Comienzan las reformas del Papa Francisco a la curia vaticana

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Nos detuvimos en este artículo en sus palabras y gestos iniciales, porque fueron muy significativos. Hoy la luna de miel mediática del Papa Francisco prácticamente ha terminado. Ya no se habla tanto de su persona ni de sus acciones. Es ahora cuando comienzan dos cosas que serán fundamentales.

La primera de ellas es el gobierno efectivo de la Iglesia, ya sea como Obispo de Roma y, sobre todo, como Papa. Hoy recibimos, a través del V.I.S. este comunicado emitido por la Secretaría de Estado del Vaticano:

El Santo Padre Francisco, siguiendo una sugerencia surgida en el curso de las Congregaciones generales precedentes al cónclave, ha constituido un grupo de cardenales para aconsejarlo en el gobierno de la Iglesia universal y para estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica “Pastor bonus” sobre la Curia romana.

Dicho grupo está compuesto por:

-Cardenal Giuseppe Bertello, Presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

-Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, arzobispo emérito de Santiago de Chile (Chile)

-Cardenal Oswald Gracias, arzobispo de Bombay (India).

-Cardenal Reinhard Marx, arzobispo de München und Freising (Alemania).

-Cardenal Laurent Monsengwo Pasinya, arzobispo de Kinshasa (República Democrática del Congo).

-Cardenal Sean Patrick O’Malley, O.F.M. Cap., arzobispo de Boston (EE.UU)

-Cardenal George Pell, arzobispo de Sydney (Australia).

-Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, S.D.B., arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), con funciones di coordinador.

-Monseñor Marcello Semeraro, obispo de Albano (Italia) con funciones de secretario.

La primera reunión colectiva del grupo se ha fijado del 1 al 3 de octubre de 2013. Su Santidad está desde ahora en contacto con los mencionados cardenales.

De este escueto comunicado sacamos varias conclusiones. ¿Llama la atención que se constituya un “grupo de cardenales” para aconsejar en el gobierno de la iglesia Universal? Pues, no. Esa es justamente la tarea de ellos. El Código de Derecho Canónico tiene previsto que el Papa sea ayudado en el gobierno de la Iglesia Universal:

En el ejercicio de su oficio están a disposición del Romano Pontífice los Obispos, que pueden prestarle su cooperación de distintas maneras, entre las que se encuentra el sínodo de los Obispos. Le ayudan también los Padres Cardenales, así como otras personas y, según las necesidades de los tiempos, diversas instituciones. Todas estas personas e instituciones cumplen en nombre del Romano Pontífice y con su autoridad la función que se les encomienda, para el bien de todas las Iglesias, de acuerdo con las normas determinadas por el derecho.(CDC 334)

Más especificamente de la función propia de los Cardenales dice:

Los Cardenales de la Santa Iglesia Romana constituyen un Colegio peculiar, al que compete proveer a la elección del Romano Pontífice, según la norma del derecho peculiar; asimismo, los Cardenales asisten al Romano Pontífice tanto colegialmente, cuando son convocados para tratar juntos cuestiones de más importancia, como personalmente, mediante los distintos oficios que desempeñan, ayudando al Papa sobre todo en su gobierno cotidiano de la Iglesia universal.(CDC 349)

De esto se desprende que no hay mayor novedad en que convoque a “un grupo de cardenales para aconsejarlo en el gobierno”.

Lo que si llama la atención es:

1. Que esta desición de gobierno sea a causa de “una sugerencia surgida en el curso de las Congregaciones generales precedentes al cónclave”. Como recordarán, en esas Congregaciones, de la cual podían participar también los cardenales mayores de 80 años (esa decir los no-electores), se habló mucho sobre la situación de la iglesia de hoy en el mundo de hoy. Se trajeron a colación los problemas y desafíos eclesiales a los cuales el nuevo Pontífice debía encarrilar una solución. Luego de este intercambio de pareceres, los electores (encerrados en el Cónclave ) eligieron una persona que vieran de acuerdo al perfil necesitado por estas cuestiones analizadas. Se nota que lo charlado allí no ha caído en saco roto, es decir, con otras palabras, que se toman en serio las palabras que se dicen en estas reuniones eclesiales.

2. El que se convoque a estos Cardenales para ayudar al gobierno es una apuesta muy fuerte a la colegialidad. No es que no existiera con Benedicto o Juan Pablo, todo lo contrario. Pero en esto asegura Francisco una continuidad de las líneas eclesiales trazadas por ese gran acontecimiento que fue el Concilio Vaticano II.

3. El objetivo de esta comisión también es concreto: “para estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica “Pastor bonus” sobre la Curia romana”. Hay gente que demoniza a la Curia pensando que allí está la raíz de todos los problemas eclesiales. No comparto teorías conspirativas que proyectan todos los males en un chivo expiatorio. Pero se ve que hay que hacer muchas reformas en la Curia para que funcione “mejor” y que esto fue muy debatido en la Congregaciones generales antes del Cónclave. Ojo: tengámos en cuenta que la Iglesia “mejora” no cuando cambiamos estructuras sino cuando nos acercamos más al mensaje de Jesús y somos más dóciles a la acción del Espíritu Santo. El cambio de estructuras, por lo tanto, no es mágico. Pero ayuda a la conversión pastoral.

4.Con respecto a la composición de la comisión, hay solamente dos italianos. Uno, con una presencia que me parece que es muy acertada, es el Presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano. Si se quiere reformar algo es necesaria la participación de quién conoce bien como funcionan las cosas desde adentro. El otro es el único que no es cardenal y se lo convoca “con funciones de secretario”. Algo parecido a lo que ocurre en la Argentina con la Comisión Ejecutiva del Episcopado: el secretario es un obispo auxiliar de Buenos Aires. El residir en dicha ciudad agiliza muchísimo las actividades de acción y coordinación, propias de un secretario. Acá decimos que Dios está en todas partes pero atiende en Buenos Aires… podríamos decir lo mismo con respecto a la Iglesia Universal y cambiemos la ciudad por Italia. 😀

5.El grueso de la comisión son cardenales que son arzobispos. Es decir, que no pertenecen a la Curia directamente (todos los Cardenales tienen funciones en la Curia) sino que primariamente tienen tareas pastorales en Iglesias locales. Uno de cada “continente”: las tres Américas (del sur, central y del norte); Europa, Asia, África y Oceanía.

6.Conozco la trayectoria de los dos latinoamericanos (Chile y Honduras) y me entusiasma su inclusión. Que el Cardenal Madariaga sea el coordinador de la comisión habla también del puesto que la Iglesia de nuestra Patria Grande está llamada a desempeñar. Me parece también que la inclusión de los cardenales O’Malley (mi ahijado) y Pell muestra el sendero que se va a transitar frente a los abusos por parte de algunos sacerdotes… un tema no menor por los males que causan estas infidelidades.

7.La primera reunión será en octubre ¿demasiado tiempo? Pues, ya comenzaron los contactos y seguramente que los trabajos. Esa primera reunión será, con toda seguridad, generosa en frutos y no simplemente una reunión para “ir a ver que pasa” como suelen ser las primeras que hacemos nosotros.

Decíamos al comienzo que con esto comenzaban dos cosas que serán fundamentales. La primera le corresponde al Papa: gobernar la Iglesia. Y ya lo está haciendo.

La segunda nos corresponde a nosotros los católicos: apoyarlo con nuestra oración, como el nos pide a menudo. Pero también con nuestras palabras y gestos. Terminada la “luna de miel”  que encandila a los ilusos, vendrán actos de gobierno eclesial y de enseñanza del Evangelio que van a desilusionar a quienes esperaban una Iglesia que no es, como ya advirtiéramos antes de la elección de este Papa. En ese momento quedaremos quienes simplemente queremos ser fieles a la Iglesia de siempre y no nos fijamos expectativas de una Iglesia distinta a la del Evangelio (es decir, la inmensa mayoría del pueblo de Dios sencillo). Entonces lloverán de todas partes (bahh.. de pequeños grupitos que se expresan y resuenan fuerte pero no representan casi nada más que un sello) cuestionamientos e injurias. Allí será necesaria nuestra oración y nuestra palabra desde la caridad. No para “defender” sino simplemente para ir a lo esencial y no perder de vista lo que somos: Pueblo de Dios que camina por la historia hacia la consumación final que ocurrirá cuando entremos todos al banquete que se nos tiene preparado en la Casa del Padre.

1 Comentario

  1. No creo que cambie nada todo es pura pantalla

  2. Muy bueno que el Papa ya haya designado a la gente que lo acompañará en ésta ardua tarea, se que no será fácil,pero los católicos nos apoyaremos en la oración diaria hacia él y lo demás será dado por añadidura. Sus palabras fueron de esperanza y alegría y a ése mandato nos debemos puesto que es el rerpresentante de Cristo en la tierra, leí un montón de cosas en éste artículo,algunas entiendo y otras no tanto pero lo más importante es que veo que el Papa Francisco con su pedido de oración nos está diciendo que ésto que a él le toca hoy asumir no es fácil y nos involucra en ésta misión, después de todo los feligreses somos la iglesia y en el cambio nuestro de cada día estará la solución. No pensemos que es problema de él solucionar la crisis que atraviesa la iglesia, somos parte de ella, y desde nuestro lugar veamos que puedo hacer yo para ayudar en éste cambio profundo que el mundo espera.

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