La verdad del amor humano

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Orientaciones sobre el amor conyugal, la ideología de género y la legislación familiar.

Este es el título de un documento que diera a conocer la Conferencia Episcopal Española. Creo que es una reflexión muy buena que debemos leer para que no nos dejemos educar por errores como la ideología de género. Ese es el problema de nuestra Presidente, que se pone a hacer teología y a enseñar a los obispos. Esto es lo que nos cuenta AICA (lo que en la cita puse en negrillas daría para una interesante discusión de, por ejemplo, entender la guerrilla y los desaparecidos como voluntad de Dios… bueno, la “enseñanza teológica” que hizo fue una barrabasada pero mejor no me meto porque me voy a desviar de tema):

La Presidente hizo pasar un mal momento a monseñor Ojea, al hacer una referencia a la ley de identidad de género.

Menos mal monseñor que no vino ayer porque me excomulgaba“, dijo la Presidenta dirigiéndose al prelado y al recordar que en ese mismo salón de actos de la Casa Rosada entregó DNI a personas que optaron por su orientación sexual.

La primera mandataria siguió refiriéndose al tema al destacar que “fue un hermosísimo acto por la igualdad” e intentó componer la situación, diciendo: “Dios, estoy segura, Dios los quiere a todos”.

“Si hay vida es porque Dios quiere que haya vida, si pasan cosas es porque Dios quiere que pasen esas cosas. Dios bendice a todos, hasta a quienes lo maldicen”, expresó.

En tanto, monseñor Ojea seguía en su silla, pero con el semblante desdibujado y ya no tan sonriente como cuando Fernández de Kirchner destacó la labor de Cáritas.

En fin… son los gobernantes que supimos educar desde nuestra catequesis. Para que esto no nos pase a nosotros, ni a los hijos de ustedes, es bueno tener los conceptos claros. Por eso les recomiendo el documento español. Lo pueden leer completo haciendo clik en este link. Este es el índice del contenido que encontrarán:

Introducción

1. La verdad del amor, un anuncio de esperanza

a) El amor de Dios, origen de todo amor humano

b) El amor humano, respuesta al don divino

2. La verdad del amor, inscrita en el lenguaje del cuerpo

a) «A imagen de Dios» (Gén 1, 27)

b) «Varón y mujer los creó» (Gén 1, 27)

3. El amor conyugal: «Como Cristo amó a su Iglesia» (Ef 5, 25)

a) «Una sola carne» (Gén 2, 24)

— Una comunidad de vida y amor

— Características del amor conyugal

— Para siempre

— La oscuridad del pecado

b) «Como Cristo amó a su Iglesia» (Ef 5, 25)

4. La disolución de la imagen del hombre

a) La “ideología de género”

— Descripción de la ideología de género

— Difusión de la ideología de género

b) Más allá de la “ideología de género”

c) La falta de la ayuda necesaria

d) Reacción ante la disolución de significados

e) «La esperanza no defrauda» (Rom 5, 5)

5. Amor conyugal, institución y bien común

a) La “trampa” de la emotividad en un mundo utilitarista

b) La injusticia de una institución “a la carta”

c) El matrimonio y la familia, elementos esenciales del bien común

— Promoción social del matrimonio y de la familia

— Dignidad del hombre y de la mujer

— La familia, escuela de humanidad

d) Reconocer lo diferente es justicia, no discriminación

— La legislación española sobre el matrimonio

— Responsabilidad de todos

6. Hacia una cultura del matrimonio y de la familia

a) La educación afectivo-sexual

b) La preparación al matrimonio

— Nueva evangelización

c) Políticas familiares justas y adecuadas

d) Construir la “casa” y la ciudad

Conclusión: La misión y el testimonio del matrimonio y de la familia

En otra página del mismo sitio, como resumen del documento, encontrarán diez claves para comprender la verdad del amor humano. Son estas:

1 El ser humano no puede vivir sin amor. Pero el origen del amor no se encuentra en el hombre mismo, sino en el misterio de Dios, que se revela y sale al encuentro de cada hombre como Aquel que es el amor. Por eso, el hombre, creado como unidad de cuerpo y alma, a imagen de Dios, busca sin cesar el amor.

2 La persona humana existe necesariamente como hombre o como mujer, dado que el cuerpo es la persona en su visibilidad. La sexualidad humana no es separable de la dignidad espiritual del ser humano, que tiene su expresión en la entrega sincera de sí mismo en el amor.

3 El amor conyugal es un amor comprometido, que crea plena comunión de vida entre un hombre y una mujer; es fiel y exclusivo, fecundo y para siempre.

4 La belleza de la verdad que une la dignidad humana con la vocación al amor no es apreciada por causa del pecado, que separa a los hombres de su vocación haciéndolos perderse en visiones reductivas y rotas de la sexualidad. Es necesario cultivar la castidad, virtud por la que se vive la sexualidad en toda su belleza. El sacramento del matrimonio sana, perfecciona y eleva el amor conyugal.

5 Tanto el espiritualismo, que no reconoce a la corporeidad sexuada su sentido espiritual, como la ideología de género, que le niega su carácter personal, impiden la consideración adecuada del ser humano en su realidad armónica de imagen de Dios y, por tanto, imposibilitan también el reconocimiento de la verdad del matrimonio y de la familia.

6 La ideología de género, sobre el trasfondo de la cultura pansexualista, deforma la imagen del hombre al considerar que éste, dejando atrás su corporeidad sexuada –confundida con una mera biología del sexo–, habría de afirmar su libertad por medio de la llamada opción de género, que le haría dueño de su propia historia. Pero este vaciamiento del significado personal del cuerpo tiene serias consecuencias negativas: se impone la cultura de la muerte, con su negación de la fecundidad, de la vida.

7 La influencia de la ideología de género y de sus presupuestos ha conducido a una desvalorización sin precedentes del matrimonio y de la familia, sobre todo en las leyes y la cultura dominante. Desde 2005 el matrimonio, en cuanto unión de un hombre y una mujer, ha desaparecido del Código civil, y los españoles han perdido el derecho de ser considerados y protegidos específicamente por la ley como “esposo” o como “esposa”. Por otro lado, las políticas sociales no reconocen de modo adecuado el valor social de la familia. Sin embargo, se observa una valoración creciente de la familia por la sociedad.

8 El matrimonio es un bien social de primer orden. Es necesario romper los clichés que lo presentan como un estorbo para el desarrollo de la persona y de la sociedad. Custodia el amor de las personas y se constituye en valioso “capital social”.

9 La mejor respuesta a los daños causados por la ideología de género es la obra de la nueva evangelización. El conocimiento de Jesucristo abrirá el camino al aprecio de la belleza de la verdad del ser humano y de su vocación de amor.

10 El anuncio y la promoción de la verdad del amor humano compete y obliga a todos los miembros de la Iglesia y, en realidad, a todos los que sean consientes de lo que está en juego: la felicidad de las personas y el fortalecimiento de la sociedad, gracias a una antropología de la comunión entre los hombres.

Como pueden ver, la situación de España en este tema no es tan distinta de la nuestra. Ahora debemos comenzar desde las mismas bases, desde lo profundo de nuestra identidad como pueblo, para reconstruir nuestras familias a la luz de la verdad natural y la revelada. Es la misión esencial que los laicos deben llevar adelante.

5 Comentarios

  1. En referencia a lo que le dijo a Monseñor lo que molesta es la manera en que dice las cosas, es como si buscara, para quedar bien ellla, dejar mal al otro. Fue poco sensata la presidente al expresarse así, como si disfrutara en enfrentar a las dos partes.

  2. Coincido, pero me gustaría que los comentarios fueran sobre el cuerpo de este artículo y no sobre la introducción que fueron las palabras de la Presidente.

  3. Bueno seré concreta , leí todo esto y creo que todo cristiano catequista (porque me considero ) debe saber todo lo que expusiste y estar plenamente seguro, no hay vueltas ni peros.
    Me gustaría leer todo el documento español para tener mas formación linguistica para cuando hay que hablar de eso ….pero lamentablemente no tengo tiempo por ahora de leer.
    Si estoy tranquila en que hago todo lo que está a mi alcance para enseñar la verdad, crear conciencias y develar dudas.

  4. Lo que haga o diga la presi o cualquier tonto que aparece en TV a explicar la cuestión de género y la discriminación (totalmente equivocados para mi) , solo puedo decir “Dios perdonalos porque no saben lo que dicen” mientras me encargo de formar los que tengo a mi alcance.

  5. Querido Padre Fabían,

    Excelente post. Sobretodo el resumen de las 10 claves para entender el amor humano con todas sus dimensiones. La verdad es que es una excelente ocasión para repasar el documento de la Conferencia Episcopal Española y leerlo con calma y estudiarlo. Creo que es muy importante que nos formemos bien en estos temas, ya no solo a nivel de conciencia, si no también para poder contestar con firmeza y con argumentos sólidos cuando este tema surge en nuestro entorno social, profersional y circulo de amigos y conocidos. En España saben bien cual es la situación con este tema y, lamentablemente, muchos otros que prefiero no citar porque la lista es extensa.
    Los cristianos estamos llamados a dar testimonio y a su vez hacer mucho apostolado con estos temas. Por eso, cualaquier carta a un periodico nacional, un email a la gente que nos representa en la sociedad, puede ser un granito de arena.

    Orientando el tema hacia la familia y el amor humano, termino con unas palabras de SS el Papa Benedicto XVI dirigidas en el Angelus del domingo, 27 de diciembre de 2009 a las familias de Madrid:

    “Saludo cordialmente a los pastores y fieles congregados en Madrid para celebrar con gozo la Sagrada Familia de Nazaret. ¿Cómo no recordar el verdadero significado de esta fiesta? Dios, habiendo venido al mundo en el seno de una familia, manifiesta que esta institución es camino seguro para encontrarlo y conocerlo, así como un llamamiento permanente a trabajar por la unidad de todos en torno al amor. De ahí que uno de los mayores servicios que los cristianos podemos prestar a nuestros semejantes es ofrecerles nuestro testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, salvaguardándola y promoviéndola, pues ella es de suma importancia para el presente y el futuro de la humanidad. En efecto, la familia es la mejor escuela donde se aprende a vivir aquellos valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos. También en ella se comparten las penas y las alegrías, sintiéndose todos arropados por el cariño que reina en casa por el mero hecho de ser miembros de la misma familia. Pido a Dios que en vuestros hogares se respire siempre ese amor de total entrega y fidelidad que Jesús trajo al mundo con su nacimiento, alimentándolo y fortaleciéndolo con la oración cotidiana, la práctica constante de las virtudes, la recíproca comprensión y el respeto mutuo. Os animo, pues, a que, confiando en la materna intercesión de María Santísima, Reina de las Familias, y en la poderosa protección de San José, su esposo, os dediquéis sin descanso a esta hermosa misión que el Señor ha puesto en vuestras manos. Contad además con mi cercanía y afecto, y os ruego que llevéis un saludo muy especial del Papa a vuestros seres queridos más necesitados o que se encuentran en dificultad. Os bendigo a todos de corazón”.

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