El amor es exigente

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El Texto de la Carta a las Familias para meditar en este día de la Novena a la Virgen de la Medalla Milagrosa es el siguiente:

El amor, al que el apóstol Pablo dedicó un himno en la primera carta a los Corintios (amor “paciente”, “servicial”, y que “todo lo soporta”), es ciertamente exigente. Su belleza está precisamente en el hecho de ser exigente, porque de este modo constituye el verdadero bien del hombre y lo irradia también a los demás. En efecto, el bien —dice santo Tomás— es por su naturaleza “difusivo”. El amor es verdadero cuando crea el bien de las personas y de las comunidades, lo crea y lo da a los demás. Sólo quien, en nombre del amor, sabe ser exigente consigo mismo, puede exigir amor de los demás; porque el amor es exigente. Lo es en cada situación humana; lo es aún más para quien se abre al Evangelio. ¿No es esto lo que Jesús proclama en “su” mandamiento? Es necesario que los hombres de hoy descubran este amor exigente, porque en él está el fundamento verdaderamente sólido de la familia; un fundamento que es capaz de “soportar todo”. Según el Apóstol, el amor no es capaz de “soportar todo” si es “envidioso”, si “es jactancioso”, si “se engríe”, si no “es decoroso”. El verdadero amor, enseña san Pablo, es distinto: “Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta”. Precisamente este amor “soportará todo”. Actúa en él la poderosa fuerza de Dios mismo, que “es amor”. Actúa en él la poderosa fuerza de Cristo, redentor del hombre y salvador del mundo.

Hoy rezamos los Misterios de Gloria

1- La resurrección de nuestro Señor Jesucristo.

2- La ascensión de Jesús al cielo.

3- La venida del Espíritu Santo sobre la Iglesia naciente.

4- La asunción de María al cielo.

5- La coronación de María como reina y madre del universo.

1 Comentario

  1. El Amor es exigente: tal debiera ser el lema para toda la vida.

    Meditando esto recordé dos frases que escuché en sendos entierros de gente muy querida:
    "Enrique era tan exigente consigo mismo como paciente con los demás"
    "Micky se fue y ahora vemos hasta qué punto todos quedamos deudores con él. Una deuda que, por impagable, jamás nos dejó saldarla"
    Gracias, Padre Fabián. saludos.

  2. Me quedo con esta frace, el Amor Todo lo cree, Todo lo espera, Todo lo soporta.
    Y agrego, todo lo dá, ilimitadamente, sin condiciones ni mesquindades.
    Hablar del Amor es para mí un gozo del alma.
    Gracias querido Padre por su entrada de hoy. Dar testimonio todos los días, es un acto de amor muy valioso.
    Un abrazo en nuestro Señor Jesucristo y Maria nuestra Madre.

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