Jesús resume así su mensaje: «bienaventurados»… «felices»… Y ese es el gran mensaje: un camino a la vida plena. Quienes lo comprendieron, dejando entrar a Dios en su corazón, lo pueden testificar.

felicidad

Hoy la Iglesia celebra la vida de los que alcanzaron la plenitud de la felicidad: los santos. Sobre eso medito en este video:

 

Si ellos pudieron… ¿porque nosotros no podríamos también?

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