Bolivia en terapia intensiva

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Uno escucha los medios y, a través de internet y la maravilla de los blog, puede acceder a muchas opiniones sobre la realidad de Bolivia. Pero quise ir a las fuentes y preguntarle a una amiga residente en ese país. Una amiga que en su momento hizo muchísimo para que yo pueda seguir siendo un buen sacerdote (algo que nunca terminaré de agradecérselo). Lo que me contestó por email, luego de su autorización, se los comparto. Es otra opinión, pero con la mano en el corazón, la cabeza en la realidad y, sobre todo, mucho amor por su patria. Esta es la respuesta a mi pregunta ¿Y que opinás vos de todo lo que les está pasando?:

Es un desastre generalizado.

Primero porque cada sector está en su reducto, además, infranqueable, mirando al otro como el enemigo. Con arengas de ambos en contra del otro.

El gobierno tiene una capacidad, tanto de creatividad como financiera, para ametrallar a la población con propaganda, que siempre lleva odio, venganza, mirando al otro con ganas de matarlo, creando una guerra, que no es ninguna reivindicación, contra los “k´aras” que vienen a ser los gringos, induciendo a la población a odiar a quienes llevan apellidos no castellanos, sino polacos, de los países que eran de la ex URSS, llamándoles “extranjeros” como sinónimo de ladrones de tierras y masacradores de los originarios del occidente, específicamente del altiplano de Bolivia. Cuando el pueblo aymara ha sobrevivido a varias conquistas, las dos últimas la quechua y española.

La Iglesia no se salva de los ataques furibundos del gobierno, léase Evo Morales, y los periodistas pues somos declarados “enemigos públicos número 1”.

En tanto que del otro lado, las arengas de los exacerbados también tienen un matiz de racismo y hasta crueldad, de la cual se está aprovechando el gobierno, porque parece que los golpeados o los muertos sólo son los originarios. No estoy de ese lado, geográficamente, por lo tanto, no tengo datos claros y reales de lo que ocurre a diario.

El odio y la venganza están campeando por mi país, a ratos da la impresión que la sangre no se detendrá en los más de 40 muertos en estos más de dos años y medio de gobierno de Evo, es más, parece que va a llegar a ambos océanos a pesar de que Bolivia no tiene salida a ninguno.

Los orígenes de una buena parte de la población de Bolivia no es de pudientes o “cunas de oro”, por el contrario, por lo mismo que es pobre, a pesar de sus inmensas riquezas, la población vive desde casi siempre con lo mínimo indispensable, el caso del Presidente boliviano no es distinto a los de la mayoría, pero la diferencia es que quienes pudieron aprovecharon (en el buen sentido de la palabra) las oportunidades que la vida les dio y ahora son empresarios y hasta profesionales, sin ir muy lejos de Morales está Santos Ramírez, tan campesino y originario de otra zona paupérrima de Bolivia, el Norte de Potosí, que es profesional y no sólo con un cartón, sino con dos es maestro y abogado.

Bueno luego de contarte en resumen lo que ocurre, ahora te comento sobre el artículo de O Globo, lo único cierto es que las personas que murieron en Pando fueron por armas de fuego, quién contrató a los sicarios o matones no se sabe, el gobierno asegura que fue el prefecto que es opositor, y al otro lado, aseguran que fue el gobierno. A mí me dan la impresión que ambos mienten y tratan de lavarse las manos.

El Presidente se ve y hace todo lo posible porque así le vean, tanto sus “iguales” los originarios como los extranjeros que están convencidísimos que es el líder indiscutible para que todos se laven la conciencia de la conquista española, como el “mesías” que llegó para salvar al pueblo oprimido, pero pregunta cuánto ha disminuido la pobreza en mi país, la respuesta es en nada, es más está en crecimiento.

Recuerda que la propaganda es efectiva no en vano sobrevive y logra pingües ganancias en el mundo, modificando comportamientos, si lo hace con personas preparadas, obviamente cuánto más ha de lograr en la “masa”.

No creas que odio mi país, no es así, lo quiero, además, que siempre he respetado a la gente, pero siento bronca por cómo están tratando a esos “iguales” a los que dicen van a “salvar” de los neoliberales y oligarcas, cuando los están utilizando, literalmente, llevándoles como bultos (carga) a las manifestaciones y hasta la muerte segura, en mi país la vida vale un cacauate (maní)

Porfi, reza por mi país, ora porque encontremos el cauce y que pongamos fin al odio que se genera y alimenta segundo a segundo. Que el Buen Diosito y la hermosa Virgen nos proteja. Nunca viene mal ni está demás unas oraciones y alguna Misa encomendando a Bolivia.

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