Los Coros de Santa Mónica

818

Este 27 de agosto celebramos la fiesta de Santa Mónica. Para nuestra parroquia fue un día muy especial ya que se reunieron las madres de los nueve Coros de Santa Mónica, junto a sus esposos e hijos, por primera vez. Fue una celebración muy linda que manifestó el florecer de esta particular piedad popular durante este año en nuestra comunidad. Les cuento de qué se trata el asunto y los ilustro con algunas fotos que “robé” del Face de Dai Murador.

Orígenes de una experiencia

Allá por la década del ´80 del siglo pasado surge en Madrid una respuesta interesante frente a la angustia de muchas madres que veían que sus hijos y nietos perdían la fe y no sabían qué hacer. Por este motivo el Padre recoleto Lorenzo Infante inventa una manera concreta y sumamente efectiva. En primer lugar las invita a la fidelidad a su vocación de esposas y madres cristianas. Junto a esto, y teniendo en cuenta de que no se les debe sumar cargas a sus horarios de por sí ajustados, las estimula a reunirse en “coros” de oración confiada, siguiendo el modelo de la santa patrona.

De a poco la experiencia se va extendiendo por todo el mundo. Llega a la ciudad de Paraná por la transmisión oral de las madres. En nuestra parroquia se invita a sumarse a la experiencia a comienzos de este año, con el simple aviso en las Misas del Domingo y un cartelito en la entrada del Templo. Pues bien… ya hay nueve coros formados y está en proceso el décimo. El párroco lo único que hizo fue autorizar la experiencia… el resto (todo) lo hicieron las madres.

En qué consiste

Están invitadas a participar todas las mujeres que tengan un corazón de madre. Para eso se agrupan en un “coro”, que es un grupo de siete mujeres que se comprometen a rezar todos los días de la semana una oración. Además harán dicha oración un día delante del Sagrario. Por esto son siete, ya que cada una tiene “su día” semanal para interceder por sus hijos y por los de su coro.

De esta manera se hace una de “cadena de oración” en la cual se crea una comunidad espiritual. Jesús prometió que “donde dos o tres estén reunidos en mi nombre yo estaré en medio de ellos”: no están juntas en el mismo lugar pero si unidas en el corazón, la mente y la intención de la oración. Jesús también dijo que pidiéramos en su nombre al Padre y el nos lo concederá…

Una de las siete funciona como una especie de coordinadora, responsable, animadora o enlace de su Coro. Tiene la función de mantenerlas unidas en la oración y alentarlas en la perseverancia. No es necesario que se reúnan, pero si el coro lo estima conveniente lo puede hacer.

La Misa de Santa Mónica

Este 27 celebramos la Misa que les conté al comienzo. Fue una ceremonia muy bonita. La prédica de este cura giró alrededor de los tres niveles de la maternidad: corporal, social y espiritual. Madre corporal es la que concibe y engendra la vida dándola a luz. Madre social es la que nos enseña a “ser gente” educándonos para la vida en la sociedad como ciudadanos con valores firmes. Madre espiritual es la que nos condice a vivir en plenitud la “vida nueva” que la Ruaj (el Espíritu Santo) produce en nuestro corazón.

Durante la Misa se hicieron algunos gestos muy significativos. Durante el ofertorio se acercaron madres con sus hijos que trajeron, junto al pan y el vino, una caja con los nombres de todos hijos por los que rezan, que pusimos sobre el altar. Al final, antes de la bendición, en lugar de la consagración a la Virgen que solemos hacer en nuestra comunidad, las madres presentes rezaron la oración que diariamente hacen sus casa (se las copio más abajo). También les regalaron una pequeña imagen de Santa Mónica que bendije y entregué a una madre que la tendrá en su casa durante una semana para pasarla a otra de su coro… y así sucesivamente hasta que llegue a todas y vuelva a comenzar su peregrinación.

Las oraciones del Coro

Les copio las oraciones que hacen. Pero la idea es que si alguna mujer tiene intenciones de hacerla no la haga de manera personal sino que se sume a la intención de esta obra: hacerla junto a otras madres para potenciarse así. Para eso es bueno que se ponga en contacto con quienes ya están haciendo la experiencia que les brindarán su experiencia y todo el material necesario.

La oración de la madre por la fe de los hijos

Oremos. Señor, somos madres cristianas. Con tu cooperación y la de nuestros esposos hemos concebido para esta vida temporal a nuestros hijos. Pero nuestro ideal no termina aquí; queremos también concebirlos para la vida eterna. Para lograrlo, insistimos, con igual tenacidad y confianza que Santa Mónica, en estas peticiones:
Resp.: “Ayúdanos Señor”

* Para que, como Santa Mónica, guiemos a nuestros hijos hacia Tí con nuestra propia vida, más decididamente cristiana.

* Para que en nuestra familia sepamos acoger el don de la vida como un regalo tuyo, y enseñemos a nuestros hijos a amarla y respetarla.

* Para que nuestros hijos sean un día hombres y mujeres maduros y responsables, solidarios con los demás y comprometidos con la sociedad y la Iglesia.

* Para que junto con nuestros esposos hagamos de nuestra familia una comunidad de amor, donde reine el respeto, el diálogo y la colaboración mutua.

* Para que, si el Señor se digna sembrar en el alma de alguno de nuestros hijos o hijas el germen de la vocación religiosa o sacerdotal, sepamos de corazón, colaborar con esa vocación.

* Para que, como Santa Mónica, dominemos siempre nuestros nervios al tratar a nuestros hijos; y procedamos en todas las circunstancias con dulce serenidad, autoridad y amor.

* Para que junto con la Fe, inculquemos a nuestros hijos el conocimiento y amor a la Diócesis y Parroquia en la que vivimos y les demos ejemplo de colaboración en los apostolados, así como de la Familia Agustino Recoleta.

* Para que si algún hijo vacila en la fe o se desvía del buen camino, sepamos, padres y hermanos, cercarlos de amor, comprensión y oraciones hasta conseguir su retorno.

Oremos: María, Madre del Consuelo, que consolaste a Santa Mónica, dándole la inmensa alegría de ver el triunfo de la gracia en la inteligencia y el corazón de su hijo Agustín; sé también nuestro consuelo y danos el gozo de ver a nuestros hijos firmes en la Fe que sembramos en sus almas. Y si alguno se ha desviado, danos la alegría de verlos retornar a la Fe, desde la que, con plena confianza, esperamos la realización definitiva de nuestro ideal.

Señor: Concédenos que, imitando a Santa Mónica, sepamos vivir como ella nuestra Fe con plena delicadeza. Y que, como ella, sepamos influir sobre la Fe de todos nuestros hijos, de tal modo que algún día tengamos el gozo inmenso de verlos junto con nosotras en tu gloria por toda la eternidad. Así sea.

Una reflexión de San Agustín

Este santo, hablando sobre la catequesis a un catequista le decía que cuando no se podía hablar a los hombres de Dios había que hablarle a Dios de los hombres. Estas madres hacen el compromiso de hablar de Dios a sus hijos y nietos, es decir a transmitirles la fe y educarlos cristianamente. Pero también saben que la fe es don y por eso le hablan al Dador del Don para que los colme de sus bendiciones. Un precioso gesto que nos ayuda a madurar a nosotros también nuestra fe y nuestra confianza en el poder de la plegaria: ¿recordamos que alguna vez Jesús nos dijo que era capaz de mover montañas?

6 Comentarios

  1. Gracias padre por compartir tan hermosa forma de interceder por los hijos!! Bendiciones

    .

  2. En que parroquia es. Me gustaría poder contactarme con alguna de las madres. gracias.

  3. Es una bendición de Dios que mi pueblo (Sara Linda- Venezuela) lleve el nombre de una mujer con tantas virtudes….

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí