Las teologías de la liberación

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Benedicto ha dicho algunas palabras a algunos Obispos Brasileros que lo vieron en su visita “ad limina Apostolorum”. Allí dijo esto referido a algunas teologías de la liberación inspiradas en el análisis del materialismo dialéctico:

“Vale la pena recordar que, en el pasado mes de agosto, se han cumplido veinticinco años de la instrucción Libertatis nuntius de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sobre algunos aspectos de la teología de la liberación; en ella se subrayaba el peligro que implicaba la aceptación acrítica, por parte de algunos teólogos, de tesis y metodologías provenientes del marxismo. Sus consecuencias más o menos visibles, hechas de rebelión, división, disenso, ofensa, anarquía, todavía se dejan sentir, creando en vuestras comunidades diocesanas un gran sufrimiento y una grave pérdida de fuerzas vivas. Suplico a todos los que, de algún modo, se han sentido atraídos, involucrados y tocados en su interior por ciertos principios engañosos de la teología de la liberación que vuelvan a confrontarse con la mencionada instrucción, recibiendo la luz benigna que ella ofrece a manos llenas; recuerdo a todos que “la ‘suprema norma de su fe’ [de la Iglesia] proviene de la unidad que el Espíritu ha puesto entre la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura y el Magisterio de la Iglesia en una reciprocidad tal que los tres no pueden subsistir de forma independiente” (Juan Pablo II, Fides et ratio, n. 55). Que, en el ámbito de los organismos y comunidades eclesiales, el perdón ofrecido y recibido en nombre y por amor de la Santísima Trinidad, que adoramos en nuestros corazones, ponga fin al sufrimiento de la amada Iglesia que peregrina en las tierras de la Santa Cruz.

Vale la pena volver a leer ese documento que cita: Libertatis nuntius. En el link pueden encontrarlo.

1 Comentario

  1. Que la liberación sea espiritual primero.
    Luego luchemos con las armas del Espiritu Santo por la liberación de los hermanos.
    Las injusticias terrenas son nuestro gran desafio, nuestra tarea para la reconciliación desde la instauración de la Justicia.
    Pero jamás lo lograremos solos.
    Somos Iglesia, y como Iglesia debemos trabajar en la liberacion de los pueblos.
    Liberación espiritual del pecado… solo de ese modo nos liberaremos de las injusticias sociales, porque estaremos preparados para soportarlas, cuestionarlas y crear las bases de un nuevo estado decosas, más justo y libre.
    La tarea de evangelización es espiritual… llegando a los espíritus se lográn los grandes cambios de la humanidad.

  2. Releyendo un trabajo de la facultad sobre la iglesia tercermundista en la Argentina, encontré cosas muy interesantes para debatir acerca de "las teologias de liberación". Les comparto brevemente lo siguiente: Los documentos de Medellín sostienen una estrecha relación entre paz y justicia, donde la primera es un fruto de la segunda. "Allí donde existen injustas desigualdades entre hombres y naciones se atenta contra la paz.” Respecto de la realidad latinoamericana, los obispos expresan que la paz no es “…la simple ausencia de violencias y derramamientos de sangre. La opresión ejercida por los grupos de poder puede dar la impresión de mantener la paz y el orden, pero en realidad no es sino ‘el germen continuo e inevitable de rebeliones y guerras’. La paz sólo se obtiene creando un orden nuevo que ‘comporta una justicia más perfecta entre los hombres’. En este sentido, el desarrollo integral del hombre, el paso de condiciones menos humanas a condiciones más humanas, es el nombre nuevo de la paz.” Además, la paz constituye una tarea permanente, un quehacer continuo que debe ir adaptándose a las diferentes circunstancias históricas, lo cual implica un constante cambio de estructuras y transformación de actitudes.

    Reconociendo que no se trata de aceptar acríticamente algunas ideas marxistas, veo en mi entorno eclesial más cercano, una tendencia hacia el otro extremo, es decir, rechazar todo lo que "suene a" teología de la liberación. (por ejemplo, una canción tan linda como el credo nicaragüense que no nos dejaron cantar en una misa del 1º de mayo día del trabajador porque en la misma iban a estar presentes empresarios…!)

    También creo que desconocemos la complejidad del momento histórico en que surgen estos movimientos. La posición de la Teología de la Liberación se orientó contra la violencia institucionalizada, creando espacios para la crítica y la concientización de los grupos explotados y dominados, los cuales comenzaron a resistirla con mayor fuerza y lucidez. Por esta razón, desde los sectores conservadores esto fue catalogado de incitación a la violencia, pero, según los teólogos de la liberación, no era más que un intento de eliminarla con el fortalecimiento del más débil y vulnerables.

    Nos escandalizamos (no sin razón) por las noticias de robos protagonizadas por "gente baja", pero poco decimos (y los diarios tampoco lo publican),por ejemplo, sobre las empresas transnacionales que se roban nuestros recursos naturales y esclavizan nuestros recursos humanos, amparadas en el silencio cómplice de los gobernantes y la indiferencia de los ciudadanos, y lo que es peor, creemos que esa tibieza es mansedumbre evangélica… ¿?¿?¿?

  3. La verdad que esto de la teología de la liberación se hizo medio embrollo… Mi opinión, básica nada más porque nunca profundicé en ella, es que a la teoría de Marx se le 'añadieron' muchas interpretaciones un tanto erradas. No niego que este hombre: Carlos Marx no haya propuesto una teoría sin error alguno, pero si analizamos un poco cómo empezó o desde dónde se posicionó él para formular su teoría, en realidad fue algo bueno. Digo, constó los desastres de pobreza y todo lo que ello acarreó, que iba dejando la sociedad neo industrializada, pienso que trató de encontrar un poco de luz entre tanta desgracia.
    La solución del levantamiento del proletariado, por supuesto que es inadmisible. La revolución por la violencia no se justifica.
    Pero quizás… si nos animáramos a leer 'EL CAPITAL' sin prejuicios y con un sano espíritu crítico, quizás llegaríamos a comprender mejor muchos de sus postulados. Y también después de un siglo de escrita esa obra y habiendo pasado por todos los vaivenes del capitalismo como sistema económico sobre todo en el pasado siglo XX, quizás encontraríamos respuestas lúcidas a muchas cosas… No sé, padre, es una opinión, sólo eso… Saludos

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