Ayer fue una bomba esta notica en la Argentina. Varias personas me preguntaron mi opinión pero como no tenía más datos que las versiones primeras, me reservé. Este es una captura de pantalla del Face de la pareja de la señora en cuestión:

Una alegría por el llamado manifiesta Julio. Y no es para menos: lo llamó el Papa a su teléfono y el lo atendió.

¿Qué pasó concretamente?

La mejor investigación la encontré en la Agencia Zenit. En la misma se da este link con el audio de la entrevista de Jaqueline Lisbona con el periodista Gustavo Sylvestre en Radio del Plata. Allí el periodista le pregunta «¿Que te dijo respecto a la comunión?» A esto ella responde: «Que podía volver, que volviera.» El resto de los datos lo pueden directamente leer de Zenit (para no repetir lo que está a un click en internet).

Es evidente que hubo una charla y que la persona en cuestion, de buena fe por lo que se puede notar en el audio que les compartí, cuenta de memoria su percepción de la misma. Esto fue producto de un dialogo al cual le podríamos denominar pastoral. Y, como sacerdote, entiendo que uno charla con una persona sobre un caso concreto de conciencia y da respuestas concretas a las cuestiones concretas que la persona ha verbalizado. El problema (similar a los que yo tengo en el confesionario) es que uno no termina de conocer la realidad en general y entonces aconseja sobre lo hablado. El otro problema es que las respuestas particulares no se pueden generalizar para otros casos. ¿Qué hablaron en concreto? Nunca lo vamos a terminar de saber porque no quedó grabado, solament registrado en la memoria de los dos participantes.

La respuesta vaticana

La Oficina de Prensa Vaticana, a través de su director el Padre Federico Lombardi, hoy dio este comunicado:

«En el ámbito de las relaciones personales pastorales del Papa Francisco ha habido diversas llamadas de teléfono.

Como no se trata absolutamente de la actividad pública del Papa no hay que esperar informaciones o comentarios por parte de la Oficina de Prensa.

Las noticias difundidas sobre esa materia -ya que están fuera del ámbito propio de las relaciones personales- y su amplificación mediática no tienen por lo tanto confirmación alguna de fiabilidad y son fuente de malentendidos y confusión.

Por lo tanto hay que evitar deducir de esta circunstancia consecuencias relativas a la enseñanza de la Iglesia«.

Dicho con mucha caridad por el vocero pontificio. No desmiente la llamada. Pero afirma que lo difundido mediaticamente no es fiable, es decir, que no es acorde totalmente a lo charlado de manera privada entre dos católicos. Y no debemos de dejar de prestar atención a la afirmación tajante del último párrafo: la enseñanza de la Iglesia no ha cambiado. En fin, creo que es bueno volver a recomendarles lo que escribí hace un tiempo: «10 cuestiones que el Papa NO va a cambiar«. Sigue teniendo actualidad.

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Sacerdote. Párroco. Viejo bloguero que sigue utilizando las redes para evangelizar. En las buenas y en las malas... ¡hincha de River!