El viaje misterioso de una maleta

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Tal podría ser el título de una novela de misterio. Si se la condimenta con los elementos necesarios, puede llegar a transformarse en un redituable Best Seller. Pero entre nosotros no pasa de las cuestiones internas de dos países bananeros que se creen importantes.

Me ha resultado divertido y curioso ver como se han cumplido en estos días lo que relata el Libro del Génesis en su capítulo 3. Allí se trata sobre la caída del ser humano, lo que usualmente se denomina “pecado original”. Adan y Eva, tentados por la serpiente, usan de su libertad para ponerse en el lugar de Dios y decidir ellos mismos lo que es bueno y lo que es malo. El resultado: se destruye toda la comunión originaria. Y surge en ellos la necesidad de ocultar sus obras frente a Dios.
Pero lo más parecido a lo vivido en esta semana es la respuesta a la pregunta del Señor.

Cuando el varón es interrogado, responde algo así como: “En realidad Señor, no es que yo quería que esto ocurriera. Mi problema es que vos creaste a la mujer y fue ella la que, con su insistencia, me tentó. Y yo soy tan débil a sus influjos femeninos que, ¡pobre de mí!, caí en la tentación. Por lo tanto Señor, yo no tengo ninguna responsabilidad. Este problema es de la mujer que me tentó. Y, en definitiva, si nos ponemos a pensar bien, el último responsable sos vos que creaste a tan bella criatura…”

Cuando la mirada del Señor se dirige a la mujer, esta responde más o menos así: “Señor, Señor… vos me hiciste bella e inteligente, pero débil. Y encima pusiste a alguien muy sagaz que me tentó. No fui yo la que hizo esto sino la serpiente, ese ser que vos creaste y al cual le permitiste el poder para intentar seducirnos. Lo que pasó no es mi culpa sino que es la culpa del fatal destino que nos unió en un preciso momento a ese ser y a mí. Ser cuyo nombre no conozco y no se que hacía en ese jardín que vos plantaste para nosotros. Yo no la dejé entrar. Pero estaba allí y por eso me sedujo. En realidad yo no sabía lo que estaba pasando…”

El problema más serio de este relato es que, aparentemente, no hay responsable del problema. Todos miran para el costado y dicen: “Ignoro lo que ha pasado, pero con certeza les puedo decir que yo tengo las manos limpias y soy inocente de todo. Busquen en otra parte al responsable…”

Para quienes no lo saben, les cuento que este relato del Libro del Génesis fue escrito aproximadamente hace tres mil años, meses más, meses menos. Esto lo aclaro porque algún distraído puede pensar que fue escrito la semana pasada en la Argentina o en Venezuela.

Ese caso de la maleta de los setecientos noventa mil dólares que apareció en el aeropuerto de Ezeiza, el dueño que no la retiró y se fue del país antes de que termine el día, el gobierno argentino que dice que no es problema de él sino de un funcionario de segunda línea al que ya echaron y el gobierno venezolano que dice que no es problema de ellos sino de una persona relacionada con capitales “antichavistas” (aunque se haya demostrado que esa persona es de todo menos eso).

Todo esto no inspiró al autor sagrado para el relato de la caída original. Digo todo esto para que no se salga diciendo, en este país o en el del norte de Sudamérica, que toda la culpa es de Dios por darnos la libertad y permitir la tentación…

1 Comentario

  1. Todos tenemos siempre algo de culpa, pero lo importante es reconocer nuestros errores y aprender de ellos.

  2. Estimado Padre: Aprecio su humor para hacernos reflexionar acerca de las responsabilidades en nuestro obrar. No todo es “lo que Dios disponga”. Continuando con el Génesis, si fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, no creo que Él sea un ser que carezca de libertad, de criterio ni de opinión propia. Por ende, si somos libres asumamos las consecuencias de nuestras erradas decisiones y, en lo posible, no nos dejemos llevar, por terceros, por caminos equivocados. Podemos ser cristianos comprometidos con el hoy y la sociedad, sin perjudicar a los más débiles e indefensos. No?…
    Un afectuoso saludo.

  3. muy bueno el articulo , me encanta la forma de encarar los temas.Sabemos que DIOS nos dio la libertad`para seguir el camino a nuestro antojo,pero yo hace dias, que me pregunto adonde esta la falla, en los jovenes y me doy cuenta que la falla esta en nuestras familias, familias que hoy por hoy se encuentran destruidas, que no acompañan a los jovenes, en las cuales esos jovenes, sienten una gran soledad, la soledad del desinteres por ellos.Que nos paso , que nos arrastro a no hacernos cargo de lo hermoso que DIOS nos dio, el maravilloso don de ser padres.Realmente hoy por hoy en todos los ambitos de nuestra sociedad no nos hacemos cargo de nada, no hablemos de las mentiras de los gobiernos que muy desfachatadamente hablan de una realidad inexistente.Creo que la tentacion de hoy dia pareciera que fuera el HABER SI YO PUEDO SER MAS CORRUPTO QUE NINGUNO, pobres de aquellos que creen que tienen el control de todo y no se han dado cuenta que nada son sin DIOS.Espero que EL nos toque a todos y volvamos a ser seres humanos pensantes, para el bien de todos.BENDICIONES

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