Ganó el concurso Sor Cristina Scuccia, una monja carismática

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Creo que a esta altura ya casi nadie ignora que una religiosa intervino en un concurso televisivo musical. Y de esa multitud, la mayoría ignorábamos que dicho concurso se realizara anualmente para estas fechas. Doblemente sorprendente, ¿no? Pues permítanme reflexionar sobre el tema, que a muchos agradó y a otros pocos causó escándalo.

El “efecto Francisco”

Podríamos comenzar bajo este título para comprender lo que ha sucedido. Es que la “catalogación” que los medios de comunicación hacen sobre la figura del Papa abre estas puertas inesperadas hace tan solo año y medio atrás. En parte esto explicaría lo que ha ocurrido. Pero no todo va por allí.

La vida misma de esta joven católica es ya una preparación para que esto ocurra. Les remito simplemente a este artículo de Inma Alvarez para que conozcan su historia de manera más completa. Yo simplemente les comento que ya participaba en el mundillo de la música y sus concursos desde su adolescencia muchos antes de retomar su vida de fe. Por lo tanto, no es una improvisada quién se acercó a los reflectores televisivos con tanta naturalidad.

Tampoco es una novedad que una Hermana Ursulina participe de estos eventos. Es parte del carisma de la Congregación el evangelizar a través de la música. Y Sor Cristina no solo participó autorizada por su superiora sino que fue acompañada por su propia comunidad religiosa en este desafío. Para esta Congregación esta forma de evangelizar comenzó como respuesta a la Carta a los Artistas que Juan Pablo diera a conocer en el año 1999. Así que si quisiéramos ser justos deberíamos decir que sto es resultado del “efecto Juan Pablo” (algún día nos enteraremos cuanta “fuerza” hizo este intercesor, ahora proclamado santo, desde el cielo… ¿no?).

¿Es conveniente que se exponga de esa manera?

Durante estos días he leído en varios sitios web católicos como se rasgaban las vestiduras porque esta monjita se metía en un medio “mundano”. Algunos lo hacían desde la propia lógica interna que tiene su grupo existencial el cual no pierde oportunidad de criticar todo lo que tiene “olor a Francisco”. Grupos a los cuales simplemente leo para saber en que andan pero que están tan obstinados en su ceguera “de sana doctrina” que ni vale la pena ni siquiera perder el tiempo de contestarles.

Otros se escandalizaban de que se codeara de manera normal con gente que directamente tuviera una vida o posturas intelectuales abiertamente anticatólicas. Demos por ejemplo simplemente el cantar junto a Ricky Martin, un conocido músico que además es militante homosexual y tiene un hijo desde el alquiler de vientre… Pues bien, simplemente digamos dos cosas. La primera es que este cantante compartió una foto en su cuenta de Instagram en la cual comenta que “El” cantó con “Ella”… no al revés. Puede ser algo que no pensó al escribir… pero hasta los actos fallidos nos dicen cosas sobre nosotros y nuestra percepción del otro.

Lo segundo, al final del concurso, luego de hacer referencia a que el merito no es de ella sino de “Quién está Arriba”, expresa que su deseo es que todos recen juntos un Padrenuestro. Y lo hizo. Luego el presentador dijo que eso fue un “final original”… ¿rezar por televisión ante millones? ¿hacer rezar a millones a través de la televisión?
Creo que el primer antecedente es el de un tal Pablo que en su primera carta a los Corintios les confesaba que “me hice todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio. Y todo esto, por amor a la Buena Noticia, a fin de poder participar de sus bienes.” (1 Cor 9,22-23) (lean la cita desde el versículo 19 en adelante).

Otra crítica que se escuchó es algo que ella, y su comunidad, no podrá desestimar. La fama marea. Acaba de ganar un contrato para grabar un CD y es mundialmente conocida por millones. Pero es una religiosa que se ha entregado a Cristo y nunca debe perder de vista esta dimensión de su vida, que es la que le da la verdadera consistencia. Y el “enemigo” estará allí acechándola con esta gran tentación, la de seguir su propio camino. San Pablo, en la continuación de la cita anterior, es también muy consciente de ese peligro, por eso dice que:

“¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen. Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible. Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire. Al contrario, castigo mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado. (24-27)

Este será un combate espiritual personal en el cual deberá acompañarse de su comunidad religiosa y su director espiritual. Creo que al subir al escenario el primer día ya eran todos conscientes de ese peligro y estaban preparándose a sortearlos con las “armas” que da la fe: oración, sacramentos y vida fraterna.

Una monja carismática

Si, lo dije en el título. Y lo puse adrede porque creo que es en definitiva lo que la define. A veces popularmente creemos que ser carismático significa ir por la vida haciendo oraciones a los gritos y sanando enfermos o liberando posesos con grandes aspavientos. Pues estamos muy equivocados.

Ya hemos hablado acerca de los carismas tal cual son presentados en el Concilio Vaticano II. A eso nos referimos ahora. Un carisma es una gracia especial del Espíritu Santo para que realicemos un servicio dedicado a edificar a la Iglesia. Y esta hermanita ha sido ungida en el uso de su voz para lograr entrar en el corazón de los hermanos. Y esta hermanita deberá hacerle caso al apóstol Pedro: “Pongan al servicio de los demás los dones que han recibido, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.” (1 Pe 4,10)

Sin dudas que esta hermana ha sido bendecido de gran manera. Ahora comienza su verdadero desafío: evangelizar a través del canto a millones que ya la conocen por la televisión. Y ella es conciente de eso.

7 Comentarios

  1. Muchas gracias, has sido muy claro, no diste rodeos, fuiste directo al grano, tengo la impresión de escuchar a una persona sensata, nuevamente muchas gracias, Dios te bendiga

  2. Me parece muy bueno que brinde ese don maravilloso de cantar, a todo el mundo. O no queremos que los religiosos canten? Que sean personas tristes para dejarnos conformes. Por Dios, qué maravilla!!!

  3. coincido totalmente con todos los comentarios, además no olvidemos que ser cristianos NO es ser amargados y tristes, acaso David no entro cantando y danzando llevando el Arca?, Dios es un dador alegre!!!!

  4. Hay que adentrarse al mundo para evangelizarlo. Esperemos que esta hermana se fortifique con la fe para no dejarse arrastrar por el mal y ¡hacer un poco de bien a aquellos que nosotros ni de cerca podemos llegar!!!

  5. Sor Cristina es levadura en la maza; muy buena manera de evangelizar, como lo indica S.S. Juan Pablo II, “La nueva evangelización debe ser: nueva en su ardor, nueva en sus métodos, nueva en su expresión” http://www.jp2shrine.org/jp/es/ev/whatis.html ¡¡FELICITACIONES SOR CRISTINA!!!

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