Caminado hacia el Sínodo sobre la Nueva Evangelización

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Como preparación la Conferencia Episcopal Argentina envió a las diócesis una serie de preguntas. Aquí las trabajamos los sacerdotes desde los decanatos. En el mío tuvimos una reunión de todo un día, almuerzo y Misa incluida, y luego otra  mañana. Si bien charlamos muchísimo, no alcanzamos a responder todos los interrogantes planteados.

Las conclusiones fueron elevadas a la Curia. El entonces Obispo Auxiliar, Mons César Fernández, fue el encargado de hacer la síntesis de todas las respuestas. Colaboramos en esa redacción el Padre Rolando Camino y yo. Ese día se hacía público su traslado a Jujuy. Le pregunté al Auxiliar si podía publicar aquí el escrito y me autorizó. Se me pasaron los días… pero ahora se los comparto. Es un texto que fue elevado a la CEA para que allí lo junten a los otros cien que llegarán del país a fin de elevar luego a Roma las conclusiones argentinas. Así que tiene esa precariedad de ser un primer paso de base. La otra precariedad es que es solamente una mirada clerical sobre la realidad de nuestra Arquidiócesis. Pero más allá de eso, sirve para ver como andamos y como inicio para caminar hacia el futuro. Con ese ánimo se los comparto.

Tengan en cuenta que es fruto de un resumen de charlas. Por lo cual la redacción es muy elemental. Todo lo que sigue a continuación pertenece a dicho documento:

Trabajo sobre los lineamentos para el Sínodo de los Obispos sobre Nueva Evangelización

Introducción.

1. ¿ Qué significa hacer un discernimiento de la realidad?

+ leer los signos de los tiempos, saber descubrir la presencia y el designio de Dios en nuestra historia para extraer de allí el modo propio de la evangelización.

+ discernir la realidad es buscar las semillas del Reino de Cristo, semillas de verdad, en las realidades particulares para purificar y acrecentar lo bueno y verdadero.

+ conocer “lo que pasa” según el evangelio, escuchar, comprender e interpretar lo que Dios nos pide, descubriendo lo mejor para las personas en vista a su mayor cercanía con Cristo.

+ ver las idiosincrasias de cada lugar, lo que se ha hecho, cuidando el trabajo previo y potenciando lo que se puede hacer.

 2. ¿Cómo son nuestras prácticas y metodologías de discernimiento de la realidad?

Estas difieren según los pastores y comunidades.

En cuanto al sujeto, “quien discierne”, algunas veces es la comunidad toda (agentes pastorales y pastores); otras veces es solo la mirada personal del pastor.

También difieren las modalidades:

Se constata un paulatino aumento de discernimiento a través de Asambleas Pastorales o Consejo Pastoral, donde la oración, sondeos, encuestas, y en algunas oportunidades el método FODA, se van haciendo presentes.

Persiste, sobre todo, de manera individual la “mirada de fe del Pastor” (observación, escucha, comprensión de la realidad). Esta mirada básicamente es individual, compartida informalmente con otros presbíteros en reuniones, encuentros o charlas.

Es interesante señalar como este discernimiento se enmarca en un clima de oración, en algunas oportunidades mas explicitado, en otras tímidamente.

Como común denominador la falta de un proyecto pastoral en la diócesis y en las comunidades. Esto lleva a que todo queda librado a la genialidad del párroco de turno. Fuerte clericalismo: Laicos muy pendientes del sacerdote, faltos de protagonismo, de este modo solo se espera líneas dadas. Falta una mayor metodología de discernimiento.

Diocesanamente no hacemos evaluación. Cuando hay un problema llamamos a un especialista. Si hay problemas más bien actuamos por reacción, no existe “un adelantarnos”, “un prever”. No pensamos el “que nos pide Dios de la realidad”. partimos de prejuicios.

El consejo pastoral, que es un organismo para pensar en la parroquia las líneas pastorales, en general no funciona. Se cae en cuestiones administrativas se piensa que es un ámbito de decisión democrática. Se ve la pastoral como “ámbito para decidir”: qué se decide, quién lo hace. Hay pocas reuniones de pastoral: pero no son para discernir. Se deciden una o dos cosas y el resto del tiempo es ejecutar.

 3. NUEVA EVANGELIZACIÓN

¿Qué acciones o actitudes pastorales muestran que hemos asumido la NE?

+ Actitudes de: diálogo, propuesta, respeto al otro, apertura a los que no creen, ayuda al que duda. El diálogo político en la diócesis 2002-2003. Se habló de justicia, solidaridad, encuentro de políticos y constructores de la sociedad.

+ Mayor interés y propuestas para conocer y vivir la Palabra de Dios

+ Renovación litúrgica

+ En algunas comunidades hay un florecer misionero, ir a los lugares de la gente

+ Se valora la presencia de los movimientos en ámbitos de anuncio kerygmático.

+ Integración de los jóvenes

+ Mayor uso de los MCS

+ Ministros de la comunión. Es una presencia importante de la Iglesia que aquí lo tenemos hace años y lo damos por supuesto. Con sus limitaciones es una experiencia valiosa.

 ¿Qué acciones o actitudes muestran resistencia o dificultades?

+ Actitud de: choque, posturas defensivas, polémica. En nuestra diócesis, en algunos pequeños grupos, no se ha superado todavía una ideología “anti-concilio”, “anti-magisterio”. Hay gente que no lo rechaza explícitamente, pero no lo sigue, otros están más ideológicamente definidos.

+ Organización clericalista de distintos eventos.

+ Falta de mayor coherencia y compromiso social de los laicos en la gestión de lo temporal.

+ Falta de conversión personal y pastoral, natural afianzamiento a lo ya conocido, pastoral de conservación. Falta de ardor en los pastores. Falta de creatividad para proponer el evangelio. Cierta tendencia a una vida pastoral cómoda, privilegiando los intereses y gustos personales.

+ Ausencia de una acción orgánica haciendo que los esfuerzos sean dispersos y poco eficaces. Por ejemplo, los grupos que se forman a partir de los grupos de impacto de algunos movimientos no terminan perseverando.

+ Hay una desvinculación entre parroquias y escuelas católicas: la escuela no forma en una mentalidad de pertenencia a la parroquia. Los colegios no producen líderes. Estos vienen de otros ámbitos (movimientos).

+ Sentimiento de culpa, miedo al ridículo, inseguridad por falta de formación y oración.

 Observaciones:

Nos cuesta encontrar “fácilmente” un gesto de NE.

El reordenamiento de la catequesis hubiera sido NE si hubiera venido de un discernimiento comunitario, si hubiera educado a los catequistas, hubiera plasmado un método catequístico. Fue una oportunidad perdida. Lo mismo que el COMLA.

Hay iniciativas y experiencias realizadas de forma individualista y dispersa.

 Capítulo I

1. Vivimos un tiempo de fuertes transformaciones y cambios en la sociedad ¿cuáles son los que percibimos como más importantes?

+ Globalización, mayores posibilidades de traslados, intercambios culturales, nuevas tecnologías.

+ Secularismo: Vemos la pérdida de valores en el trato cotidiano. Sociedad post-metafísica y por ello relativista, individualista y utilitarista.

+ Desintegración de las familias y matrimonios, desunión, uniones múltiples, hijos de uniones irregulares. Ausencia de la figura paterna y materna.

+ Pluralidad: No estamos acostumbrados a un mundo plural. Hay muchas voces que resuenan y todas son aceptadas. Eso puede ser una dificultad pero también una oportunidad. La voz de la Iglesia no es la más escuchada y aceptada. La pluralidad nos trae un cargo de conciencia, porque a veces, en las instancias de dialogo organizadas por la Iglesia, se escuchan de todas voces, pero no aparecen referentes propiamente católicos. A veces parece haber una “vergüenza” de proponer la propia fe.

+ Relativismo religioso: Hay búsqueda de experiencia de Dios alternativas a las propuestas tradicionales, se practica la fe desde el punto de vista personal sin “ligarse” a una institución eclesial. Descristianización. Disminución de la participación activa de los creyentes en espacios de dirigencia social y pastoral. Piedad subjetivamente individualista con rasgos intimistas. Falta de ardor apostólico: El secularismo nos ha robado el corazón a los propios pastores.

 2. ¿Cómo influyen estos cambios en nuestras comunidades y en el modo de vivir la fe de la gente?

+ Confusión acerca del fondo del problema y su respuesta.

+ Escepticismo de parte de la gente. No hay suficiente respuesta a las iniciativas pastorales. Gente bastante religiosa, respetuosa, con poca iniciativa, conservando lo que aún queda. Desaliento en la juventud

+ Agentes pastorales sin apoyo de su propia familia o del ambiente. Menos familias bien formadas trabajando.

+ Pluralismo que genera una “vergüenza” de proponer la propia fe, de anunciarla públicamente, especialmente entre los jóvenes.

+ Debilidad de los principios cristianos que trae como consecuencia inseguridad afectiva y moral. Falta de uniformidad de criterio en los sacerdotes en cuestiones profundas de moral. El matrimonio igualitario también dividió a los laico en su posición frente a él.

+ Pérdida del sentido de pecado con su consiguiente relativismo.

+ Nuevas tecnologías a las que muchas veces no sabemos hacerles frente o usarlas: sensación de impotencia por su creciente sofisticación.

+ Desilusión y desprecio de la vida

+ Relativismo religioso: desvalorización de la enseñanza de la iglesia, vista como anacrónica. Vivir la fe a mi manera.

+ Sincretismo: igualar la devoción a los santos con supersticiones.

+ Actitud contestataria de muchos grupos de personas. Indiferencia. Entre los católicos hay formas de fundamentalismos: “las cosas tienen que ser así”; “la liturgia es así y no de otra manera”, se siguen discutiendo temas que magisterialmente son claros en sus fundamentos y opinables en su instrumentalización..

 3. Se habla de la necesidad de evangelizar en nuevos escenarios ¿cuáles escenarios se consideran prioritarios? ¿qué desafíos nos plantean a la Iglesia local?

+ Escenarios culturales. Educación. Medios de Comunicación Social. Globalización. Internet.

+ Mundo de la política y de la economía. Dirigentes sociales

+ Campo de la ciencia, técnica, arte y deporte-

+ Matrimonio, familia y jóvenes

A nuestra Arquidiócesis le plantea, primero, la necesidad de un plan orgánico constituido en las siguientes etapas consecutivas: verificación de la realidad arquidiocesana; valores del Evangelio que prioritariamente deben comunicarse y una acción orgánica de ejecución desde cada una de las competencias específicas.

 4. ¿Quiénes son las personas y grupos a los que llegamos con dificultad? ¿Quiénes son las personas y grupos a los que no llegamos y por qué? ¿podrían identificarlos?

+ No estamos llegando a los más pobres. No es que nos cuesta llegar a los pobres, simplemente no llegamos. En muchas parroquias hay zonas carenciadas, que no atendemos.

+ No se ven jóvenes en las parroquias. Es un ámbito que estamos perdiendo.

+ Llegamos poco a los matrimonios y ancianos

+ No llegamos al mundo de la cultura, universidades, sectores político, económico, profesionales de la ciencia, técnica, industria, deportes, dirigentes sociales, MCS.

+ Poca o escasa atención de toxicodependientes, homosexuales

+ Llegamos con dificultad a los no practicantes. No hay contacto con nuevos grupos religiosos

Creemos que se debe a diversos factores: conformismo con lo que se tiene; falta de formación de los laicos para ser “fermento en la masa”.

 5. Estos cambios ¿también inciden en la religiosidad popular? ¿cómo?

Esta realidad incide ciertamente en la piedad popular, aún cuando no siempre conlleve un apagamiento de la misma sino que se corre peligro que se vaya desvirtuando si no hay una permanente reevangelización.

Ejemplo de esto: va disminuyendo la devoción a la Virgen María, no se solicita el sacramento del bautismo en las mismas proporciones de antes.

En las respuestas recibidas encontramos valoraciones contrapuestas sobre el fenómeno de la religiosidad popular, lo cual amerita que hagamos como Iglesia Particular una profunda reflexión sobre el tema.

6. El papa Juan Pablo II nos pidió asumir una NE, nueva en su ardor, métodos, expresiones. ¿Qué avances podemos mencionar en cada una de las 3 dimensiones?

ARDOR

Se marca un mayor espíritu de oración: Talleres de oración y vida. Grupos de oración. Retiros de impacto, convivencias. Resurgir de la Adoración Eucarística. Aumento de capillas del Santísimo Sacramento.

Resurgir en algunas comunidades de la lectura orante con la Palabra de Dios.

Mayor insistencia Cristocéntrica en la vida de los cristianos.

MÉTODOS

Mayor conciencia de una pastoral orgánica y de un plan pastoral pensado y elaborado por todos los miembros de la comunidad eclesial.

Existe un mayor uso de los MCS.

Búsqueda de una catequesis más integradora.

EXPRESIÓN

Si bien persiste una continuidad de las prácticas tradicionales, hay un florecer en algunos movimientos eclesiales y comunidades, sin embargo muchas veces no tienen el impulso necesario para prevalecer en el tiempo. Aún así destacamos: Retiros de impacto; Jornadas de oración y adoración; Seminarios de vida; Misas “de sanación”, para enfermos y afligidos; Pascua Joven, Teatro musical, Internet (Redes, blogs, etc.); Radio María (retrasmisión).

 CAPITULO II

1. ¿Logramos en nuestras comunidades espacios que generen la experiencia con Cristo?

Cabe destacar en primer lugar los espacios privilegiados propios del ser de la Iglesia, que se van revitalizando y valorando: Celebración Eucarística, reconciliación y dirección espiritual. Observamos que nosotros sacerdotes quizás caemos en el apuro por celebrar la Eucaristía. Hay momentos que podríamos potenciar para que la Celebración sea un verdadero encuentro con Cristo. Sin descuidar la catequesis de cada gesto litúrgico.

La adoración Eucarística va surgiendo con más fuerza como lugar privilegiado de encuentro con Cristo. En algunas comunidades hay días y horarios precisos. En otras se hace inmediatamente después de la misa, en un tiempo más prolongado, al estilo del Jueves Santo.

La lectura orante de la Palabra va cobrando mayor presencia, del mismo modo talleres de oración y vida, desiertos, seminarios de vida, retiros de impacto.

Se ofrecen propuestas pastorales también para aquellos files cristianos que no pudiendo comulgar sacramentalmente, se les invita a acercarse a la presencia Eucarística realizando una comunión espiritual, (un ministro, mientras se distribuye la comunión, sostiene el Santísimo Sacramento y quienes no pueden comulgar -separados vueltos a juntar, niños que no ha recibido la primera comunión, quienes no han alcanzado a reconciliarse- se acercan a besar a Jesús reforzando en un gesto la comunión espiritual).

Cada uno de los grupos eclesiales son espacios de encuentro con Cristo, allí se comparte la fe, las alegrías familiares y las dificultades de la vida. Generan cohesión y fuerza de empuje evangelizador. No hay que desautorizarlos por ser “los de siempre”. Renovados en una conversión pastoral son también pilares, testigos en la Iglesia.

Se ofrece además espacios de convivencia, expresiones artísticas y solidaridad: campamentos, jornadas musicales, películas, acciones solidarias organizadas ecuménicamente, verdaderos lugares de encuentro con Cristo.

Destacamos que nuestras comunidades se abren a todos desde la compasión y el consuelo.

Se generan espacios posibles de formación: conferencias, capacitaciones, programas radiales, televisivos, páginas de internet, etc.

 2. El Sínodo sobre la Palabra de Dios y la exhortación Verbum Domini: ¿incidió en algo la escucha de la Palabra y su acogida?

Estos documentos no han llegado a los fieles en general, solo a espacios reducidos.

Debemos encarar una animación Bíblica de toda la pastoral. Se valora y percibe la centralidad de la Palabra, su lectura orante, estudio; falta aún el arraigamiento y crecimiento.

 3. ¿Y sobre la Sacramentum Caritatis? ¿Mejoró las celebraciones? Sugerencias.

El documento sirvió para confirmar y reafirmar lo que se estaba ya teniendo ya en práctica en nuestras celebraciones. Nos parece que, en general, la Arquidiócesis no tiene este tipo de problemas en lo celebrativo. Tal vez, algunos casos particulares. Si bien no se ha trabajado en profundidad el documento, nuestras comunidades se esfuerzan por cuidar las celebraciones y mejorarlas.

Mucho tiene que ver la disposición del que preside. Se toma más conciencia, de celebrar sin apuro, preparando bien los gestos, las homilías, predicando el Evangelio desde el actuar de Dios en nuestras vidas.

Ayuda mucho cuando el gesto penitencial se hace de una manera mas dedicada.

Se intenta preparar bien los lectores.

Se constata una mejor participación debido a la animación musical. Cabe destacar la importancia de este ministerio. Surgen esfuerzos por capacitar a los mismos.

Se tiene en cuenta cuestiones técnicas como el sonido para hacer que la asamblea sea participativa.

Lo que más resalta son las misas con niños, por sus representaciones acordes a la Palabra, moviliza la familia completa que muchas veces regularmente no participa.

 4. Acerca de la catequesis:

 a. ¿Cómo es vivida por la comunidad? ¿Cuáles son los logros y los fracasos que percibimos en la catequesis (metodología, contenidos, catequistas, situaciones nuevas)?

Cómo es vivida por la comunidad

Percibimos diversas valoraciones:

+ Rescatamos la entrega y el servicio de los catequistas.

+ La catequesis es vivida con cierta indiferencia por parte de la mayoría de las familias.

+ No hay vivencia familiar de la fe.

+ No hay en la parroquia vida familiar, una comunidad que reciba, anime, aliente y contenga a los catecúmenos.

+ No tenemos en claro a nivel diocesano la finalidad de la catequesis: si es recibir el sacramento, lograr una participación de la liturgia, hacer experiencia del encuentro con Cristo.

Logros

+ Sentido de lo Sagrado: la familia sigue enviando a la preparación sacramental, tal como se hizo con ellos y sigue siendo un evento social importante la recepción del mismo.

+ La catequesis familiar (cuando se la ha sostenido en el tiempo).

Fracasos

+ La formación de los catequistas es pobre. Deberíamos invertir más recursos para mejorar y actualizar su formación. Dificultad de encontrar catequistas comprometidos y que tengan coherencia de vida.

+ Adelantar la edad de confirmación: sacramento recibido en la niñez.

+ No hay un después (no hemos sabido continuar en una catequesis permanente).

+ Son muchos los creyentes que no participan en la eucaristía dominical, ni reciben con regularidad los sacramentos, ni se insertan en la comunidad eclesial

b. Los padres ¿Participan en la transmisión de la fe a sus hijos? Si lo hacen ¿Cómo es su participación? Si no lo hacen ¿Cómo involucrarlos mas en dicha transmisión?

En la gran mayoría los padres no participan en la transmisión de la fe (catequesis), solo lo hacen en las reuniones informativas previas a los sacramentos. Hemos encontrado niños que, al comenzar su catequesis, no saben hacer la señal de la cruz. Salvo en casos puntuales, los niños ignoran o desconocen cualquier tipo de catequesis previa. Aunque las abuelas siguen manteniendo la tradición de educar en la fe a sus nietos. Se da si un contagio de la religiosidad popular. En la catequesis familiar se ve una mayor participación, cuando los grupos funcionan bien y son sostenidos y alentados en el tiempo.

c. ¿Qué hacemos para trasmitir la fe a los adolescentes y jóvenes? ¿Cómo es la transmisión de la fe en nuestros colegios y universidades?

Hacemos: Retiros, encuentros juveniles, convivencias, campamentos, peregrinaciones, grupos parroquiales, movimientos, dirección espiritual – sacramento de la reconciliación.

En los colegios: Los catequistas no están comprometidos con la vida de fe y vivencia eclesial, no hay buena formación para los catequistas, varios de ellos no tienen títulos, cuesta conseguir docentes-catequistas, no hay base de datos o comunicación fluida entre colegios (conocer en la suplencias a las personas, sugerirlas o recomendarlas), no hay pastoral de conjunto que atienda a los colegios.

 d. ¿Los catequistas son acompañados por la comunidad?

Un mínimo. Algunas experiencias de actividades para niños son acompañadas por algunas comunidades. (Fiesta de la catequesis, día del niño, paseos, etc.)

 ¿Y por el sacerdote?

Los catequistas suelen lamentar el poco o nulo acompañamiento. Depende de las diversas comunidades y de los sacerdotes. Hay experiencias de algunos encuentros con los catequistas en el año, otras al iniciar el año.

e. ¿Logramos incorporar en la vida de la comunidad a quienes inician el camino de iniciación cristiana?

Si por comunidad hemos entendido y preparado para participar en las celebraciones litúrgicas: No logramos incorporar demasiado. Debemos crear un mayor sentido de comunidad y de pertenencia a la misma.

 f. ¿Ha habido una opción por la catequesis permanente?

No

5. ¿Cuáles son los signos de fatiga y cansancio de nuestros agentes evangelizadores?

Improvisación, dispersión

Esto debido a:

+ Falta de evangelización para los agentes, incluidos los pastores

+ A veces por querer ser creativos perdemos continuidad con lo que hacemos. Vamos detrás del último documento en boga, olvidando lo anterior, sin profundizar en lo que se ha venido madurando y realizando. Los aportes que se hacen quedan en la “nada”

+ Falta un proyecto diocesano

+ Los agentes pastorales laicos no participan de las elaboraciones de los temas o agenda del año.

+ Faltan las nuevas generaciones que tomen la posta.

6. ¿En qué modo los bautizados han madurado la conciencia de ser llamados en primera persona a ser agentes del “primer anuncio”? ¿Qué experiencias pueden compartir a este respecto?

Los que tienen una vivencia eclesial profunda participan en algún apostolado: catequistas, programas de radio y TV, rezando el rosario por los hogares. Visitando los enfermos y ofreciendo oración por ellos

Ayudando a profundizar la comprensión de los sacramentos a los que no lo conocían.

Cuesta dar un paso a los nuevos desafíos que existen.

EVANGELIZAR = PROCLAMAR A JESUCRISTO.

CAPITULO III

 1.¿Cómo se habla sobre Dios en nuestras comunidades? (por ejemplo: con los papás que piden el Bautismo para sus hijos, o los que traen sus niños a la Catequesis, o en los Boletines Parroquiales…)

Se rescata el hecho de que cuando se acercan las personas a pedir sacramentos o sacramentales se aprovecha para hablar de los e invitar a la participación más plena en la vida de la Iglesia. Además se trata de que el pedido de documentación no sea un tramito sino una oportunidad para un encuentro con Dios a través de ello. Con todo, pensamos que se habla un mínimo, muchas veces por falta de tiempo.

La celebraciones de los responsos dan oportunidad para hacer una proclamación del kerigma.

La gente entiende la Iglesia como referente para circunstancias de enfermedad, dificultad social, sacramentos populares, bendiciones.

 2.¿Qué entiende la gente acerca de nuestro modo de hablar y de vivir la fe en la comunidad cristiana?

A veces notamos que nuestro lenguaje supone un grado de conocimientos en las personas que no están a esa altura. Esto se nota porque muchos de ellos prefieren la Misa con Niños porque entienden más el lenguaje y la dinámica. Tal vez en los sacerdotes falte el esforzarse en ser más sencillos y profundos.

En general la gente no se siente interpelada por la predicación de la Iglesia o por el modo de vivir de la comunidad cristiana, ya que se vive la fe según el parecer de cada uno: de la verdad “para mí” se pasa a la propia religiosidad construida según las propias necesidades, gustos, pareceres. Se juzga la acción de la Iglesia desde el exterior, sin sentirse parte integrante.

3.¿Se han introducido aspectos nuevos en la Pastoral Bautismal? ¿Hay propuestas de catecumenados para adultos y jóvenes?

Preparación a la fe para adultos existe, puntualmente para cada caso. Hay poca demanda de falta de sacramentos para adultos. Se realiza una preparación adecuada para padres y padrinos.

Existen ofertas de catequesis para adolescentes y jóvenes ajustados a sus edades, similares a la catequesis de infancia.

 4.Hablar de Dios es también hablar del ser humano. ¿Somos coherentes con lo que afirmamos de formar una sola familia humana? ¿Se percibe nuestra opción por los pobres, débiles y sufrientes en su dimensión profética y de verdad evangélica?

Existe, en algunas localidades, un trabajo mancomunado con las autoridades políticas en bien de los más pobres y necesitados, a través de las campañas públicas.

Se atiende a las necesidades de los pobres y necesitados desde caritas y en común con los planes sociales y consejos barriales estatales. Nos falta el armado de equipos para atender preferencial y puntualmente casos como adicciones, enfermos, asistencia social.

5.¿Cómo ayuda en la evangelización la presencia de instituciones educativas católicas? ¿qué vínculo existe entre ellas y la comunidad parroquial?

Las instituciones educativas proporcionan un espacio calificado para el anuncio de la fe, para el inicio de la catequesis, para la contención social de las familias. Existe vínculo con la comunidad parroquial, se logra en particular para casos de actividades comunitarias a nivel sociedad (colectas, campañas), se realiza evangelización de su zona de influencia, respondiendo con esto a los que buscan a Dios.

Con todo, nos encontramos con grandes dificultades. La gran mayoría de las personas que forman las comunidades educativas de las instituciones católicas están inmersas en la cultura del relativismo (los padres, docentes, niños y adolescentes) y muchas veces son presas de estos criterios. De hecho, gran parte de los padres han elegido las instituciones católicas no por su identidad cristiana y las riquezas de sus valores sino por otras razones de conveniencia (orden, nivel académico, cuidado). A su vez, muchas veces los docentes no gozan de una cosmovisión cristiana ni de claridad en los valores fundamentales y, por lo tanto, no colaboran decididamente en la formación de los educandos.

Por todas estas razones las instituciones educativas experimentan la “emergencia educativa” mencionada, teniendo muy poca fuerza en la tarea evangelizadora.

Entre estas instituciones y nuestras parroquias existen vínculos formales y algunas ayudas concretas en cuestiones prácticas, pero no hay proyectos más profundos para realizar mancomunadamente la tarea evangelizadora.

 6.¿Logran promover espacios de diálogo a partir de las búsquedas y anhelos profundos del corazón humano?

Esto se percibe, sobre todo, en los ambientes de la pastoral de la y en torno a algunas iniciativas solidarias en orden al bien común..

 7.¿Inciden los nuevos movimientos eclesiales en la nueva evangelización en las Iglesias locales y las Parroquias? ¿cómo?

Los nuevos movimientos inciden en la nueva evangelización aportando ambiente festivo y fraterno, a las estructuras ya existentes de nuestra Iglesia. Algunos de ellos ayudan a los alejados a un nuevo encuentro con Cristo y un acercamiento de los que buscan a Dios con sincero corazón.

1 Comentario

  1. después de haber leído atentamente el informe precedente, pensé en las dificultades que se le presentan hoy a la iglesia para acercarse a los fieles, y muy especialmente, a quienes se han alejado o no son practicantes. solo bautizados. sin embargo, por mi experiencia como catequista y 15 años de secretaría parroquial, (también fuí servidora en el mov. de renov. carismático) he encontrado muchísimas personas que se acercan a la iglesia cuando están en graves dificultades (como dice el papa francisco, a veces a jesús se lo ve a través de los anteojos de las lágrimas), y acuden esperando contención a las mismas. eso, requiere un gran tacto de parte de la persona que los recibe (ministerio de la escucha) y asegurarle la asistencia del sacerdote de quién se espera atención y recibimiento amoroso. la mayoría de las veces, esas personas que solo necesitan que se les manifieste el amor de dios, de una manera palpable y real, se incorporan a la parroquia. comienzan a venir tímidamente y luego, sin darse cuenta, están formando parte de la comunidad parroquial, y comprometiéndose en la misma. las misas llamadas carismáticas o de sanación, también son frecuentadas por personas que traen en sí mismas, las fragilidades del pueblo, (muchas veces, luego de años de no hacerlo, se acercan al sacramento de la reconciliación) y que también se incorporan. en los grupos de oración se da catequesis permanente, ya que se reúnen a leer y comentar la biblia en forma semanal, y eso, es de una inmensa riqueza. por supuesto, no todo es perfecto. hay deserciones y entusiasmos pasajeros, pero, después de estar 20 años en una parroquia, sirviendo codo a codo junto al sacerdote, aprendí que es una magnífica manera de evangelizar y perseverar. se hacían permanentemente retiros espirituales, con la concurrencia masiva de las pequeñas comunidades y allí, por obra y gracia del espíritu santo, salimos muchas personas formadas, que podemos trabajar en otras parroquias. quiera dios iluminarlos para encontrar el mejor camino y dar gloria a su reino. me permito elevar este testimonio, porque quisiera serles útil. muchas gracias.

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