artículos muy buenos se las trae hombre. Son cachetadas para despertarnos, situarnos, pensar en profundidad. Estoy de acuerdo que es muy difícil seguir Aquel y dejar todo. Para mi es un replanteo constante en el que avanzo 1 paso retrocedo otro. Con fe y con fe lo vamos consiguiendo y siendo humildes. Ahora bien no coincido con Elisa, respetuosamente, en cuanto a los sentimientos. Si todo no lo hago con amor y por amor a los demás,que es un sentimiento y sobre todo el que nos dejó JESÚS, me siento vacía, será en todo caso que la fe y el amor nos mueve. Padre Ud. y Elisa que piensan, estoy equivocada? Bendiciones.

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  3. Estimada María Cristina, creo que el problema es que vos pensás que el amor es un sentimiento. Comienza con un sentimiento de simpatía, cercanía, afinidad… pero el amor es, sobre todo, un acto de la voluntad: yo elijo amar al otro. Y lo elijo aunque el “sentimiento” no me acompañe.
    Cuando una pareja se casa no se le pregunta si siente amor. Se le pregunta si “quieres” (acto de voluntad) recibir como esposa/o a fulano de tal…

  4. Fuerte Padre “lo elijo amar aunque el sentimiento no me acompañe” para mi eso sería más bien por una obligación moral o de compromiso tomado. Que pasa. En realidad sé que el amor es volitivo pero me cuesta entenderlo así. Tengo que leer sobre el tema. Yo respondo casi seguro equivocadamente pero lo hago nada más que por mi experiencia personal. Querer es volitivo, amar no me lo parece tanto, tiene otros componentes. En esto está el amor de madre y porque no de abuela.Yo lo experimento ahora. Yo me case con un hombre que me doblaba en edad y por esa situación compleja en muchos sentidos estuve en un momento en no querer hacerlo, pero el amor no correspondía con esa decisión. Me dolía el alma y el corazón. Ya lo dijeron (sera antiguo) “Hay razones del corazón que la razón……”
    Cuando Ud pregunta” si quieren recibir como….. “la respuesta es un acto de la voluntad pero para mi justificado por ese amor sentido libremente. Gracias Padre y bendiciones.

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