En marcha el Sínodo sobre la Nueva Evangelización

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¿Qué es un Sínodo de los Obispos? Así lo explica el sitio web del Vaticano:

El Sínodo de los Obispos fue instituido por Pablo VI con el Motu proprio “Apostolica sollicitudo” el 15 de septiembre de 1965. Pablo VI dio la definición de Sínodo de los Obispos en el Angelus del domingo 22 de septiembre de 1974: “Es una institución eclesiástica que nosotros, interrogando los signos de los tiempos y, aún más, acercándonos a la interpretación profunda de los designios divinos y de la constitución de la Iglesia Católica, hemos establecido después del Concilio Vaticano II, para favorecer la unión y la colaboración de los Obispos de todo el mundo con la Santa Sede, a través de un estudio común de las condiciones de la Iglesia y la búsqueda de soluciones correspondientes a las cuestiones relacionadas a su misión. No es un Concilio, no es un Parlamento, sino un Sínodo de naturaleza especial”.

En ese mismo lugar encontrarán informaciones sobre cada una de las 22 Asambleas Sinodales Generales y las varias especiales que se han realizado hasta el momento. Desde el 7, y hasta el 28 de octubre, se está llevando adelante la N° 23 sobre “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana”. En la homilía de inauguración Benedicto XVI nos presentó así el tema:

Quisiera ahora reflexionar brevemente sobre la «nueva evangelización», relacionándola con la evangelización ordinaria y con la misión ad gentes. La Iglesia existe para evangelizar. Fieles al mandato del Señor Jesucristo, sus discípulos fueron por el mundo entero para anunciar la Buena Noticia, fundando por todas partes las comunidades cristianas. Con el tiempo, estas han llegado a ser Iglesias bien organizadas con numerosos fieles. En determinados periodos históricos, la divina Providencia ha suscitado un renovado dinamismo de la actividad evangelizadora de la Iglesia. Basta pensar en la evangelización de los pueblos anglosajones y eslavos, o en la transmisión del Evangelio en el continente americano, y más tarde los distintos periodos misioneros en los pueblos de África, Asía y Oceanía. Sobre este trasfondo dinámico, me agrada mirar también a las dos figuras luminosas que acabo de proclamar Doctores de la Iglesia: san Juan de Ávila y santa Hildegarda de Bingen. También en nuestro tiempo el Espíritu Santo ha suscitado en la Iglesia un nuevo impulso para anunciar la Buena Noticia, un dinamismo espiritual y pastoral que ha encontrado su expresión más universal y su impulso más autorizado en el Concilio Ecuménico Vaticano II. Este renovado dinamismo de evangelización produce un influjo beneficioso sobre las dos «ramas» especificas que se desarrollan a partir de ella, es decir, por una parte, la missio ad gentes, esto es el anuncio del Evangelio a aquellos que aun no conocen a Jesucristo y su mensaje de salvación; y, por otra parte, la nueva evangelización, orientada principalmente a las personas que, aun estando bautizadas, se han alejado de la Iglesia, y viven sin tener en cuenta la praxis cristiana. La Asamblea sinodal que hoy se abre esta dedicada a esta nueva evangelización, para favorecer en estas personas un nuevo encuentro con el Señor, el único que llena de significado profundo y de paz nuestra existencia; para favorecer el redescubrimiento de la fe, fuente de gracia que trae alegría y esperanza a la vida personal, familiar y social. Obviamente, esa orientación particular no debe disminuir el impulso misionero, en sentido propio, ni la actividad ordinaria de evangelización en nuestras comunidades cristianas. En efecto, los tres aspectos de la única realidad de evangelización se completan y fecundan mutuamente.

Particularmente este es un tema que me interesa mucho. Por mi viaje a España no voy a poder comentarlo casi nada durante su transcurro en este blog. Prometo, a la vuelta, leer y compartir todo lo que pueda (particularmente sobre el tema de los nuevos lenguajes, que es lo que estoy tratando de leer un poco más ahora). Mientras tanto, en este sitio del vaticano podrán leer el boletín diario que la Oficina de Prensa de la Santa Sede da a conocer. Si bien podemos acceder a una versión en castellano, la Oficina aclara que es “solo un instrumento de trabajo para uso periodístico. Las traducciones no tienen carácter oficial.”

1 Comentario

  1. COMENTARIO EDITADO.
    Estimado (Anónimo) Felipe: ¡cuanto resentimiento hay en tu corazón! Rezo para que la mano misericordiosa del Señor te pueda sacar toda la amargura acumulada que tenés y puedas mirar de frente a la vida, con alegría y sin agredir a los que te rodean..
    Te hubiera contestado por correo electrónico, pero el que dejás es falso (y distinto para cada comentario). Así que te borré el comentario que dejaste y te dejo estas líneas porque parece que, a pesar de que me detestas y detestas profundamente lo que escribo en el blog, no dejas de leerlo… y agredirme a mí y a las personas que pasan por aquí y me rodean. A pesar de eso, te deseo mucha paz para tu corazón y te dejo mis bendiciones sacerdotales.

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