El celibato no es intocable

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Es lo que ha dicho el Cardenal Bertone en una entrevista para TV3. Como este Cardenal es el Jefe de Estado del Vaticano (el N° 2 del Papa, por decirlo así) su expresión no pasó desapercibida. Basta poner en google “el celibato no es intocable” para navegar miles y miles de páginas digitales que repiten, más o menos, lo mismo. Yo lo hice y navegué media hora, pero no pude encontrar las declaraciones originales. Eso sí, me encontré algunas perlitas.

La primera, el artículo de La Nación. En el título afirma que “Desde el Vaticano aseguran que el celibato…” para luego, al comienzo de la nota situar: “BARCELONA.- El celibato de…”. Evidentemente el estar en dos partes a la vez es una característica de Bertone. O un producto de la mala redacción del periódico…

La afirmación de Bertone es consecuencia lógica de la valoración que la Iglesia hace de su historia: “hay iglesias orientales y también católicas que tienen sacerdotes casados”. (Ver al respecto mi entrada sobre los Anglicanos)

La mayoría de las notas rescatan su valoración del mismo: es una “tradición positiva” (ejemplo la Agencia EFE). Olvidan otro adjetivo que usó: “fructífera” (ejemplo Canarias al Día). Es que reconocer que algo es fructífero da suficientes razones para que se mantenga su uso… por eso el “olvido” de este adjetivo en aras de la difusión del titular y su contenido… ¿inocencia redaccional?

Algunos pocos consignaron las palabras con las cuales explicaba las actitudes de los curas contra el celibato. Citemos, como ejemplo, a Crítica Digital: “El celibato nada tiene que ver con las conductas desviadas. Está más que demostrado que el celibato, observado fielmente, es un gran valor para la misión sacerdotal y para la ayuda al Pueblo de Dios… No hay relación directa entre el celibato y la conducta desviada de algunos sacerdotes; más bien lo contrario: es precisamente la inobservancia del celibato lo que produce una progresiva degradación de la vida del sacerdote, que deja de ser un ejemplo, un don, una guía espiritual para los demás”.

En definitiva (para alivio de algunos y bronca de otros), más allá del “boom” de los titulares, no ha dicho nada nuevo. Por eso les vuelvo a invitar para que visiten las entradas de mi blog que hablan del tema:

El celibato desde San Pablo.

El celibato desde el Catecismo.

Todas las objeciones que encontró Pablo VI reunidas en un solo lugar: nada nuevo bajo el sol.

El testimonio de una mujer enamorada de un cura.

1 Comentario

  1. Si me permite mi opinión, padre, el celibato tanto en varones como en mujeres… es un estilo de vida, uno más, no tiene nada de bizarro el hecho que una persona por dedicarse de lleno a un servicio dentro de una comunidad, eliga no contraer matrimonio. Ocurre que en los tiempos que corren, hoy por hoy… es muy difícil. Yo estoy a favor de que cada cual elija con libertad el estado de vida que desee conforme a la vocación que Dios le da. Saludos.

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