La aventura de tener un blog

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El último comentario anónimo que dejaron en “se viene el nuevo misal argentino” me hizo pensar algunas cosas. En primer lugar, el sentido de este blog (y de los blogs personales como este).

Ese comentario hablaba de la inutilidad de discutir sobre cuestiones que ni siquiera Jesús se cuestionó. Entiendo lo que plantea… pero creo que tenemos que aclarar algunas cosas.

Discutir no es pelear. Siempre consideré el discutir un intercambio de opiniones sobre temas que me interesan. Si se sube el tono de voz (o de las expresiones) no es por un intento de agresión sino por la sangre tana que corre en mis venas. Discutir no es para agredir sino para crecer en el servicio a la verdad.

Hace un rato estuve en una conferencia que brindó el Cardenal Karlic. Entre muchas cosas, dijo una que me quedó resonando: “quién no discute es porque no piensa”. Y es cierto. A veces, en muchas actitudes conciliadoras (irenistas sería la palabra correcta) está el deseo de que no se moleste la propia comodidad. Cuando se discute, se confrontan ideas. Y el confrontar ideas supone que ciertos preconceptos acomodaticios de mi existencia se mueven un tanto o, directamente, se derrumban. Es así que, con la escusa de la paz, uno prefiere sostener la frágil estantería conceptual.

Un blog como este supone la aventura de encontrarse con el otro. Dejo abierta la posibilidad de los comentarios porque me gusta dialogar (o discutir, si prefieren). Eso sí, siempre en el marco del respeto al otro. Siempre me gustó aquello de “en lo esencial unidad, en lo opinable libertad, pero en todo caridad”.

¿Vale la pena discutir, es decir, opinar sobre un tema con intención de crecer así en la percepción de la realidad?

1 Comentario

  1. Muy buen post Padre, en verdad que hoy es el segundo dia que visito su blog y debo decir que es uno de los que mas me ha gustado. Veo en sus palabras calidad al escribir, y eso sin menospreciar otros blogs católicos pero es que en verdad creo que habla sobre cosas sencillas cotidianas pero que competen a la mayoría de nosotros, pues son cosas de la vida diaria, en cambio otros blogs se vuelven meramente informativos.

    Gracias por su blog, Dios le llene de bendiciones y ya sabe: por aquí andaré 🙂

  2. Padre Fabián, somos muchos los que te queremos y te seguimos a través de tu página, no es un sentimiento solo de los protestantes. Que Dios te bendiga y te siga dando la claridad de hablar de temas complejos y transformarlos con tus reflexiones en sencillos para que todos podamos comprenderlos.

  3. Lo que quise decir, en otras palabras, es que a veces proponemos no discutir sobre puntos en los que no estamos de acuerdo para que haya paz hacia adentro de la iglesia. Pero lo único que se consigue es la paz de los cementerios. No tenemos que tenerle miedo a pensar nuestra fe. Ya Pedro nos pedía que estemos siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza. Esas razones pueden ser dogmas, como el de la Santísima Trinidad: eso no se discute, se propone como interpelación a la fe. Pero pueden ser muy accidentales, como el idioma en que se debe celebrar la Misa: en este caso son opiniones. No debemos tener miedo a dar nuestra opinión y a sustentarlas con razonamientos (o sea, discutir). El único límite es la caridad.
    Espero que se entienda ahora.

  4. Hola Padre. Interesante sus comentarios. Adelante y no afloje.

    un cordial saludo

  5. Padre Fabian, me aventuro en su blog y le escribo un breve comentario. Pienso que discutir es bueno siempre y cuando uno crea que esa discusión va a resultar fructífera. Me refiero a que a veces no se gana nada exponiendo las propias ideas y uno encuentra el silencio como más propicio. Es tan fácil terminar jactándose de la verdad que creemos poseer y en lugar de hacer caridad, faltamos a ella. En fin, la virtud cardinal de la prudencia es la que nos indica cuándo y en qué medida discutir. No dejemos de hacerlo siempre y cuando veamos la bondad del acto.
    Muy bueno su blog, hasta pronto, bendiciones. Leticia

  6. ¡Hola,Padre!A mi parecer, una buena discusiòn debe arrojar nuevas luces sobre algo no tan claro. NO cualquiera està dispuesto a discutir. Generalmente se aprovecha la necesidad de echar claridad a algùn asunto para hacer prevalecer un punto de vista. Eso es desleal, es buscar pelea.
    Si el trato de un tema a fondo no me hace crecer, siento que perdì el tiempo.
    ¡Muy bueno tu blog! Gracias por responder a tu vocaciòn.¡¡¡¡Si San Pablo estuviera aquì ahora, SEGURO TENDRÌA UN BLOG!!!!

  7. Muy interesante la forma de pensar con respecto a lo que es discutir o dar una opinión, considero que la mayoría de nosotros lo que hace es dejar pasar y no tratar de comprender a los demás y que lo comprendan a uno con el respeto que uno se merece, en éstos días donde hay tanta violencia por lo menos aquí en mi país y sobre todo para las fiestas de fin de año. Mary

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