Encontrar a Jesús: ardía el corazón

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Cuando los discípulos de Emaús cayeron en la cuenta de que se habían encontrado con Jesús, entonces se dijeron: “¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?”. ¿Por qué arde el corazón de estos dos hombres cuando la Palabra le es explicada? ¿A qué se refieren exactamente? Podríamos decirlo así: es el mismo fuego de Pentecostés que transformó a los apóstoles de miedosos a testigos valientes. Y este fuego no era material: era El Espíritu Santo que estaba descendiendo sobre ellos.
La Palabra de Dios tiene autores humanos que, a manera humana, pusieron por escrito su experiencia de Dios. A muchos de esos autores los podemos identificar y conocer el contexto en el cual escribieron. Pero hay otro autor, que actúa a manera de sugerencia o inspiración: es el Espíritu Santo. Porque estas palabras son inspiradas por El, por eso, tienen en poder de hacer arder el corazón como en el caso de los discípulos de Emaús, o de motivar a la conversión, como en el caso del Etíope que luego Felipe bautizara (Hch 8,26-38).
Pablo, cuando le escribe a Timoteo, le recuerda el valor de la Biblia, valor que le viene de estar inspirada por Dios: “Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, ára corregir y para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien” (2Tim 3,15-17).
Por esto te puedo aconsejar: comenzá a conocer a Jesús a través de los relatos de su vida, pasión y muerte que son los cuatro Evangelios. La Palabra de Dios no solamente alimentará tu inteligencia. También te brindará una experiencia espiritual, como la de los discípulos de Emaús.
En una próxima entrega te voy a contar de un sencillo método para la lectura orante de la Biblia: la Lectio Divina.

1 Comentario

  1. 1. Katy Acosta – Abril 24, 2007
    Sin duda alguna pienos lo mismo, la Palabra Dios nos habla, nos anima, nos guía. Em mi país junto con mi esposo hemos distribuído cinco millones de copias de la Biblia en todo el país y estamos seguros que Dios cambió sus vidas como lo hizo con nosotros. Solamente la presencia física de la biblia ya hacía milagros en quienes transportaban, sostenían y entregaban, mucho más en quienes lo leían.

    2. Natalia-Mariela – Abril 25, 2007
    Padre cuanto antes publique el metodo para la lectura orante de la Biblia
    Cariños..
    No se da una idea de como nos Sirven estas palabras q publica

    3. Lala – Abril 25, 2007
    Nati y Mariela, qué lindo que les interese aprender a orar con la Biblia, no se por qué me imagino que son jóvenes y eso me llena el corazón porque siempre digo la juventud es mucho mejor de lo que muchos creen.
    Les cuento y sin descontar que a mi también me interesa lo que el Padre prometio sobre la Lectio Divina, que hay unos retiros espirituales intensivos de 6 días que se llaman Convivencias con Dios, son siete y son progresivas y te van enseñando a orar desde la oración mental y discursiva a la oración contemplativa. Si les interesa despues vemos como nos comunicamos. Son de Paraná? Que el Señor nos bendiga a todos

    4. Natalia – Abril 25, 2007
    Padre Fabián, hacía varios dias que no entraba ala pagina a leer las publicacines, qué bueno cómo Dios sale siempre al encuentro del hombre, y como en los discipulos de Emaús, muchas veces nos cuesta reconocerlo, precisamente porque no tenemos Fe, esa fe madura que nos permite encontrar la claridad en las escrituras. Craridad que es luz, cristo resicitado alubrando nustro pensamiento y educando nuestra voluntad. Gracias por ayudarnos a crecer en la fe!!! Padre, tengo algnas preguintas (varias en realidad) respecto a cómo hablar-vivir de “la castidad” entre jovenes. En que partes de la Palabra podemos encontrar claridad respecto a esto? generalmente usted tiene un modo muy sencillo para explicar! gracias nuevamente

    5. Fabián – Abril 26, 2007
    Natalia: tomo la pregunta para elaborar algo en el futuro inmediato. Pero para que vayas “masticando” algo, ya escribí un post que está en la sección valores y que tiene como título “Una mala palabra” ( http://www.padrefabian.com.ar/?p=52 )

    6. Natalia – Abril 27, 2007
    Hola Padre Fabián: ¡buenas noches! ¿qué tal su semana? Le cuento que pude leer lo posteado en “mala palabra”, está muy claro, pero considero que todo esos fundamentos no solo pueden ser entendidos desde la “razon”, aunque se ponga toda la “voluntad” (dos palabras impresindibles desde donde poder comprender el mensaje), creo que tambien son fundamentales los “dones que nos regala el espiritu santo”… sabemos que hay un orden-ley natural, pensado por Dios, al cual el hombre no puede acomodar y desacomodar a su gusto e interes, pero para llegar a manifestar esta verdad de fe, debe haber una experiencia de Dios profunda, con una base solida y fuerte… justamente allí está la necesidad de una educación en la fe renovadora desde lo espiritual, sacramental y moral… Gracias… Dios lo bendiga…

  2. ¡ Que hermoso este texto del Evangelio! siempre me ha gustado. ¡ Como ardía nuestros corazones! ¿ Y ahora? ¿ Por qué no arden?. Señor , enséñanos a encontrarte, lo deseamos , lo queremos , pero no sabemos como. Enséñanos Tú.

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