“Coima oficial”

379

Hoy por la mañana tuve una llamada telefónica medio… rara (digámoslo así). Un hombre preguntó por el cura de la parroquia y se presentó como miembro de Relaciones Institucionales de la Policía. Me dijo su nombre, pero yo soy medio bestia para retener nombres así que no lo recuerdo. Me explicó que están colaborando con chicos discapacitados de la Institución y de fuera de ella. Que años anteriores vendían una rifa pero que, como habían tenido malas experiencias, ahora ofrecían otro “producto” (palabra mía porque no recuerdo exactamente como lo dijo). Concretamente era una calco para pegar en los parabrisas de los autos. Con esto, además de ayudar a la niñez discapacitada, obtenía un beneficio particular. Como en los operativos de control de rutas los “muchachos” se ponen a veces pesados, cuando ven la calco se calman. Palabras más, palabras menos esa fue la razón aducida para incitarme a la “colaboración”.

Le pregunté si era algo así como una “coima oficial“. Me respondió que sí, que era como una “coima oficial“. Entonces le dije que no estaba en mis intenciones pagar coimas. Me agradeció formalmente la atención y me cortó.

De esto solamente tengo como prueba mi palabra y mi memoria. En todo caso, se puede conseguir el número que llamó a media mañana a la Parroquia. Pero como no hay nada grabado, entonces sería mi palabra contra la suya. Ni siquiera puedo estar seguro que llamaron de la policía.

Hace unos días golpeó la puerta de la parroquia un hombre vestido con un uniforme de la Defensa Civil. Como es lejos el trecho entre mi habitación y la puerta, cuando llegué vi por el vidrio que estaba cruzando la calle. Yo había llegado desde la escuela hacía unos diez minutos y vi que, tres cuadras antes de llegar a mi casa, estaban vendiendo unas rifas dos de ellos. Por eso ni me molesté en llamarlo para preguntarle lo que quería. A los dos o tres días escucho en el noticiero local que gente disfrazada se presentaba como miembros de DC pidiéndo colaboración: una truchada de la que me salvé por no llegar rápido a la puerta. Por eso no puedo decir con certeza que sea alguien de Relaciones Institucionales de la Policía de Entre Ríos (si es que existe) quién llamó.

Más allá de todo esto, es grave que alguien quiera sacar dinero usurpando identidad. Y mucho más grave sería que la Policía me pida una “coima oficialmente” dándome un calco y asegurándome que en las rutas mi auto gozará de ser (algo así como) una zona liberada de todo control… Espero que esto no sea así. Ya averiguaré.

Tu opinión nos interesa.

Ingrese su comentario
Entre su nombre aquí